Análisis comparativo entre la interpretación dispensacionalista y la refutación preterista parcial
Mateo 24:8 —«Y todo esto será principio de dolores»— ha sido tradicionalmente interpretado por el dispensacionalismo como el inicio de una Gran Tribulación futurista de alcance global. Sin embargo, la exégesis preterista parcial, representada por autores como Kenneth L. Gentry, R. C. Sproul, Herman Ridderbos y otros, sostiene que dicha lectura impone categorías ajenas al contexto histórico y lingüístico del texto. Este artículo examina críticamente ambas posturas, argumentando que el “principio de dolores” debe entenderse como lenguaje profético–pactual que describe los eventos previos al juicio histórico sobre Jerusalén en el siglo I, y no como señales del fin del cosmos.
1. Introducción
El Discurso del Monte de los Olivos (Mateo 24–25) constituye uno de los pasajes más debatidos del Nuevo Testamento en materia escatológica. En particular, Mateo 24:8 ha sido interpretado como un punto de inflexión cronológico dentro de los esquemas futuristas, al ser entendido como el comienzo de una secuencia de catástrofes globales que culminarían en la segunda venida de Cristo. No obstante, esta lectura plantea serias dificultades exegéticas cuando se analiza el texto en su contexto histórico, literario y canónico.
La presente investigación tiene como propósito evaluar el significado de la expresión «principio de dolores» (ἀρχὴ ὠδίνων) desde dos marcos hermenéuticos contrastantes: el dispensacionalismo clásico y el preterismo parcial reformado. Se argumentará que la interpretación futurista no surge del texto mismo, sino de un sistema teológico previo, mientras que la lectura preterista parcial ofrece una explicación más coherente con el lenguaje profético veterotestamentario, el contexto del siglo I y las declaraciones temporales explícitas de Jesús.
2. La interpretación dispensacionalista de Mateo 24:8
2.1 El “principio de dolores” como inicio de la Gran Tribulación
El dispensacionalismo, desarrollado sistemáticamente a partir del siglo XIX por John Nelson Darby y popularizado por la Biblia de Referencia Scofield, interpreta Mateo 24:8 como el inicio de la llamada “Gran Tribulación”. Según este enfoque, los fenómenos descritos en Mateo 24:4–8 (guerras, hambres, terremotos y engaños religiosos) constituyen señales escatológicas universales que preceden al fin del mundo y al retorno visible de Cristo.
Autores dispensacionalistas como John F. Walvoord y Thomas Ice sostienen que estos “dolores” funcionan como contracciones de parto progresivas, cuya intensificación puede observarse en los eventos geopolíticos y naturales de la era moderna. En esta lectura, Mateo 24 se proyecta principalmente hacia un futuro aún no realizado, desvinculando el texto de la generación contemporánea de Jesús.
2.2 Supuestos hermenéuticos del dispensacionalismo
Esta postura se apoya en varios supuestos:
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Que Mateo 24 se refiere mayoritariamente a eventos posteriores a la era apostólica.
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Que el lenguaje apocalíptico debe interpretarse de forma literal cuando sea posible.
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Que existe una separación radical entre Israel y la Iglesia en el plan escatológico divino.
Sin embargo, estos supuestos no son explícitos en el texto mismo, sino que derivan de un sistema teológico desarrollado con posterioridad al período patrístico y reformado.
3. La refutación preterista parcial
3.1 Análisis léxico de ἀρχὴ ὠδίνων
Desde la perspectiva preterista parcial, la clave interpretativa radica en el uso bíblico de la metáfora de los “dolores de parto”. En el Antiguo Testamento, esta imagen se emplea recurrentemente para describir juicios históricos e inminentes sobre naciones específicas (cf. Isaías 13; Jeremías 4; Miqueas 4). En ningún caso se utiliza para anunciar la destrucción literal del cosmos.
Gentry observa que «los dolores de parto no apuntan al fin del universo, sino al colapso de un orden histórico bajo el juicio de Dios» (Gentry, Before Jerusalem Fell).
3.2 El contexto inmediato: “pero aún no es el fin”
Un elemento decisivo es la declaración de Jesús en Mateo 24:6: «pero aún no es el fin». Para el preterismo parcial, esta afirmación excluye explícitamente la posibilidad de que los “dolores” sean el inicio del fin del mundo. Más bien, se trata de eventos preliminares que conducirán a un fin específico ya definido en el versículo 3: «el fin del siglo (αἰών)», entendido como el cierre de la era del pacto mosaico centrado en el templo.
3.3 Confirmación histórica (30–70 d.C.)
La literatura neotestamentaria y extrabíblica confirma que los fenómenos mencionados por Jesús ocurrieron efectivamente en el período previo a la destrucción de Jerusalén:
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Guerras y rumores de guerras: las revueltas judías contra Roma.
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Hambres: documentadas en Hechos 11:28.
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Terremotos: registrados por historiadores romanos en Asia Menor y Judea.
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Falsos cristos y profetas: ampliamente atestiguados por Flavio Josefo.
Estos datos refuerzan la afirmación de que Mateo 24:8 describe una realidad histórica inmediata para la generación apostólica.
3.4 Dimensión teológica: juicio pactual, no cataclismo cósmico
R. C. Sproul subraya que el error común consiste en leer el lenguaje profético judío como si fuera descripción científica moderna. Para el preterismo parcial, los “dolores” culminan en el juicio pactual del año 70 d.C., que marca la transición definitiva del antiguo pacto al orden del Reino inaugurado por Cristo.
4. Evaluación comparativa
| Aspecto | Dispensacionalismo | Preterismo parcial |
|---|---|---|
| Marco temporal | Futuro indeterminado | Siglo I |
| Naturaleza de los “dolores” | Señales globales del fin del mundo | Juicios históricos pactuales |
| Contexto histórico | Secundario | Determinante |
| Lectura del lenguaje | Literalista | Profético–simbólica |
| Relación con Mt 24:34 | Reinterpretada | Literal |
5. Conclusión
El análisis exegético, histórico y teológico de Mateo 24:8 muestra que la interpretación dispensacionalista depende de una lectura anacrónica que proyecta el texto hacia un futuro lejano, desconectándolo de su audiencia original. En contraste, el preterismo parcial ofrece una explicación coherente con el uso veterotestamentario del lenguaje profético, con las declaraciones temporales de Jesús y con los hechos históricos del siglo I.
Lejos de debilitar la esperanza cristiana, esta lectura confirma la fidelidad profética de Cristo y establece un fundamento sólido para comprender la escatología del Nuevo Testamento como una realidad enraizada en la historia redentiva, no en la especulación apocalíptica moderna.
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Bibliografía selecta
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Gentry, Kenneth L. Before Jerusalem Fell. Tyler, TX: Institute for Christian Economics.
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Sproul, R. C. The Last Days According to Jesus. Grand Rapids: Baker.
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Ridderbos, Herman. The Coming of the Kingdom. Phillipsburg, NJ: P&R.
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France, R. T. The Gospel of Matthew. NICNT. Grand Rapids: Eerdmans.
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