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sábado, 13 de diciembre de 2025

¿Enseña 1 Tes 4 un “arrebatamiento” como un evento separado de la Segunda Venida?

 


"El Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor."1 Tesalonicenses 4:16–17

1) El problema: ¿un “evento aparte” o la descripción misma de la Parusía?

1 Tesalonicenses 4:13–18 es, ante todo, un pasaje pastoral: Pablo consuela a una iglesia afligida por la muerte de creyentes, asegurando que los que durmieron en Cristo no “se pierden” la venida del Señor, sino que serán los primeros en participar de la resurrección y del encuentro con Cristo.

El texto, sin embargo, contiene el verbo “arrebatados” (gr. harpazō, 4:17), y de allí proviene el debate:
¿Pablo está describiendo un “rapto” separado (antes, durante o después de una tribulación), o está describiendo la secuencia de eventos que ocurren en la única venida final de Cristo?

La lectura más sólida del pasaje (por contexto y por su lenguaje) es que Pablo no introduce dos venidas, sino una sola Parusía descrita con imágenes públicas, audibles y triunfales.

2) Exégesis del texto: una secuencia continua, no dos episodios

Observa cómo Pablo ordena los hechos:

  1. “El Señor mismo… descenderá del cielo” (4:16).
    No se trata de una “venida secreta”: hay clamor, voz de arcángel y trompeta de Dios.

  2. “Los muertos en Cristo resucitarán primero” (4:16).
    Pablo centra la esperanza en la resurrección corporal, no en una simple “evacuación” de la iglesia.

  3. “Luego nosotros… seremos arrebatados juntamente con ellos” (4:17).
    El arrebatamiento es el movimiento de los creyentes vivos (transformados, cf. 1 Co 15:50–53) para unirse a los resucitados.

  4. “Para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor” (4:17).
    El propósito explícito es el encuentro (apantēsis) con Cristo y la comunión final con Él.

La pregunta decisiva es: ¿qué clase de “encuentro” está describiendo Pablo?

3) “Recibir al Señor” (apantēsis): el trasfondo de una recepción real

El sustantivo griego ἀπάντησις (apantēsis) (“recibir / salir al encuentro”) aparece también en Hechos 28:15, cuando los hermanos salen a recibir a Pablo y acompañarlo.

En el griego de la época, muchos estudios señalan que apantēsis puede funcionar como una especie de término técnico para la acción cívica de salir a recibir a un dignatario y acompañarlo en su llegada (la “comitiva de recepción”). Esta observación aparece repetidamente en estudios léxicos y discusiones académicas sobre el trasfondo social del término.

Eso encaja con la lógica del pasaje: los santos no “interrumpen” la venida de Cristo para cambiar el plan, sino que salen a su encuentro en una recepción real, para pertenecer a su triunfo.

4) ¿De dónde viene la idea de “rapto” como evento separado?

Es importante distinguir:

  • Que haya “arrebatamiento” (4:17) es indiscutible: el verbo está ahí.

  • Lo discutible es si ese arrebatamiento constituye un evento separado de la venida final.

Históricamente, la formulación popular del rapto pre-tribulacional (como sistema escatológico) se asocia al desarrollo del dispensacionalismo en el siglo XIX, especialmente en el contexto anglosajón.
(Esto no “refuta” por sí solo una postura, pero sí nos recuerda que no es la lectura dominante en la historia cristiana ni la conclusión necesaria del texto.)

5) Objeciones típicas y respuesta breve desde el texto

Objeción A: “El arrebatamiento ocurre antes del juicio, por eso es otro evento”

El pasaje no menciona tribulación, anticristo, siete años, ni un retorno “en dos fases”. Pablo está respondiendo otra pregunta: ¿qué pasa con los creyentes muertos cuando Cristo venga?
La respuesta es: resucitan primero y se unen al encuentro con Cristo.

Objeción B: “Pero ‘en el aire’ suena a ‘irse al cielo’”

Pablo dice “en el aire” porque está describiendo el punto de encuentro con el Rey que viene. El texto no añade: “y luego Cristo se devuelve y pasan X años”. Esa separación debe ser importada desde fuera del pasaje.

6) Conclusión: ¿qué enseña 1 Tesalonicenses 4:13–18?

Sí: enseña un arrebatamiento (seremos “arrebatados”).
No: no enseña claramente que ese arrebatamiento sea un evento separado de la Venida final.

Lo que Pablo describe es una única escena completa:

  • Cristo desciende,

  • los muertos resucitan,

  • los vivos son transformados/arrebatados para unirse a ellos,

  • y todos reciben al Señor en una recepción triunfal,

  • para estar siempre con Él.

Y Pablo remata con la aplicación correcta:
“Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras” (4:18).
No para alimentar cronogramas especulativos, sino para sostener al creyente frente a la muerte con la esperanza de la resurrección y la victoria pública de Cristo.


¡Piensa en esto cristiano!

viernes, 22 de septiembre de 2023

¿Debemos seguir creyendo en el “rapto secreto”?



Una evaluación bíblica y teológica del dispensacionalismo popular

Introducción

La doctrina del llamado rapto secreto ha adquirido una notable influencia en el evangelicalismo contemporáneo, especialmente a partir del siglo XX, gracias a la literatura popular, conferencias proféticas y producciones mediáticas como la serie Left Behind (LaHaye & Jenkins, 1995–2007). Según esta postura, Cristo vendrá de manera secreta para arrebatar a la Iglesia antes de un período de gran tribulación de siete años, distinto y separado de su venida gloriosa final. Sin embargo, la pregunta crucial es si tal esquema escatológico se deriva legítimamente del testimonio bíblico o si responde a una construcción teológica relativamente reciente.

Este artículo sostiene que la doctrina del rapto secreto carece de fundamento exegético sólido, depende de supuestos hermenéuticos ajenos al texto bíblico y no cuenta con respaldo significativo en la historia de la Iglesia previa al siglo XIX.

Daniel 9:24–27 y la supuesta “brecha profética”

El dispensacionalismo clásico fundamenta su esquema escatológico en una lectura particular de Daniel 9:24–27, postulando una interrupción de más de dos mil años entre la semana sexagésima novena y la septuagésima. No obstante, el texto de Daniel no menciona explícitamente ninguna pausa cronológica de tal magnitud. Por el contrario, la estructura del pasaje sugiere una secuencia continua, en consonancia con el patrón del cautiverio de setenta años mencionado en Daniel 9:2 (Young, 1949).

Diversos intérpretes reformados han señalado que la septuagésima semana encuentra su cumplimiento en el ministerio de Cristo, quien es “cortado” a la mitad de la semana (Dan. 9:26), culminando en su muerte expiatoria (Calvino, 1561/2009). El “pacto con muchos” debe entenderse a la luz de la nueva alianza inaugurada por Cristo (Mt. 26:28), y no como un tratado político futuro firmado por un anticristo escatológico.

El problema del anticristo y el pacto inexistente

Autores dispensacionalistas como Hindson y Hitchcock (2017) afirman que Daniel 9:27 se refiere a un futuro líder mundial que establecerá un tratado de paz con Israel. Sin embargo, tal afirmación excede los datos textuales. El pasaje no menciona un tratado de paz, ni identifica al sujeto del pacto como un anticristo. Esta lectura depende más de un sistema teológico previo que del análisis gramatical e histórico del texto (Kline, 1998).

¿Una Segunda Venida en dos fases?

Otro elemento central del dispensacionalismo es la división de la Segunda Venida de Cristo en dos eventos separados: un rapto secreto y una venida visible posterior. Sin embargo, pasajes como 1 Tesalonicenses 4:16–17 describen la parusía con lenguaje público y glorioso: voz de mando, trompeta y resurrección corporal. Nada en el texto sugiere un evento oculto o reservado (Beale, 2015).

Asimismo, Jesús enseña que su venida será visible y universal (Mt. 24:27), y ora no para que su Iglesia sea retirada del mundo, sino preservada en medio de la tribulación (Jn. 17:15).

Consideraciones éticas y Zacarías 13:8–9

Una consecuencia inquietante del dispensacionalismo pretribulacional es la interpretación futurista de Zacarías 13:8–9, según la cual dos tercios del pueblo judío perecerían durante la Gran Tribulación. Esta lectura ignora el contexto histórico inmediato del profeta y su conexión con los juicios del siglo I, culminando en la destrucción de Jerusalén en el año 70 d.C., evento al que el propio Jesús hace referencia (Mt. 24:15–34).

Desde una teología bíblica coherente, resulta problemático presentar tal catástrofe como parte de un plan divino posterior a una supuesta “pausa” en el propósito redentor de Dios.

Conclusión

La doctrina del rapto secreto no encuentra respaldo explícito en la Escritura ni en la tradición histórica de la Iglesia anterior al siglo XIX. Surge, más bien, de una lectura fragmentada de los textos proféticos y de un sistema hermenéutico que separa artificialmente a Israel y la Iglesia.

La esperanza cristiana no descansa en un escape secreto de la tribulación, sino en la venida gloriosa, visible y definitiva de Cristo, quien resucitará a los muertos, juzgará a vivos y muertos y consumará su reino eterno (Hch. 1:11; Ap. 22:12).


¡Piensa en esto cristiano!

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Referencias 

  • Beale, G. K. (2015). A New Testament biblical theology. Baker Academic.
  • Calvino, J. (2009). Commentary on the book of the prophet Daniel (T. Myers, Trans.). Christian Classics Ethereal Library. (Obra original publicada en 1561)
  • Hindson, E., & Hitchcock, M. (2017). Can we still believe in the rapture? Harvest House.
  • Kline, M. G. (1998). Kingdom prologue. Two Age Press.
  • LaHaye, T., & Jenkins, J. B. (1995–2007). Left Behind (Vols. 1–16). Tyndale House.
  • Young, E. J. (1949). The prophecy of Daniel. Eerdmans.
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¿Quién fue Edgar Whisenant?

Edgar C. Whisenant (1932–2001) fue un autor evangélico estadounidense. Se desempeñó como ingeniero de cohetes y luego se dedicó a escribir sobre profecía bíblica. Se volvió famoso en los años 80 debido a sus predicciones apocalípticas muy difundidas.

Whisenant es conocido por haber publicado en 1988 un pequeño libro que se volvió un fenómeno: “88 Reasons Why the Rapture Will Be in 1988” (“88 razones por las que el Rapto será en 1988”). El libro afirmaba que el Rapto ocurriría entre el 11 y el 13 de septiembre de 1988. Se distribuyeron millones de copias, muchas enviadas gratis a iglesias y comunidades cristianas. Algunos canales cristianos difundieron masivamente la predicción, generando gran expectativa. Cuando el Rapto no ocurrió, Whisenant publicó otras fechas: 1989, 1993 y 1994. Todas, por supuesto, también fallaron.

Edgar Whisenant es un ejemplo clásico de: Predicciones de fechas exactas sobre el fin del mundo o el Rapto, algo que la mayoría de las denominaciones cristianas consideran no bíblico, ya que Jesús dijo que “nadie sabe el día ni la hora”. Cómo se pueden viralizar predicciones apocalípticas, especialmente en ambientes religiosos. Su caso es una de las más citadas advertencias sobre la peligrosidad de asignar fechas proféticas.

lunes, 18 de septiembre de 2023

¿ESTÁ CERCA EL ARREBATAMIENTO?




Desde los días de Jesús, personas han afirmado que los eventos del fin de los tiempos ocurrirían en sus días.

A mediados de los 1800, un erudito bíblico llamado William Miller afirmó que Jesús regresaría el 21 de marzo de 1844. No ocurrió. La primavera vino y se fue sin señal de Jesús. Miller determinó que sus cálculos habían sido erróneos, y afirmó que era una demora divina, parte del plan de Dios. Eventualmente estableció otra fecha, en octubre de 1844, que de nuevo resultó incorrecta. Sus seguidores fueron ridiculizados. Algunos sufrieron dificultades al abandonar sus trabajos para dedicarse a difundir la noticia acerca del inminente retorno. Algunos agricultores dejaron sus plantíos sin cosechar; otros regalaron sus posesiones. De las profecías fallidas de Miller (llamadas “la gran desilusión”) surgió el Adventismo del Séptimo Día.

Avancemos hasta 1988. Edgar Whisenant, un ex ingeniero de cohetes de la NASA, escribió un folleto titulado 88 razones por las que el Rapto será en 1988, en el cual afirmaba que Jesús regresaría en un día del 11 al 13 de septiembre, y que la Tribulación comenzaría al atardecer el 3 de octubre. Dos millones de copias del folleto circularon en los años previos a 1988. Algunas personas en el sur de los Estados Unidos abandonaron sus empleos, vendieron sus casas, y se entregaron completamente a la oración antes de la fecha prevista. Y septiembre de 1988 pasó tranquilamente. El sol se puso el 3 de octubre y se levantó de nuevo el 4 de octubre, sin señal de la tribulación. Whisenant recalculó, esta vez pensando que el final vendría en septiembre de 1989, luego en 1993, y luego en 1994. Murió en el 2001.

Y así la lista sigue y sigue. Es fácil burlarse de estas predicciones fallidas, pero hay una tendencia relacionada y más ampliamente aceptada entre los cristianos evangélicos que Graham Beynon ha llamado el “establecimiento implícito de la fecha”. Aunque no fijamos una fecha específica para el regreso de Jesús, muchos afirman que estamos viviendo el final de la historia, y apoyamos esta afirmación al hacer coincidir los acontecimientos actuales con algunas profecías bíblicas en específico. Se estima que un tercio de los evangélicos americanos (unos 20 millones de personas) creen que vivirán para ver el fin del mundo. Como pastor, hay cristianos que a menudo me dicen que creen que Jesús volverá en esta generación.

¿Cómo responder a las determinaciones explícitas e implícitas de una fecha?

Debemos empezar por reconocer el aspecto positivo de los intentos equivocados que buscan discernir la fecha del regreso de Jesús: inspiran y promueven una expectativa ansiosa del retorno de Jesús. Podemos aplaudir ese deseo por Jesús. Si somos honestos, admitiremos que no nos sentimos suficientes en nosotros mismos. Sin embargo, muchos de estos intentos ignoran las palabras y el espíritu de lo dicho por Jesús en Mateo 24:36, “Pero de aquel día y hora nadie sabe, ni siquiera los ángeles del cielo, ni el Hijo, sino solo el Padre”. Por 2000 años, las fechas del retorno de Jesús han estado equivocadas, así que las palabras de Jesús han comprobado ser ciertas.


TRES PROBLEMAS CON PONER FECHAS

Además, los intentos por establecer la fecha (de manera explícita o implícita) socavan el enfoque bíblico de esperar a Jesús, y lo hacen de tres maneras significativas.

1. Establecer fechas estimula un tipo de inquietud por el fin de los tiempos que desalienta la paciencia. Cuando los autores del Nuevo Testamento gritan: “¡Ven, Señor Jesús!”, es siempre con la perspectiva de que Jesús solo vendrá cuando Dios lo quiera, y que no sabemos exactamente cuándo será eso. Nuestra ignorancia de la fecha del regreso de Jesús requiere una mezcla de expectación ansiosa y paciencia humilde. Pero esa humildad y paciencia se quebrantan cuando los cristianos creen que han “descubierto” que vivimos en la última generación.

2. Establecer una fecha desalienta la vida productiva. Cuando los carismáticos líderes que fijan fechas convencen a sus seguidores de alguna fecha específica, a menudo los seguidores se vuelven muy improductivos. En el pasado dichos seguidores han vaciado sus cuentas bancarias, abandonado sus empleos, y gastado recursos que podrían haber sido mejor aprovechados para el reino.

Jesús apunta a lo contrario. Al final de su gran sección en Marcos 13 en la que enseña el fin de los tiempos, Jesús cuenta una historia que justifica la productividad. Dice que un hombre se fue de viaje, dejó a sus criados a cargo y le dijo al portero que se quedara despierto. Jesús entonces ordena a sus discípulos que permanezcan despiertos, porque no saben cuándo regresará. En este contexto, permanecer despierto no significa averiguar cuándo Jesús volverá, sino seguir adelante con nuestras responsabilidades en esta vida, “mientras tanto”, hasta que Él regrese.

3. Fijar una fecha es un intento de tomar el control. Esperar un evento cuando no sabemos cuándo sucederá puede ser incómodo y exigente. Parece que Jesús quiere que sintamos este malestar porque quiere que estemos siempre preparados para su venida. La conclusión de la parábola de las diez vírgenes es la siguiente: “Velen, pues no saben ni el día ni la hora” (Mt. 25:13). Como dijo el teólogo G. C. Berkouwer una vez, no fuimos llamados a contar el tiempo que falta para el regreso de Jesús, sino llamados a contar con ese tiempo, para que pueda dar forma y fruto a nuestras vidas en el presente.

Esperando a Jesús

Esa espera basada en fijar la fecha explícita o implícitamente es nuestro intento humano de tomar el control del tiempo de la venida de Jesús. Al establecer una fecha, ya sea exacta o aproximada, se elimina la incómoda incertidumbre de no saber cuándo volverá Jesús. Pero Dios quiere que esperemos a Jesús no porque tengamos confianza en una fecha, sino porque confiamos en la promesa de Dios. El apóstol Pedro le dijo a sus lectores cómo debían esperar: “Pero, según Su promesa, nosotros esperamos nuevos cielos y nueva tierra, en los cuales mora la justicia” (2 Pe. 3:13).

Cuando nuestra espera de Jesús se basa en la promesa de Dios, obtenemos nuestra confianza de quien ha hecho la promesa. Es una buena noticia para los cristianos porque el Dios de la promesa es el Señor soberano de la historia, y por lo tanto es totalmente confiable. Nuestra certeza surge de la confiabilidad del carácter de Dios, no de la precisión de nuestros cálculos. El regreso de Jesús no es un enigma a descifrar, sino una promesa de Dios en la que podemos confiar.

La espera basada en la promesa de Dios produce humildad y esperanza. Humildad, porque este tipo de espera nunca puede huir de Dios para encontrar la certeza del retorno de Jesús en un código, o una pista escondida, o en alguna correlación de eventos modernos en separación de Dios mismo. La seguridad de que Jesús regresará solo puede obtenerse apoyándose en la promesa de Dios, lo que significa apoyarse en Dios mismo. Esto nos lleva a una conciencia más profunda de que no podemos hacer que suceda; depende totalmente de Dios. Esto nos humilla.

Pero esperar a Jesús en base a la promesa de Dios también produce esperanza, porque significa que el fundamento de nuestra espera no es meramente un deseo; es una certeza basada en el carácter de Dios mismo. En Hechos 1:10-11, dos ángeles prometen que Jesús regresará del cielo. Esa promesa produce gran esperanza dentro de nosotros cuando nos aferramos a ella y construimos nuestras vidas sobre ella. Produce una sólida esperanza bíblica de que no seremos condenados en el último día, porque Jesús nuestro defensor nos salvará de la ira venidera (1 Tes. 1:10).

Publicado inicialmente con el título de "NO LE PONGAS FECHAS A JESÚS" por el pastor en Desiring God y  Traducido por Sergio Paz.




miércoles, 13 de marzo de 2019

¿Cuándo Será el Fin de Los Tiempos?



A continuación una lista (sin verificar) de probables predicciones de todos los tiempos sobre ¿Cuándo será el fin del mundo? que me pareció interesante compartir, y si usted conoce las fuentes nos puede ayudar a corroborarlo. 

Nota especial: Creemos que cuando los discípulos le preguntaron a Jesús "¿cuándo será el fin?" ellos no se estaban refiriendo al "fin del cosmos", o "fin del mundo"; sino al "fin de la era mosaíca o de la ley" que daría lugar a la "era mesiánica".


1. PABLO, EL APÓSTOL
Pablo. A través de muchos pasajes es claro que él pensó que él vería el regreso de Jesús en su tiempo. En su famosa “escritura del arrebatamiento” en 1 Tesalonicenses 4:17, el hecho de que haya dicho “NOSOTROS los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire...” nos dice que él pudo haber estado esperando ser parte de eso. Pareciera que lo que su espíritu estaba percibiendo era la destrucción de Jerusalén y, tal vez, su propio martirio. 2 Tesalonicenses 2:1-2 nos da a entender que este era un tema de conversación muy común, aún en su día. “Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestra reunión con Él, os rogamos, hermanos, que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar...”. 

2. CLEMENTE DE ROMA
Después de que Pedro y Pablo fueran hechos mártires, fue Clemente quien se convirtió en el obispo de Roma. En el año 90 D.C., él dijo que en “cualquier momento”, Jesús iba a regresar. Esto no sucedió.

3. AGUSTÍN EN HIPONA: (354-430 D.C.) 
Predijo que Jesús definitivamente regresaría en el año 650 D.C. También se equivocó.

4. IRENEO: (130-202 D.C.) 
Predijo junto a otros dos líderes Cristianos conocidos, de que Jesús estaría regresando en el año 500 D.C. Uno de ellos utilizó las dimensiones del Arca de Noé como su plantilla. Se equivocaron.


5. Año 1000 D.C.
Diversos ministros y el Papa profetizaron el fin de los tiempos. Hubieron disturbios en Europa asociados con esto e, incluso, peregrinos regresaron a Jerusalén. Estaban equivocados.


6. Años 1005-1006 D.C.
Hubo una hambruna terrible en Europa que se extendió grandemente y se vio como una señal del fin. No lo fue.


7. EL PAPA INOCENCIO III
Por años él habló con un lenguaje apocalíptico, esperando generar la 5ta cruzada, para capturar a 
Jerusalén. Él dijo que el final vendría en el año 1284 D.C. a exactamente los 666 años después de que se fundó el Islam, lo que él denominó el anticristo. Estuvo equivocado.

8. Año 1033 D.C.
Muchos de los que profetizaron el fin, en el año 1000 D.C., lo cambiaron para este año basándose en eran 1000 años después de la muerte de Jesús, en lugar de 1000 años después de Su nacimiento. Todos se enfermaron con el virus apocalíptico. Estuvieron equivocados.


9. Año 1346 D.C.
La Plaga Negra se llevó aproximadamente la tercera parte de Europa y esto fue visto como una señal “definitiva” del fin. Irónicamente, el fervor religioso de ese día produjo que los Cristianos mataran a todos los gatos pues decían que tenían que ver brujas — lo que produjo una abundancia de ratas, lo que terminó propagando la plaga. Trágicamente estuvieron equivocados.


10. CRISTOBAL COLÓN
Él tenía un libro de profecías y, basándose en investigaciones cautelosas, predijo el fin del mundo para el año 1656 D.C. Se dio cuenta que estaba equivocado.


11. MELCHIOR HOFFMAN
Líder influyente en la iglesia. Anunció que Jesús regresaría en el año 1533 D.C. exactamente 1500 años después de Su ejecución y estableció la Nueva Jerusalén en Strasburg, Alemania. Estuvo equivocado.


12. JOHANNES STOFFLER
Matemático/astrónomo alemán. En el año 1499 anunció que, basado en combinaciones planetarias únicas, el 20 de febrero de 1524, una gran inundación envolvería al mundo. Fue respaldado por más de 100 folletos de otros líderes. Cuando esto sucedió, hubo revueltas y cientos de muertes.

13. ¿MARTÍN LUTERO?
Predijo que el fin del mundo no sería después del año 1600 D.C. Después, tuvo otra fecha que vino y se fue. También estaba equivocado.


14. JOHN NAPIER
Matemático famoso, estudio el Apocalipsis y dijo que el fin vendría en el año 1688 D.C. y, luego, lo cambió al año 1700 cuando no sucedió. Equivocado otra vez.


15. JOHN WESLEY, JOHN CALVIN, JOHN KNOX Y JOHN WYCLIFFE

Todos tuvieron fechas que iban y venían sobre cuándo sucedería el fin. Aparentemente, hay algún tipo de conexión con el nombre JOHN y los últimos tiempos.


16. COTTON MATHER
Ministro Puritano Americano Famosos, quien escribió 450 libros y tratados, se graduó de Harvard, y se convirtió en pastor a los 16 años. Él profetizó que el fin sería en los años 1697, 1716, 1717 y 1736. No sucedió. 17. 1666 D.C.: Hubo gran temor entre los Cristianos Europeos, pues la plaga de 1665 había destruido mucho de Londres, luego, el Gran Fuego de Londres vino y destruyó 13,200 hogares, 87 iglesia, incluyendo la Catedral de San Pablo. Por ser un año que terminaba en 666, la mayoría de personas estaban convencidas de que era el fin. No lo fue.


18. Año 1669 D.C.
Creyentes primitivos en Rusia creían que el final sería en ese año, así que 20,000 se quemaron hasta la muerte para protegerse del anticristo. Tenían mucho celo, pero fue trágico y erróneo.


19. MARY BATEMAN
No fue famosa anteriormente, pero en el año 1806 produjo un alboroto, pues tenía una gallina que ponía huevos que tenían escrito, “Cristo ya viene”. Se descubrió que estaba escribiendo en los huevos y luego los ponía nuevamente en el oviducto. Luego llamaba a las personas para ver a la gallina ponerlos. Errada en muchísimos niveles.


20. ¿JONATHAN EDWARDS?
Propuso diferentes fechas para el inicio del milenio.


21. MADRE SHIPTON
Mística famosa quien dijo que se le había sido mostrado que el fin del mundo sería en el año 1881. Su influencia era grande, pero estaba equivocada.


22. Año 1910 D.C. EL COMETA HALLEY
New York Times reportó que el conocido astrónomo Francés, Camille Flammarion, creía que el cometa “impregnaría la atmósfera y posiblemente sacaría la vida del planeta”. Las personas se apresuraron en comprar máscaras de gas y “pastillas del cometa”. Especialmente, Chicago estuvo bajo temor completo. La Constitución de Atlanta reportó que cuartos de seguridad estaban siendo preparados y que aún ojos de las cerraduras estaban siendo cubiertos. Después del hecho, el titular del diario Chicago Tribune fue: “Aún Estamos Aquí”.


23. LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ
Tenían las fechas de 1914, 1915, 1918, 1920, 1925 y el 1945 para el Armagedón y la venida de Cristo. Equivocados.


24. WILLIAM MILLER
Fundador de los Adventistas, tuvo la fecha inicial del 21 de marzo de 1844 para el regreso de Jesús y, luego, diversas otras fechas después. Jesús no vino.


25. HERBERT ARMSTRONG
El Fundador de la iglesia de Dios Universal dijo que el rapto sucedería en el año 1936. Luego lo cambió las fechas tres veces.


26. HAL LINDSEY
Logró llevar el Fin de los tiemp-itis a otro nivel con su libro más vendido en 1970, titulado: “El Extinto Gran Planeta Tierra”. Nosotros y el planeta aún estamos aquí.


27. TIM LAHAYE y JERRY JENKINS
Esencialmente, retocaron el libro de Hal Lindsey a una serie de ficción llamada Lo que Quedó Atrás, que vendió 65 millones de libros y se convirtió en una película. Aún estamos aquí.


28. CHUCK SMITH
Fundador de Calvary Chapel, profetizó que el año 1981 sería el tiempo para el fin de los tiempos. Estuvo equivocado.


29. PAT ROBERTSON
Un líder de la iglesia carismática, profetizó que el fin vendría en 1982, algo que no sucedió.


30. LESTER SUMRALL
Un gran líder Pentecostal, que escribió un libro titulado “Yo Predigo 1985”, para decir cuándo Jesús iba a regresar. Luego, tuvo un libro titulado: “Yo Predigo 2000”, pero también se equivocó.


31. JACK VAN IMPE
Ha estado profetizando el fin de los tiempos desde aproximadamente el año 1970. La gran tribulación debió haber empezado en el 2001, según el último cálculo que leí.


32. JOHN GRIBBIN y STEPHEN PLAGEMANN
Escribieron el libro más vendido, titulado: El Efecto Júpiter, donde nos advierten que el 10 de marzo de 1982, un alineamiento de los planetas en el mismo lado del sol detonarían una serie de eventos cósmicos, que culminarían en un terremoto en las orillas de la Falla de San Andreas, que destruiría a Los Ángeles. La fecha llegó y el Observatorio Griffith en Los Ángeles se inundó de llamadas. El libro también había sido respaldado por Hal Lindsey. Un año después, el autor escribió: El Efecto Júpiter Reconsiderado y también fue un libro más vendido, comprobando que el Fin de los tiemp-itis es una enfermedad irracional.


33. Año 1919
Albert Porta, un meteorólogo, predijo que durante diciembre de 1919, un punto solar enorme destruiría la tierra debido a una llamarada electromagnética en el sol, por causa de un alineamiento 
extraño de Mercurio, Venus, Marte, Júpiter, Saturno y Neptuno. No 
sucedió.


34. RICHARD NOONE
En el año 1990 escribió un libro titulado 5/5/2000: Hielo-El Último Desastre, aquí predijo que las capas de hielo polares se derretirían y sumergirían grandes partes de la tierra porque Mercurio, Venus, Marte, Jupiter y Saturno se alinearían con la tierra por la primera vez en 6000 años. Estaba equivocado.


35. EDGAR WHISENANT
Ingeniero de la NASA retirado, escribió un libro titulado: 88 Razones de Por Qué El Rapto Será en el 1988 basándose en pistas numéricas estudiadas. Vendió millones. Cuando el año 1988 pasó, él lo cambió al año 1989 y, aún así, vendió muchísimos libros. Luego lo cambió a 1990, luego a 1992, luego a 1993. Los que tenemos el Fin de los tiemp-itis, realmente somos inocentes.


36. GARY BLEVINS
Autor que escribió: 666: La Advertencia Final en 1998, dijo que Ronald Reagan sería echado al lago de fuego, que el rapto ocurriría, que Jesús regresaría y que satanás sería atado por 1000 años. Estaba equivocado.


37. HAROLD CAMPING
Un locutor americano y evangelista, primero dijo que el fin de los tiempos sucedería en 1994, pero no se detuvo cuando no se cumplió. Siguió sacando nuevos libros y nuevas fechas, hasta que terminó diciendo que la iglesia sería raptada el 21 de mayo del 2011. Ganó millones con sus libros y, luego, gastó millones tratando de advertirle al mundo de lo que vendría. Estuvo equivocado muchas veces.


38. Año 2000 D.C.
El fallo técnico Y2K se predijo por la mayoría de las voces proféticas, esto nos llevaría al fin de los tiempos. No sucedió.


39. JONATHAN CAHN
Autor, vendió millones de libros diciendo, “la suerte ha sido echada” y el fin formal del America Cristiana está aquí. Él se subió al carro de la “luna de sangre”, pero lo que predijo no sucedió. Él está equivocado y especialmente equivocado sobre América.


40. JOHN HAGEE y MARK BILTZ
Lanzaron sus libros declarando que el cuarteto de lunas de sangre marcan el fin de los tiempos. Vendieron miles de libros. Estuvieron equivocados.


Bibliografía:
ENLOW Johnny, 2018, "Levántate", Pág. 161-167

http://textosfueradecontexto.blogspot.com/2019/03/cuando-sera-el-fin-de-los-tiempos.html?m=1

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A esta lista hay que agregar a Armando Alducin, David Diamond, Gary Lee y los cientos de hermanos que cada vez que ven un suceso "apocaliptico" dicen "Cristo viene pronto las señales estan cumplidas".

viernes, 4 de enero de 2019

La Abominación que trae Desolación


Eusebio Sobre la "Abominación Desoladora"
Conocemos a Eusebio, que vivió entre el 263 y 339 y que es una pieza clave a la hora de conocer nuestra historia primitiva. Es decir, sus escritos sobre la Iglesia de los primeros siglos es tan útil que podríamos decir que nos ayuda a entender algunos aspectos de nuestras creencias hoy. Es cierto que hoy parece que los teólogos de Facebook quieren hacer que los padres de la Iglesia crean lo mismo que ellos, cosa poco creíble puesto que muchos temas doctrinales hoy fueron temas en un estado de "evolución" en los primeros siglos del cristianismo.

Uno de esos temas es lo referente a las "Profecías de Jesucristo" sobre "Los Últimos Tiempos". A decir verdad, los cristianos hispanohablantes en materia de escatología son en su mayoría dispensacionalistas. Creo que por cada diez amigos evangélicos que tengo, sólo uno o dos no cree en el Rapto secreto de la Iglesia y el Milenio.

Esos mismos cristianos latinoamericanos, es decir los ocho restantes, carecen de conocimientos de historia de la iglesia, y de lo que se creía con respecto a las profecías. Yo mismo tengo apenas pocos años estudiando la Historia de la Iglesia y cada vez me llevo más sorpresas.

¿Qué dice Eusebio sobre la "Abominación Desoladora"?
La "abominación que trae desolación" de plano la tenemos dibujada en nuestras mentes como un episodio que sucederá en el futuro después de nosotros, en lo que los evangélicos le llaman "los últimos tiempos". Esto por la cargada predicación dispensacionalista y por las películas y series sobre "el fin del mundo". Pero la Iglesia, al menos la Iglesia histórica no siempre creyó lo mismo. Es cierto que nunca hubo un consenso, pero lo cierto es que Eusebio nos deja claro que desde los primeros cristianos hasta él, siempre creyeron que "la abominación desoladora" no es algo futuro que aun no sucede, sino más bien, es algo que ya sucedió.

Jesucristo profetizó la destrucción de Jerusalén y el Templo, y a esto le llamamos "La Gran Tribulación". En el contexto de los evangelistas Mateo, Marcos y Lucas la "abominación desoladora" se menciona como un evento que tenía que suceder en el templo judío, y era la señal de la total y plena destrucción. O también dicho de otra forma, la "abominación que trae desolación" era en sí mismo la destrucción de Jerusalén, del Templo y de los judíos que "traspasaron al cristo".

¿Cómo lo dice Mateo?
"Por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel (el que lee, entienda), entonces los que estén en Judea, huyan a los montes. El que esté en la azotea, no descienda para tomar algo de su casa; y el que esté en el campo, no vuelva atrás para tomar su capa. Mas ¡ay de las que estén encintas, y de las que críen en aquellos días! Orad, pues, que vuestra huida no sea en invierno ni en día de reposo; porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá." Mateo 24.15-21
¿Cómo lo dice Marcos?
"Pero cuando veáis la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel, puesta donde no debe estar (el que lee, entienda), entonces los que estén en Judea huyan a los montes. El que esté en la azotea, no descienda a la casa, ni entre para tomar algo de su casa; y el que esté en el campo, no vuelva atrás a tomar su capa. Mas ¡ay de las que estén encintas, y de las que críen en aquellos días! Orad, pues, que vuestra huida no sea en invierno; porque aquellos días serán de tribulación cual nunca ha habido desde el principio de la creación que Dios creó, hasta este tiempo, ni la habrá." - Marcos 13.14-19
¿Cómo lo dice Lucas?
"Pero cuando viereis a Jerusalén rodeada de ejércitos, sabed entonces que su destrucción ha llegado. Entonces los que estén en Judea, huyan a los montes; y los que en medio de ella, váyanse; y los que estén en los campos, no entren en ella. Porque estos son días de retribución, para que se cumplan todas las cosas que están escritas. Mas ¡ay de las que estén encintas, y de las que críen en aquellos días! porque habrá gran calamidad en la tierra (tierra conocida), e ira sobre este pueblo (judíos). Y caerán a filo de espada, y serán llevados cautivos a todas las naciones; y Jerusalén será hollada por los gentiles, hasta que los tiempos de los gentiles se cumplan." - Lucas 21.20-24
Usted va a leer que sobre la "abominación desoladora" y "la gran tribulación" que son (1) eventos futuros que aun no se cumplen, o que es (2) una profecía de doble cumplimiento. También algunos aseguran que (3) una parte de la profecía habla sobre la generación de Jesucristo, en el primer siglo; y la otra parte habla del tiempo final antes de su "segunda venida", pero los futuristas/historicistas no se ponen de acuerdo donde termina las profecías para "aquella generación" y dónde empieza las profecías para nuestros días.

Si la "abominación desoladora" es algo a futuro, entonces ¿qué es lo que pasó en el 70 A.D.? 

Noten que Marcos y Mateo dicen que la señal para "salir huyendo de Jerusalén y Judea" es la "abominación desoladora", mientras que Lucas dice que esa señal es "Jerusalén rodeada de ejércitos".

Eusebio de Cesarea dice:
"En los relatos que escribió Josefo se describen con toda exactitud los males que en ese momento sobrevinieron a todo el pueblo judío en todo lugar; cómo principalmente los habitantes de Judea fueron agobiados hasta el extremo de las desgracias; cuantos miles de jóvenes y de mujeres, juntamente con sus niños, cayeron a espada, por hambre y por muchos otros tipos de muerte; cuántas y cuáles ciudades de Judea fueron sitiadas, cuan grandes desgracias, y más que desgracias, presenciaron los que fueron en su huida a Jerusalén, ya que era la metrópoli más fuerte; el desarrollo de la guerra y lo que tuvo lugar en ella en cada momento; y, finalmente cómo LA ABOMINACIÓN DESOLADORA que proclamaron los profetas se asentó en el mismo templo de Dios, en gran manera notable antiguamente, y entonces sufrió todo tipo de destrucción hasta su desaparición final por el fuego." (1)
Así como usted lee, Eusebio en el siglo III entiende que los acontecimientos sucedidos en Jerusalén en el 70 A.D. es el cumplimiento de las profecías de Jesucristo. En el mismo libro de "Historia Eclesiástica" (en la página 98-99 Libro VII, 1-2 hasta el 9) el historiador nos muestra la creencia de la iglesia de aquel entonces, de que la "Gran Tribulación" que vino sobre Jerusalén, sobre "aquella generación" que mató al Salvador, vino precedida por una señal de "la abominación desoladora" que no era otra cosa si no el sitio de Jerusalén por los romanos.

Una revisión de los comentarios de la Biblia Comentada de Scofield (2001) sobre este punto no ofrece una exégesis, ni siquiera trata los acontecimientos ubicados en el tiempo, en lugar de ello dice del verso de Mateo 24.15 que será algo a futuro, es más; dice que todo Mateo 24.4 al 33 es una respuesta a la segunda pregunta de los discípulos: "¿Qué señal habrá de tu venida y del fin del siglo?" pero también dice que hay pasajes con "doble cumplimiento".

¿Por qué los discípulos preguntarían a Jesús por su "segunda venida" cuando ellos aun ni sabían que Él se iba a ir? ¿Qué hace pensar que los discípulos entendían al cosmos como nosotros si lo que ellos esperaban era el "siglo del Mesías" y en realidad preguntaban por "el fin del siglo de Moisés? Los judíos esperaban un reino mesiánico, no el fin del cosmos. 

Una Tribulación que Sucedió y no Volverá a Suceder
Jesús mismo dijo que esa "Gran Tribulación" era algo que hasta entonces no había sucedido y luego no volverá a suceder jamás. Si esto es así ¿Es correcto entonces creer que vendrá un posterior tribulación mundial? Si Jesucristo mismo en su profecía aseguró que "aquella gran tribulación nunca hubo en el mundo ni volverá a suceder" ¿Cómo es que Scofield dice que es de "doble cumplimiento"? ¿Cómo hacemos encajar en las profecías de Jesús esa idea de un "rapto"?

¡Piensa!
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(1) Eusebio de Cesarea, "Historia Eclesiástica", Pág. 94 Libro III.5.3, CLIE 2008



http://textosfueradecontexto.blogspot.com/2019/01/la-abominacion-que-trae-desolacion.html?m=1

miércoles, 10 de enero de 2018

“Uno será tomado y otro será dejado”


¿Rapto secreto o juicio histórico?

Una exégesis de Lucas 17:34–36 y Mateo 24:39–41

“Os digo que en aquella noche estarán dos en una cama; el uno será tomado, y el otro será dejado. Dos mujeres estarán moliendo juntas; la una será tomada, y la otra dejada. Dos estarán en el campo; el uno será tomado, y el otro dejado.” - Lucas 17:34-36 RV60
Yo ya escuché a varios decir que “el que es tomado” es un creyente que se fue con el Señor Jesús en el Rapto, y el que es “dejado” se queda a sufrir la Gran Tribulación...

Introducción: el problema interpretativo

Uno de los textos más utilizados para sostener la doctrina del llamado “rapto secreto” de la Iglesia es Lucas 17:34–36, donde Jesús afirma que “uno será tomado y otro será dejado”. Con frecuencia se enseña que el “tomado” es el creyente arrebatado al cielo, mientras que el “dejado” es el incrédulo que permanece para sufrir la gran tribulación.

Sin embargo, una lectura cuidadosa del contexto literario, del paralelo sinóptico, del lenguaje original y del marco histórico del siglo I muestra que esta interpretación no solo es innecesaria, sino contraria al sentido del pasaje.

El propósito de este estudio es demostrar que Lucas 17 y Mateo 24 no describen un rapto previo a la tribulación, sino un acto de juicio divino, históricamente cumplido en la destrucción de Jerusalén en el año 70 d.C.

1. El texto bajo consideración

Lucas 17:34–36 (RV60):

“Os digo que en aquella noche estarán dos en una cama; el uno será tomado, y el otro será dejado. Dos mujeres estarán moliendo juntas; la una será tomada, y la otra dejada. Dos estarán en el campo; el uno será tomado, y el otro será dejado.”

Este pasaje tiene un paralelo directo en Mateo 24:39–41:

“…y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre. Entonces estarán dos en el campo; el uno será tomado, y el otro será dejado…”

Cualquier interpretación responsable debe considerar ambos textos conjuntamente, pues describen el mismo evento.

2. El contexto inmediato: los días de Noé y de Lot

En Lucas 17:26–30, Jesús establece explícitamente el marco interpretativo:

“Como fue en los días de Noé… vino el diluvio y los destruyó a todos.
Asimismo como sucedió en los días de Lot… llovió del cielo fuego y azufre, y los destruyó a todos.”

El patrón es claro:

  • Los “tomados” en los días de Noé fueron los destruidos por el diluvio.

  • Los “tomados” en los días de Lot fueron los consumidos por el juicio.

  • Los “dejados” (Noé y Lot) fueron preservados.

Por tanto, el propio contexto define el significado de “tomar” como remover mediante juicio, no como rescatar.

3. Análisis léxico: “tomado” y “dejado”

El verbo griego traducido como “tomado” es παραλαμβάνεται (paralambánō). Aunque puede usarse en contextos neutrales o positivos, también aparece en escenarios coercitivos o judiciales (cf. Mt 27:27; Jn 19:16).

El verbo “dejado” es ἀφίεται (aphíēmi), que significa permitir permanecer, dejar intacto.

El contraste no es entre “salvación celestial” y “abandono”, sino entre:

  • Ser removido por juicio

  • Ser preservado del juicio

Este uso concuerda perfectamente con Mateo 24:39, donde el diluvio “se los llevó a todos”, lenguaje inequívoco de destrucción.

4. El error de la lectura dispensacional

La interpretación dispensacionalista asume, sin demostración contextual, que:

  • “Tomado” = arrebatado al cielo

  • “Dejado” = abandonado para sufrir

Pero esta lectura invierte el sentido del ejemplo de Noé y Lot, y además introduce un evento (rapto secreto) ausente del pasaje.

Incluso reconocidos expositores premilenialistas no dispensacionalistas lo admiten. J. Vernon McGee afirma:

“Esta no es una referencia al rapto de la Iglesia… Los que fueron llevados en los días de Noé fueron llevados en juicio.”

John MacArthur escribe:

“ ‘Uno será tomado’, es decir, tomado en juicio… Esto no es una referencia al arrebatamiento de los creyentes.”
(Biblia de Estudio MacArthur, Mt 24:39–41)

5. Marco histórico: el año 70 d.C.

Desde una perspectiva preterista parcial, el pasaje describe el juicio del Hijo del Hombre contra Jerusalén, anunciado repetidamente por Jesús (Mt 23:36; 24:34).

En el año 70 d.C.:

  • Muchos judíos fueron “tomados” por muerte, esclavitud y deportación.

  • Los cristianos que obedecieron la advertencia de Jesús huyeron (cf. Lc 21:20–22).

  • Los creyentes fueron literalmente “dejados”, es decir, preservados.

Eusebio de Cesarea confirma que los cristianos escaparon a Pella antes del asedio, cumpliendo las palabras del Señor (Historia Eclesiástica, III.5).

6. Juicio histórico y Segunda Venida: una distinción necesaria

Este pasaje no niega la Segunda Venida futura, visible y gloriosa de Cristo (Hch 1:11; 1 Tes 4:16–17). Simplemente no habla de ella.

Mateo 24 y Lucas 17 describen un acto histórico de juicio covenantal, no la consumación final del cosmos. Confundir ambos eventos es una de las causas principales del error interpretativo.

Conclusión teológica y pastoral

Lucas 17:34–36 y Mateo 24:39–41 enseñan que:

  • Los “tomados” son los removidos en juicio.

  • Los “dejados” son los preservados por gracia.

  • El evento descrito se cumplió históricamente en el año 70 d.C.

  • El texto no enseña un rapto secreto previo a la tribulación.

Desde una perspectiva reformada, este pasaje proclama una verdad constante: Dios juzga la apostasía y preserva a su pueblo fiel. Cristo reina ahora, ha venido en juicio en la historia, y vendrá nuevamente al final de los tiempos para consumar su reino.

La exhortación no es a especular sobre escapismos, sino a velar, obedecer y confiar en la palabra de Cristo, tal como lo hicieron los creyentes del primer siglo.


domingo, 13 de agosto de 2017

¿Es el MicroChip la Marca de la Bestia?



Hank Hanegraaff nos dice en su libro El Código del Apocalipsis, que una correcta “escatología exegética” jamás nos llevará a especular mentiras sobre una supuesta implantación del microchip como “la marca de la bestia”.
“Y hace que a todos, a pequeños y grandes, a ricos y pobres, a libres y esclavos, les pongan una marca en su mano derecha o en su frente, y que ninguno pueda comprar o vender, sino el que tiene la marca: el nombre de la bestia o el número de su nombre. Aquí está la sabiduría. El que tiene entendimiento, deduzca el número de la bestia, porque es número de hombre: su número es seiscientos sesenta y seis.” Apocalipsis 13.16-18 BTX

Los principios que Hanegraaff propone son los siguientes:

El Principio Literal
El principio literal exige que este texto sea interpretado en el sentido original mejor que en un sentido literal. Si yo le digo que está lloviendo a mares, eso no significa que el mar se fue al cielo para después caer de allí a la tierra. De la misma forma, el contexto del Apocalipsis nos lleva a la conclusión inevitable de que la marca de la Bestia es un lenguaje simbólico que intentaba representar la identificación con la Bestia.

El Principio de Iluminación
El principio de iluminación añade claridad mostrando que el Santo Espíritu ilumina lo que está en el texto; la iluminación no va más allá del texto. Por eso, la noción de que la marca de la Bestia se refiere a la adoración del domingo, a un número de seguro social o a un microchip de silicón es producto de una imaginación fértil más que de una iluminación fiel.

El Principio Gramatical
El principio gramatical descarta la interpretación de LaHaye de que la marca es un biochip incrustado físicamente en el cuerpo.1 Siguiendo el mismo parámetro de LaHaye, una interpretación correcta requeriría que la marca fuera colocada específicamente en la mano derecha y en la frente más que ser implantada científicamente en el cuerpo (Apocalipsis 13.16).


El Principio Histórico
El principio histórico de manera similar excluye la opinión de LaHaye de que la marca de la Bestia es la implantación física de un biochip. En contexto Juan les dice a los lectores del siglo I que con «sabiduría» y «entendimiento» ellos pueden «calcular el número de la Bestia». No habría sabiduría o visión que pudiera hacer que el auditorio del siglo 1 de Juan pudiera calcular el número de la Bestia del siglo XXI. Tampoco una Bestia del siglo I hubiera podido emplear la tecnología del biochip del siglo XXI.”

La predicación de que “la marca de la bestia es un microchip” que se implantará en contra de su voluntad a las personas bajo el gobierno del anticristo es producto de una interpretación “literalista” de lo escrito en el Apocalipsis.

Aquí, los maestros “expertos” de la profecía moderna, aquellos que tienen el libro de apocalipsis en una mano y en la otra mano un periódico o un control remoto de TV para ir de un noticiero a otro; le han arrebatado la capacidad de razonar a sus fieles creyentes y seguidores.

Por ejemplo, cada vez que se muestra un adelanto sobre el microchip, han salido a decir: “corran por su vida, el tiempo está cerca”, o frases como “señal de los últimos tiempos, ya está vigencia el uso del microchip”. Otros peor aún, creen que el chip de los celulares, las tarjetas de crédito, o del DNI ya es la marca de la bestia, y están preocupados pensando que, aunque son cristianos, ya están “marcados” por la bestia.

Esta doctrina enseña que el anticristo estará gobernando en los años de la gran tribulación. Ellos están alarmados y preocupados pero ¿acaso ellos mismos no creen que la Iglesia será arrebatada antes del gobierno del anticristo? Entonces, esto es incongruente.

Conclusión:
Los principios de la Escatología exegética de forma integral excluyen la posibilidad de que los seguidores de la Bestia sean personajes del siglo XXI con una tecnología biochip implantada en sus cuerpos.

¿Pudiera ser que el simbolismo de Juan se refiere a una realidad más gráfica?

¿Podría significar que nuestra mano derecha simboliza lo que hacemos y nuestra frente simboliza lo que pensamos?

¿Puede la marca identificarnos metafóricamente como individuos que pertenecen a la Bestia o individuos que pertenecen al Cordero; a Cristo o al Anticristo?2


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Esta literatura es altamente recomendada sobretodo para la Latinoamerica, una región donde el dispensacionalismo es fuertemente predicado desde los púlpitos.

También puede leer los siguientes libros sobre escatología bíblica en:

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Notas Bibliográficas:
  1. LaHaye y el novelista Jerry B. Jenkins, es una serie de ficción del futuro cercano que presenta un invisible rapto de los cristianos de la Tierra seguido por un período de siete años de tribulación dirigidos por el Anticristo, así como otros acontecimientos proféticos inferidos por la corriente popular dispensacionalista premilenial que se originó con John Nelson Darby. (https://es.scribd.com/doc/50603972/lahaye-tim-dejados-atras-1 )
  2. Hanegraaff, H.2008, El Código del Apocalipsis, Grupo Nelson: NT, Pág. 10-11

martes, 13 de diciembre de 2016

Preguntas al Dispensacionalismo



Argumentos contra el Rapto Pretribulacional: su hermenéutica
  1. Su ausencia explícita en las Escrituras. No hay ninguna secuencia que mencione dos tipos de descensos de Cristo en el mismo pasaje aunque sí se encuentran pasajes donde la secuencia de los acontecimientos indican una sola venida pública y coincidente con el arrebatamiento (2 Tesalonisenses 1.6-10; 2.1-8).
  2. Su método inverso de dar preferencia a lo implícito para reinterpretar lo explícito. Ejemplo, el punto 1 y el 3.
  3. Su método inverso de dar preferencia a las diferencias antes que a las semejanzas. La teología cristiana se caracteriza por diversos tipos de lenguajes de la Biblia así como a la personalidad, destino y propósito de los escritores y las cartas los cuales dan como resultado variado tipos de explicación de un mismo evento o doctrina. De ahí que tenemos 4 evangelios que narran hechos muchas veces de distintas formas, por ejemplo los 4 tienen una inscripción semejante pero distinta del letrero que se puso en la cruz de Cristo. La hermenéutica común lo que hace es basarse en la semejanza para argumentar que se trata del mismo evento en vez de buscar las diferencias para afirmar que son diversos eventos diferentes. El rapto hace exactamente lo contrario, busca las diferencias entre pasajes, las cosas que mencionan uno que otro no mencionan y las afirmaciones aparentemente contrarias entre diversos pasajes (lo pasajes en que Cristo viene "con" su pueblo y los que viene "por" su pueblo) en vez de buscar las semejanzas entre ellos, incluso a pesar de que múltiples pasajes hablan del evento del arrebatamiento con características dadas solo a la segunda venida (ver siguiente punto).
  4. La Biblia menciona diversos pasajes en los cuales el arrebatamiento tiene características atribuidas a la segunda venida. Ejemplo, Según Hebreos 9.28 la aparición visible y física de Cristo (segunda venida) es para salvar a los que le esperan (arrebatamiento). Según Tito 2.13 se nos dice que debemos ESPERAR la bendita esperanza (arrebatamiento)  y la manifestación (pública y) gloriosa del Señor Jesús (Segunda Venida). En 1 Tesaloninsenses 3.13 menciona que debemos tener nuestros corazones afirmados para la VENIDA del Señor "CON TODOS SUS SANTOS", en otras palabras según el Dispensacionalismo el Rapto es una venida "por" sus santos y la Segunda Venida es la venida "con" sus santos después de 7 años, pero el pasaje dice que la reunión de Cristo con nosotros (arrebatamiento) es precisamente en la venida CON SUS SANTOS (Segunda Venida).
  5. La palabra "parousía" usada para "venida" significa "presencia" y se usa tanto para referirse al arrebatamiento como a la Segunda Venida. En 2 Tesalonisenses 2 hablando de la "VENIDA del Señor y nuestra reunión con él..." (arrebatamiento) entonces más adelante se dice que el hombre de pecado será destruido con el "resplandor de su VENIDA".
  6. El Rapto usa argumentos de silencio (tiene relación con el punto 1). Por ejemplo, dice que la Iglesia no es mencionada desde Apocalipsis 3.22 en adelante hasta Apocalipsis 21 y la razón dada es que ha sido arrebatada, así que los "santos" se refiere al Israel étnico, incluso aquellos santos del milenio. Lo irónico del argumento es que se puede usar a la inversa: El arrebatamiento no aparece desde el capítulo 3.22 al 19 ni nada que sugiera un venida previa a la Segunda Venida, por lo tanto no está. Hay un error en afirmar que la "Iglesia" aparece antes del capítulo 4 y luego desaparece, pues en realidad no es LA Iglesia de la que habla antes de esto sino de LAS iglesias de Asia Menor. La palabra "iglesia" no aparece en 2 Timoteo, 2 Pedro, 1 y 2 Juan y Judas, pero eso no significa que la iglesia no esté presente. Además de esto, la palabra "santos" aparece 12 veces y "siervos" 11 veces después de Apocalipsis 3.22 como una referencia a la Iglesia.
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Argumentos de la Tierra Santa por Herencia Étnica
El Dispensacionalismo sostiene que como a Abraham se le prometió la tierra de los cananeos, entonces los israelitas de ahora, tres mil quinientos años después, merecen habitarla nuevamente. El argumento usado se basa en la proposición de que es "una promesa que falta cumplir", afirman que son promesas incondicionales incumplidas:
"Habita como forastero en esta tierra, y estaré contigo, y te bendeciré; porque a ti y a tu descendencia daré todas estas tierras, y confirmaré el juramento que hice a Abraham tu padre. Multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo, y daré a tu descendencia todas estas tierras; y todas las naciones de la tierra serán benditas en tu simiente, por cuanto oyó Abraham mi voz, y guardó mi precepto, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes." -Génesis 26.3-5 
Versículos usados por el Dispensacionalismo que "apoyan" su NO CUMPLIMIENTO son:

Hechos 7.5
"Y no le dio herencia en ella, ni aun para asentar un pie; pero le prometió que se la daría en posesión, y a su descendencia después de él, cuando él aún no tenía hijo." 
Hebreos 9.8-9
"...dando el Espíritu Santo a entender con esto que aún no se había manifestado el camino al Lugar Santísimo, entre tanto que la primera parte del tabernáculo estuviese en pie. Lo cual es símbolo para el tiempo presente, según el cual se presentan ofrendas y sacrificios que no pueden hacer perfecto, en cuanto a la conciencia, al que practica ese culto,"
Hebreos 11.13-40
"Conforme a la fe murieron todos éstos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra." (V.13)
"Y todos éstos, aunque alcanzaron buen testimonio mediante la fe, no recibieron lo prometido; proveyendo Dios alguna cosa mejor para nosotros, para que no fuesen ellos perfeccionados aparte de nosotros." (V.39-40)

(Nota: estas citas, Hechos 7.5; Hebreos 9.8-9; 11.13-40, son tomadas de J. Dwight Pentecost, "Eventos del Porvenir" Pág. 71 quien a su vez está citando a Peters)


¿Pero la Biblia deja ver que es una promesa incumplida hacia el Israel étnico? 
No.
La Biblia dice claramente que la tierra que Dios le ofreció y prometió a Abraham, a Isaac y a Jacob, (Génesis 28.13-14; 32.28; 35.10) se las dio, por lo tanto es una promesa cumplida:

Josué 21.43 - 45 lo confirman:
"De esta manera dio Jehová a Israel toda la tierra que había jurado dar a sus padres, y la poseyeron y habitaron en ella. Y Jehová les dio reposo alrededor, conforme a todo lo que había jurado a sus padres; y ninguno de todos sus enemigos pudo hacerles frente, porque Jehová entregó en sus manos a todos sus enemigos. No faltó palabra de todas las buenas promesas que Jehová había hecho a la casa de Israel; todo se cumplió." (RV60)
Josué antes de su muerte afirmó:
"Y he aquí que yo estoy para entrar hoy por el camino de toda la tierra; reconoced, pues, con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma, que no ha faltado una palabra de todas las buenas palabras que Jehová vuestro Dios había dicho de vosotros; todas os han acontecido, no ha faltado ninguna de ellas." -Josué 23.14 (RV60)
El Rey Salomón, el constructor del glorioso Templo, el de la época dorada de Israel, lo tenía muy claro, mil años antes de Cristo el heredero al trono de David confesó:
"Bendito sea Jehová, que ha dado paz a su pueblo Israel, conforme a todo lo que él había dicho; ninguna palabra de todas sus promesas que expresó por Moisés su siervo, ha faltado." - 1 Reyes 8.56 (RV60)
El cumplimiento de las promesas de Dios a Abraham, Isaac y Jacob, de poseer la tierra se cumplió y el registro de este cumplimiento lo podemos leer en 1 Reyes 4.20-21:
"Judá e Israel eran muchos, como la arena que está junto al mar en multitud, comiendo, bebiendo y alegrándose. Y Salomón señoreaba sobre todos los reinos desde el Eufrates hasta la tierra de los filisteos y el límite con Egipto; y traían presentes, y sirvieron a Salomón todos los días que vivió." (RV60)
Después del exilio de Israel a Babilonia, Nehemías emprendió la reconstrucción de la ciudad. La teología de Nehemías en ningún momento sucumbe, él está seguro que Dios cumplió con todas y cada una de las promesas dadas a Abraham, Isaac y Jacob. Él podría haber orado a Dios y pedido "el cumplimiento de las promesas de heredar la tierra", pero en lugar de eso; Nehemías reconoce que hubo una gloria en la nación antes de apostatar y ser expatriados por desobedientes:
"...y hallaste fiel (a Abraham) su corazón delante de ti, e hiciste pacto con él para darle la tierra del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del jebuseo y del gergeseo, para darla a su descendencia; y cumpliste tu palabra, porque eres justo." -Nehemías 9.8 (RV60)
También dijo Nehemías:
"Y les diste reinos y pueblos, y los repartiste por distritos; y poseyeron la tierra de Sehón, la tierra del rey de Hesbón, y la tierra de Og rey de Basán. Multiplicaste sus hijos como las estrellas del cielo, y los llevaste a la tierra de la cual habías dicho a sus padres que habían de entrar a poseerla." -Nehemías 9.22-23 (RV60)
Es irónico que el Dispensacionalismo vea un retorno de los judíos a una tierra física antes que a Jesús. La promesa de heredar una tierra es una promesa cumplida y estuvo condicionada a la obediencia de los que surgieron del desierto bajo el liderazgo de Josué.

¿Abraham esperaba "sólo" una tierra física como herencia?
No. Las Escrituras revelan que Abraham entendió el propósito de heredar el mundo entero, y que de sus lomos vendría un "Rey Eterno"

Hebreos 11.8-10 (RV60)
"Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a dónde iba. Por la fe habitó como extranjero en la tierra prometida como en tierra ajena, morando en tiendas con Isaac y Jacob, coherederos de la misma promesa; porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios."
Pablo lo confirma en Romanos 4.14 (RV60) 
"Porque no por la ley fue dada a Abraham o a su descendencia la promesa de que sería heredero del mundo, sino por la justicia de la fe."

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¿Quién hará cesar el sacrificio, Jesucristo o el anticristo?

Daniel 9.27 RV60

“…Y por otra semana confirmará el pacto con muchos; a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda. Después con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador, hasta que venga la consumación, y lo que está determinado se derrame sobre el desolador.”
El dispensacionalismo enseña que quien "hará cesar el sacrificio" es el anticristo en el periodo de la gran tribulación, y son sacrificios restablecidos por el falso mesías, en un tercer templo que se reconstruirá en tiempo futuro. Una lectura natural de la Biblia, de sus profecías, y de los eventos ya cumplidos nos llevan a concluir que:

La afirmación "confirmar el pacto con muchos" encuentra eco de su cumplimiento en Mateo 26.28 cuando Jesús instituyó la eucaristía, la cual es una representación de su sangre derramada para la expiación de los pecados, dijo así: "Esta es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados." Y en Hebreos 9.14-15 leemos “¿Cuánto más la sangre de Cristo ... limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios Vivo? Jesús de esta forma confirmó el Pacto con muchos.

A Jesús se le llama el "mediador de un mejor pacto" en Hebreos 8.6, el "Ángel del Pacto" en Malaquías 3.1; y su sangre derramada se le llama "...la sangre rociada del pacto nuevo" en Hebreos 12.24. Jesucristo es el que confirmó el Pacto por medio de su sacrificio redentor en el Calvario. 

La afirmación en cuestión "hará cesar el sacrificio y la ofrenda" también se cumplió con la muerte de Jesús. En el Antiguo Testamento cada uno de los sacrificios ofrecidos fue un simple tipo de sacrificio que esperaba el momento del Sacrificio Perfecto, cuando el Cordero de Dios fuera ofrecido. Una vez cumplido en el Calvario, Dios ya no demanda más sacrificios, ni lo demandará.

Y, la afirmación “Después con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador, hasta que venga la consumación…” es sin duda la destrucción de Jerusalén y del segundo Templo. Jesús en Mateo 24.15 hace mención a Daniel 9.27 cuando afirma “Por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel (el que lee, entienda).” Y ¿Cuándo sucederá eso? Tanto Mateo como Lucas fueron escritos antes del 70’ d.C., es decir antes de la destrucción de Jerusalén y del Templo por los romanos dirigidos por el general Tito. Lucas interpreta tanto a Mateo como a Daniel, y él nos dice que “…cuando viereis a Jerusalén rodeada de ejércitos, sabed entonces que su destrucción ha llegado” (21.20), Lucas entiende que la “abominación desoladora” o “profanación del lugar santo” es Jerusalén sitiada lista para ser destruida por sus enemigos. 

Esta parte de la profecía no tenía fecha dentro de la estructura de las setenta semanas, como lo tenía el tiempo de la manifestación del Mesías a Israel, el tiempo de su muerte, etc. No obstante, nosotros que vivimos en la época posterior al cumplimiento, sabemos que la destrucción pronosticada halló su cumplimiento en el año 70 d.C.


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Dos pueblos o uno sólo: Israel y la Iglesia

En palabras de Antonio A. Hoekema, sobre la propuesta dispensacionalista de que Dios tiene dos pueblos, dos programas distintos, y dos formas de salvarse distintos. El Nuevo Testamento nos enseña que la pared intermedia de separación o de hostilidad que anteriormente dividía a judíos y gentiles ha sido permanentemente abolida por Cristo:
"Porque Él (Jesucristo) es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación, aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz." - Efesios 2.14-15 RV60
Tomando como base la enseñanza de este pasaje y de otros similares, le preguntamos al dispensacionalismo:
"¿Por qué todavía proponen ustedes un tipo de separación entre los judíos y los gentiles en el milenio, visto que según ustedes los judíos tendrán una posición favorecida en aquel entonces y serán exaltados sobre los gentiles?"

Hoekema presume que la respuesta del dispensacionalismo sería:
"La pared intermedia de separación entre los judíos y los gentiles es abolida durante la presente era de la iglesia en la que Dios está reuniendo su iglesia tanto de entre los judíos como de entre los gentiles. Pero el milenio será una dispensación diferente, una en que las promesas hechas a Israel durante una dispensación anterior serán cumplidas". 
El problema con esta respuesta dispensacionalista, sin embargo, está en que uno entonces se ve obligado, en base a las demandas del esquema dispensacionalista, a pasar por alto lo que el Nuevo Testamento dice respecto a la abolición de la pared intermedia de separación entre los judíos y los gentiles. El principio de la discontinuidad entre una y otra dispensación ha llegado a invalidar y virtualmente anular el principio de la revelación progresiva.

("La Biblia y el Futuro", Antonio A. Hoekema, Libros Desafío 2008, Pág. 223)

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Scofield y el Templo en el Milenio

¿Ezequiel habla de un Templo para el Milenio?
“Me introdujo luego en el templo, y midió los postes, siendo el ancho seis codos de un lado, y seis codos de otro, que era el ancho del tabernáculo.” – Ezequiel 41.1
Algunos pensaban que estábamos bromeando, o lanzando argumentos sin base. Bueno les digo que no era así, el dispensacionalismo propone que sí se construirá un Tercer Templo y estará en funcionamiento en el reino de diez siglos, en el milenio. Aquí la nota de pie de página de la Biblia Anotada de Scofield sobre el “Templo del Milenio” la cual la hace en el capítulo 40.5 de Ezequiel:
“La interpretación que goza de preferencia es que Ezequiel ofrece una descripción del Templo del milenio. A juzgar por el amplio contexto de la profecía (la época siguiente al recogimiento y conversión de Israel) y el testimonio de otros pasajes de la Escritura (Isaias 66; Ezequiel 6, 14) esta interpretación está de acuerdo con el programa profético de Dios para el milenio. Lo que está aquí en consideración no es la Iglesia pues se trata de una profecía para la consumación de la historia terrenal de Israel.” (1)
¿Habrá sacrificios de animales en el Templo del Milenio?
Ezequiel menciona la restauración de las órdenes de sacerdotes y levitas y describe instrucciones para los sacrificios:
“A los sacerdotes levitas que son del linaje de Sadoc, que se acerquen a mí, dice Jehová el Señor, para ministrar ante mí, darás un becerro de la vacada para expiación.” Ezequiel 43.19
Lo que dice Scofield sobre los sacrificios que serán ofrecidos en ese tercer Templo del milenio es también interesante tener en cuenta. Es la nota de pie de página de Ezequiel 43.19 :
“Tales sacrificios, si en realidad se han de ofrecer, serán de carácter recordatorio. De acuerdo a esta posición, los sacrificios contemplarán de forma restrospectivamente la obra de nuestro Señor en la cruz, así como las ofrendas del Viejo Pacto contemplaban el futuro del sacrificio de Cristo. Por su puesto, los sacrificios no tendrían valor expiatorio. La referencia a los sacrificios no debe tomarse literalmente en vista de que esas ofrendas son dejadas de lado, pero debe considerarse como una presentación de la adoración que hace la Israel redimida, en su propia tierra y en el Templo del milenio, usando términos que resultaban familiares para los judíos en la época de Ezequiel.” (2)
Esta opinión de que se erigirá un Templo en el milenio también la sostienen teólogos como Francisco Lacueva. Lacueva como traductor del Comentario Biblico de Matthew Henry de Editorial CLIE introduce su propio comentario (…) en el de Mattew Henry, es decir el comentario bíblico de Matthew Henry de CLIE es también el comentario de Lacueva, y no solo de Lacueva sino de Ryrie al ser citado por Lacueva. Pero dejando los asuntos deshonestos, paso a citar a Ryrie sobre Ezequiel 40-48:
“Estos capítulos son completamente de muchas predicciones de juicio anunciados por Ezequiel. Ahora prevé la reedificación del Templo, el establecimiento de una correcta relación entre el SEÑOR (Jehová) e Israel, y la reorganización de su vida nacional. Son registradas detalladas instrucciones para la edificación de este futuro templo y para el servicio a él asignado... Si se entiende lisa y llanamente, el Templo y el culto aquí indicados deben referirse a Israel cuando haya sido restablecido en su tierra durante el reino milenario de Cristo.” (3)

  1.  Biblia Anotada de Scofield, 2001 Broadman & Holman Publishers, Pág. 750
  2. Ibie Pág. 754
  3. Comentario Matthew Henry. Pág. 940


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POR EDITAR:
Te "sacaré de la Tribulación": Apocalipsis 3.10
Cristo regresa y arrebata "sólo" a su iglesia: 1 Tesalonisenses 4.16
En el Rapto "sólo" resucitan los muertos en Cristo: 1 Tesalonisenses 4.16; 1 Corintios 15.52
En el Rapto la Iglesia será reunida con Cristo y con los amados que han muerto: 1 Tesalonisenses 4.17
En la Segunda Venida Jesucristo viene para juzgar y reinar: Zacarías 14.1-11; Apocalipsis 19.11-16