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lunes, 13 de enero de 2025

Señales del Neopentecostalismo Como Secta Coercitiva





¿Es el Neopentecostalismo una Secta?

Empecemos definiendo qué es "neopentecostalismo". Es un movimiento dentro del cristianismo evangélico que surgió en la segunda mitad del siglo XX como una evolución del pentecostalismo clásico. Se caracteriza por un fuerte énfasis en la prosperidad económica, la guerra espiritual y los milagros, además de una estructura eclesiástica centrada en el liderazgo carismático. Como movimiento, no se le puede señalar como una secta en sí.

Principales características del neopentecostalismo

  1. Teología de la Prosperidad
    • Enseña que Dios quiere bendecir a sus seguidores con éxito financiero, salud y bienestar.
    • Se promueve la siembra de dinero en la iglesia a cambio de recibir bendiciones materiales.
  2. Guerra Espiritual y Liberación
    • Se cree que muchos problemas en la vida provienen de ataques demoníacos.
    • Prácticas como la "liberación" y la "quiebra de maldiciones generacionales" son comunes.
  3. Apóstoles y Profetas Modernos
    • Algunos líderes se autodenominan "apóstoles" o "profetas" con autoridad especial de Dios.
    • Sus palabras son vistas como revelaciones directas, a veces con la misma autoridad que la Biblia.
  4. Uso del Marketing Religioso
    • Se utilizan estrategias modernas de comunicación y publicidad para atraer seguidores.
    • Culto a la imagen de los líderes, que son presentados como modelos de éxito.
  5. Cultos Emocionales y Espectaculares
    • Las reuniones incluyen música intensa, danzas, declaraciones de fe y actos de poder (sanidades, profecías, etc.).
    • La experiencia emocional es clave para la espiritualidad neopentecostal.

Diferencias con el Pentecostalismo Clásico

Aunque ambos creen en los dones del Espíritu Santo, el pentecostalismo clásico se enfoca más en la santidad y la evangelización, mientras que el neopentecostalismo enfatiza la prosperidad, la guerra espiritual y el liderazgo centralizado en figuras carismáticas.

Este movimiento ha crecido rápidamente en América Latina, África y otras partes del mundo, generando tanto seguidores como críticos dentro del cristianismo evangélico. Mi punto es que al ser un movimiento nacido dentro del cristianismo evangélico, como tal, no es una secta, pero tiene rasgos claramente marcados que son características de una secta. Me atrevería a decir que mientras que el movimiento neopentecostal es amplio y diversos, algunas iglesias neopentecostales sí califican como secta destructiva, coercitiva o de control mental; según como lo quieras llamar.

¿Que convierte a una iglesia neopentecostal en secta coercitiva?

Mi propuesta aborda la evolución del liderazgo neopentecostal y sus creencias. En otras palabras, la doctrina neopentecostal ha derivado en prácticas sectarias y perjudiciales. A continuación, procederé a describir estas prácticas utilizando el marco de Robert Jay Lifton*, quien desarrolló criterios específicos para identificar a un grupo como una secta coercitiva.

1. Control del medio ambiente.
Descripción: El grupo controla todos los aspectos de la vida del individuo, limitando su acceso a información externa, personas y actividades que no sean aprobadas por la organización. Esto puede incluir restricciones en la comunicación con familiares y amigos no miembros, o incluso en la exposición a medios de comunicación.

Propósito: El aislamiento asegura que los miembros solo reciban información del grupo, lo que refuerza su dependencia y dificulta cuestionar las enseñanzas.

Ejemplo: Prohibir a los miembros leer libros, ver programas de televisión o participar en actividades fuera de la secta.

Esto debe entenderse muy finamente dentro del movimiento neopentecostal, porque a diferencia de los Testigos de Jehová u otras sectas por ejemplo, en el neopentecostalismo la gente es muy cool y sociable. Pero debemos observar lo siguiente, los líderes han tomado su tiempo, todas las actividades sociales a las que un miembro de una iglesia neopentecostal debe preferir es a las que su iglesia las hace y convoca. Mayormente hace estas actividades con mano de obra sin costo que son los miembros, ellos deben cancelar sus actividades familiares, sociales, acomodar los horarios de sus trabajos, etc., para poder cumplir con las demandas de su liderazgo bajo la premisa de que "están sirviendo a Dios". 

Ellos condicionan las fechas de festividades, cumpleaños, bodas, etc., ¿Se imaginan si la esposa de un líder queda embarazada? en el trabajo al esposo le darán entre cuatro a cinco días libres por paternidad; en el grupo coercitivo no es así, sus pastores ya no necesitan decirle que deje a su esposa en casa al cuidado de terceras personas, ellos le harán creer que es una bendición de que haya dado a luz y de que le hayan dado tiempo libre, porque podrá "dar ese tiempo libre para Dios" en el servicio de su iglesia.

En algunos casos, la literatura de sus líderes es tan abundante que absorbe la atención de los miembros no teniendo oportunidad de leer otra literatura, sobre todo las que son críticas a su propio movimiento. Pero mayormente los líderes manejan esto, no necesariamente prohibiéndola (son pocos los casos) pero diciendo desde el púlpito de que es literatura sin espíritu, con mucha letra y de que no es de nada provechosa, en su lugar ellos ofrecen lo que sí deben leer. A algunos líderes sí les prohíben mencionar algún tipo de literatura para no "inquietar" a los nuevos miembros y se confundan. No se prohíbe abiertamente que vayan al cine, o que vean noticieros, etc., pero el mensaje de la predicación del líder ha condicionado a meter todo lo externo en un gran saco como "algo dañino que debemos evitar por el bien nuestro" ¿Qué consiguen con esto? hacerles creer que ellos son lo suficientemente maduros para decidir por sí solos rechazar tal y tal información externa al grupo. 

En muchos círculos neopentecostales se practica la vieja "escuela del Espíritu" sostenida en inicios del pentecostalismo por Charles Parham. El grupo se reunía a orar y leer la Biblia, luego se motivaba a que cada uno dijera lo que sintiera que el Espíritu Santo le haya hablado sobre el pasaje leído. Esto, en un sentido puede ser positivo porque guía al grupo a leer y orar y reflexionar sobre lo leído, el problema es que abre una puerta para las "revelaciones e interpretaciones personales" y ¿Quién de los presentes tendrá mejor revelación en la Escuela del Espíritu? Pues nada más y nada menos que el líder principal, el pastor o apóstol. 

De allí esto se lleva a la consigna de que al pastor sí le habla Dios, a los demás... no tanto o muy poco. Esto es una forma de control al segregar quién tiene revelación y quién no. Agregar que un rasgo fundamental del neopentecostalismo es un alejamiento de lo intelectual o de lo racional, en tal sentido que muchos líderes han usado figuradamente expresiones como "cortarse la cabeza" para desaprender y volver a ser instruidos con el Espíritu. Otros líderes han dicho que "la Biblia no es para atenderla sino para obedecerla". Y lo que es peor, muchos insisten que "la letra mata", como la Biblia fuera una letra que mata.

2. Manipulación mística.
Descripción: Los líderes de la secta se presentan como figuras especiales con un acceso único a una verdad superior, divina o mística. Todo lo que hacen se justifica como parte de un "plan mayor".

Propósito: Esto crea una atmósfera en la que el líder o el grupo no puede ser cuestionado porque sus decisiones son percibidas como "voluntad divina".

Ejemplo: Líderes que aseguran tener revelaciones directas de Dios o poderes sobrenaturales, justificando decisiones irracionales o dañinas como "parte del propósito divino".

Esto es sencillo de entender en el neopentecostalismo, el pastor o apóstol es el ungido, él está más cerca de Dios que todos los demás, a él Dios le habla seguido con voz audible. Ellos ven ángeles y disciernen mejor que nadie espiritualmente. Se paran en sus púlpitos y utilizan expresiones condicionadas como "Dios me ha hablado..." y automáticamente los oyentes conectan a su líder con alguien más espiritual que otros, y que ellos mismos por supuesto. Este tipo de individuos, los neopentecostales, no se impresionan por la mención de que un pastor tenga un doctorado o PhD en teología, frente a alguien que se diga que ayunó veintiún días y escuchó la voz de Dios o se le presentó un ángel. Prefieren lo irracional y místico frente a lo intelectual y de sentido común.

3. Demanda de pureza.
Descripción: Los miembros deben alcanzar estándares de pureza moral o ideológica imposibles de cumplir. Esto los coloca en un estado constante de culpa y autoevaluación.

Propósito: La sensación de culpa perpetua hace que los miembros dependan del grupo para "redimirse" o "purificarse", reforzando el ciclo de control.

Ejemplo: Afirmar que cualquier pensamiento o emoción negativa es un pecado o un fracaso espiritual que debe confesarse y corregirse. Cuando alguien no alcanza los ejemplos de "estándares morales" descritos líneas arriba debe tomar cartas en el asunto para alinearse al grupo de lo contrario cargará con culpa, por ello hace todos los esfuerzos posibles, sin importar su salud física y emocional. 

La moral cristiana es en sí un estándar de vida, Dios es el origen de la moral en este mundo. Pero como señal de secta coercitiva, en el neopentecostalismo se establecen estándares morales acompañados de modos de vida que los adeptos deben intentar alcanzar. Por ejemplo, se convoca a ayunos de varios días, como el llamado "ayuno de Daniel de veintiún días", se convoca a vigilias, maratones de recaudación de ofrendas de dinero, caminatas a un cerro para orar por varias horas, sesiones de oración de rodillas o largas horas de canticos puestos de pie, o lo que es en sí la segregación por quién ora en lenguas y quien no. La santidad es el estándar moral cristiano que consiste en abstener de pecar, como lo demanda las Sagradas Escrituras y como la Iglesia lo ha predicado por todos los años de su existencia, pero establecer otros "estándares morales" representa en si una demanda de pureza inalcanzable. De allí que esto es clara evidencia de ser una secta coercitiva.

Ni que hablar con la vieja manipulación de Malaquías 3 de que "si no diezmas estás robando a Dios". Este pasaje bíblico es quizá el más mal interpretado y abusado en las iglesias neopentecostales en las que se pide dinero de manera hostigadora. Muchas veces a cambio de favores de Dios como trabajo, salud, mejoras en la relación matrimonial, etc. Estas demandas raras de dar dinero constituye un estándar de ser "sembradores del reino" sin contar que lo único que hacen es dar el dinero para su liderazgo, quienes son los únicos que sí prosperan.


4. Confesión pública.
Descripción: Los miembros son obligados a revelar sus fallos, pecados o pensamientos en entornos grupales o a los líderes. Estas confesiones suelen ser humillantes y usadas para reforzar el control.

Propósito: Destruir la privacidad individual y aumentar la vulnerabilidad al exponer sus debilidades ante el grupo.

Ejemplo: En reuniones, los miembros deben admitir públicamente sus errores y aceptar castigos o reprimendas como parte de su "crecimiento espiritual".

Esto, en algunas iglesias neopentecostales se hacen en la asamblea general, pero mayormente estas iglesias lo practican en "sesiones de liberación" o en los "encuentros espirituales". Los participantes son sometidos a "oraciones intensas" y catarsis, esto muchas veces es acompañado de música seleccionada para dar justo en las necesidades emocionales, es una música suave e instrumental y tiene una letra que invoca la nostalgia o necesidad espiritual profunda. Los participantes son convencidos de que deben confesar públicamente sus pecados, fallas, debilidades, etc., porque (1) es la forma de liberarse a través de la confesión pública, (2) expresa valentía frente a otros miembros ganándose el favor del líder y el respeto de los demás miembros y (3) porque Dios lo pide o demanda. 

En realidad Dios sí pide que "confesemos nuestros pecados unos a otros" pero en el caso de una secta coercitiva está mal interpretada esta verdad. Confesarse "unos a otros" es un llamado a "pedir perdón unos a otros" no a salir al frente y humillar a los que desean confesar sus pecados. Quien perdona los pecados es Dios y basta con la confesión personal o si hay algún ofendido, que sea delante del ofendido y/o ministros, y si hay un delito o pecado público debe tratarse con mansedumbre para restaurar al hermano y no para humillarlo y exponerlo frente a otros.

5. Ciencia sagrada.
Descripción: Las enseñanzas del grupo se presentan como la verdad absoluta e incuestionable. No se permite el cuestionamiento porque todo está fundamentado en esa "verdad sagrada".

Propósito: Neutralizar el pensamiento crítico y desviar cualquier duda o argumento contrario, calificándolos de erróneos o malintencionados.

Ejemplo: Asegurar que el texto sagrado o las palabras del líder son infalibles y que nadie más puede interpretarlas correctamente.

Ya que el neopentecostalismo es, por así decir, una rama del cristianismo (viene del movimiento pentecostal el que a su vez viene del movimiento evangélico del siglo 20), sostiene que el Cristianismo es la verdad y comparte la mayoría de verdades de la Fe Cristiana Ortodoxa como la Trinidad, la Muerte y Resurrección sustitutoria, etc. Sin embargo, existe una "neo revelación" en el neopentecostalismo y está relacionado con aspectos netamente espirituales de liderazgo y desarrollo personal. Hay "verdades" que van de una y otra variante ya que el neopentecostalismo es un movimiento y no una denominación o institución, más bien es un conjunto de iglesias, grupos, ministerios, etc., que comparten los mismos rasgos y creencias. 

En este sentido su "verdad sagrada" es lo que engloba a la nueva revelación del líder ungido y sus directrices secundarias, o doctrinas secundarias que son antepuestas frente a las doctrinas primarias de la Fe Cristiana. Por ejemplo, han cambiado la liturgia, la forma de ordenar hombres al ministerio, ordenan mujeres al pastorado, creen que la voluntad de Dios es la prosperidad desmesurada de individuos, creen en maldiciones generacionales, profetas y profecías frescas, creen en un misticismo que rosa con el espiritismo por los trances místicos que se practica en sus cultos en los que hay lenguas, movimientos compulsivos del cuerpo, danzas espirituales, caídas en el espíritu, y cualquier otro fenómeno como lo sucedido en Toronto en el año 1994: personas aullando, otras rugiendo, otras saltando como monos, etc.

En otras palabras, la "verdad sagrada" del neopentecostalismo es una especie de "canon abierto" en el que supuestamente Dios "sigue revelando doctrinas y prácticas nuevas como Él quiere" pero solo y exclusivamente a un pastor o apóstol ungido que no "limita al Espíritu Santo con la letra muerta" (en palabras de predicadores neopentecostales).

6. Cargar el lenguaje.
Descripción: El grupo desarrolla su propio lenguaje o redefine términos comunes para alinear la manera de pensar de los miembros con su ideología. Este lenguaje excluye conceptos externos y facilita la manipulación.

Propósito: Restringir la capacidad de los miembros de expresar dudas o cuestionar las enseñanzas. Las palabras limitadas limitan los pensamientos.

Ejemplo: Crear frases como "pensamiento negativo" para referirse a cualquier crítica al grupo, o redefinir "libertad" como "obediencia al líder".

Esto del lenguaje propio es común en la mayoría de iglesias pentecostales, pero en el neopentecostalismo resalta lo novedoso de sus revelaciones. Por ejemplo se abusa del término "ADN": "ADN de campeón"; otras como "culto de avivamiento", "canciones de fuego", etc. Su uso frecuente del "lenguaje profético", un lenguaje en que un predicador profetiza sobre alguien, utiliza expresiones como "Yo declaro...", "yo profetizo". Algunos abusan de la sobrevaloración de expresiones como "bendecido día o bendecida tarde" o el mismo "Dios te bendiga" creyendo que Dios sí bendecirá porque uno usó la expresión. 

Es relevante lo títulos: "pastor", "pastora", "siervo", "profeta", "apóstol", etc. Por otro lado tenemos expresiones como "mentalidad de reino", "en victoria", etc. En las iglesias neopentecostales se han suprimido definitivamente los términos bíblicos y tradicionales de la Iglesia como "diácono", "liturgia", "escuela dominical", "teología", "doctrina", etc. esta supresión sugiere una especie de "nueva era" de la iglesia basada en nuevas revelaciones; o simplemente un alejamiento de la iglesia tradicional para presentarse como una iglesia moderna y exclusiva en la que sí habita el Espíritu Santo.

7. La doctrina sobre la persona
Descripción: La experiencia personal y las emociones de los miembros se invalidan si entran en conflicto con las enseñanzas del grupo.

Propósito: Despersonalizar a los miembros y hacer que antepongan las creencias del grupo sobre sus propios sentimientos, lógica o experiencias.

Ejemplo: Si un miembro expresa incomodidad o sufrimiento, se le dice que está "equivocado" porque el grupo no puede estar equivocado.

En el neopentecostalismo las experiencias místicas son similares entre uno y otro miembro, el problema surge cuando alguien tiene una "experiencia con la Biblia". Ya que el pastor o apóstol es el único que puede interpretarla, si alguien llega a conclusiones distintas que la del líder o grupo luego de leer y escudriñar la Escritura, simplemente es rebatido y acusado de disidente, de influenciado por el racionalismo, o por un espíritu de divisionismo.

Ahora, esto es cierto también en el cristianismo ortodoxo, cuando alguien llega a una conclusión distinta del de la denominación, también es observado; pero no expulsado ni tratado con cierto rigor. En la Fe Cristiana Ortodoxa a quien llega a una conclusión distinta se lo invita a analizar juntos y al someter sus interpretaciones al escrutinio de toda una historia de interpretación de la Escritura luego se espera que se aclaren sus errores y los abandone. Si insiste se lo invita a hacer un sustento técnico considerando las ciencias de la hermenéutica y otros recursos teológicos, todo con la finalidad de mantenerse en la línea ortodoxa de la fe. Pero en el neopentecostalismo no hay lugar a preguntas, no hay lugar a cuestionamientos.

En una oportunidad, en una clase de "guerra espiritual" al maestro neopentecostal un asistente le pregunto ¿Por qué reprendían al diablo en lenguas? y el maestro éste solo atinó a fustigar al asistente como si su pregunta no fuera válida, acusándolo de frío y racionalista pidiéndosele, metafóricamente, que se corte la cabeza para que pueda aprender, apelando a que su racionalismo impide que aprenda la verdad del Espíritu. Esto constituye anteponer la experiencia personal, la razón y el punto de vista personal sobre lo ya establecido, herético, pero ya establecido como doctrina a la que no hay que refutar. En otras ocasiones, a cualquier pregunta, la respuesta es un simple "aquí en esta iglesia creemos esto..." y punto, o un "así cree la denominación". 


8. Exclusión de los disidentes
Descripción: Cualquier persona que cuestione las enseñanzas o prácticas del grupo es marginada, excluida o castigada. Esto puede ser explícito (expulsión) o implícito (rechazo social).

Propósito: Mantener el control mediante el miedo al ostracismo y la pérdida de la "comunidad" que ofrece la secta.

Ejemplo: Expulsar a miembros que expresan dudas, prohibir que otros miembros hablen con ellos o tildarlos de "traidores".

Es común en el neopentecostalismo la marginación de aquellos que cuestionan al líder y sus enseñanzas o prácticas (toda práctica está o debe estar basada en una enseñanza). Por ejemplo, si es un líder y ha cuestionado al pastor o apóstol, o sus enseñanzas, desde la máxima autoridad de la organización se ordena marginarlo, por ejemplo, nombra un ayudante en su liderazgo el cual está alineado al líder principal y empoderado. Poco a poco lo va desplazando y finalmente queda fuera. Pero estos malos líderes tienen dos caminos: (1) condicionan a que se someta le guste o no o (2) echarlo bajo la premisa de que el apóstol o pastor principal es el representante de Dios para la organización. Luego, los líderes nunca son los que echan a la gente, utilizan expresiones como "solos se autoexcluyen". 

La marginación es dolorosa porque incluye el maltrato y desestima de la imagen de las personas, que van siendo afectadas y degradadas por los líderes coercitivos con humillaciones, amedrentamientos, etc.


Reflexión Final

Estos puntos ayudan a entender cómo las iglesias neopentecostales podrían ser sectas coercitivas logrando dominar psicológicamente a sus miembros, debilitando su individualidad y capacidad crítica. En una sociedad que valora la libertad y la diversidad de pensamiento, reconocer estas señales es crucial para protegernos y ayudar a quienes puedan estar atrapados en estas sectas.

Si reconoces varias de estas señales en tu grupo religioso o iglesia, podría ser útil hablar con un profesional de la salud mental o un especialista en sectas para obtener una evaluación más detallada y apoyo profesional.

¡Piensa en esto cristiano!
.......

*Robert Jay Lifton (May 16, 1926 ) es un destacado psiquiatra y escritor estadounidense, conocido por sus estudios sobre el impacto psicológico de la guerra, el totalitarismo y el pensamiento sectario. Su obra más influyente, Thought Reform and the Psychology of Totalism ("La Reforma del Pensamiento y la Psicología del Totalismo" 1961), analiza las técnicas de control mental en la China maoísta. También exploró temas como el trauma nuclear y el Holocausto. Profesor emérito de Harvard y de la City University of New York, Lifton ha dejado un legado profundo en la psicología y los estudios culturales.

https://textosfueradecontexto.blogspot.com/2025/01/senales-del-neopentecostalismo-como.html

sábado, 9 de marzo de 2024

¿ES NECESARIO ORAR EN UN MONTE?




Seis razones para repensarlo a la luz del Nuevo Testamento

En algunos contextos evangélicos, especialmente dentro del ámbito pentecostal y neopentecostal, se ha vuelto común la práctica de subir a cerros o montes con la finalidad de orar. Muchos consideran que estos lugares ofrecen una “conexión especial” con Dios. Sin embargo, desde una perspectiva bíblica del Nuevo Testamento, es importante evaluar esta práctica a la luz de la enseñanza de Jesús y los apóstoles. A continuación, presento seis razones por las cuales no debemos considerar la oración en un monte como un requisito espiritual o una experiencia más santa que otras.

No hay un mandamiento en el Nuevo Testamento que ordene orar en montes o cerros

Jesús nunca enseñó que la oración debía hacerse en lugares elevados. Tampoco encontramos en las epístolas de los apóstoles ninguna indicación de que la oración en montes sea más eficaz o necesaria. Por el contrario, la oración en el cristianismo está desligada de cualquier geografía específica, porque Dios es Espíritu y está presente en todo lugar (Juan 4:24).

La montaña no es un lugar más “sagrado” que otros

Desde la venida de Cristo, los lugares “santos” como templos, montes o ciudades específicas ya no poseen valor espiritual superior. En el Nuevo Pacto, no se trata de un lugar físico, sino de una relación viva con Dios por medio de Jesucristo. Pablo declaró claramente que “Dios no habita en templos hechos por manos humanas” (Hechos 17:24), y Jesús afirmó que el Padre busca adoradores en espíritu y en verdad, no en lugares físicos delimitados (Juan 4:20–24).

Sí, Jesús oró en los montes, pero por razones prácticas, no místicas

Es cierto que Jesús oraba en los montes (Lucas 6:12; Marcos 1:35), pero no lo hacía porque fueran lugares sagrados. Más bien, buscaba privacidad y silencio en medio de la multitud que constantemente lo rodeaba. Además, en la región montañosa de Galilea, era común que la gente se desplazara por sendas elevadas, y que incluso pernoctaran allí en sus recorridos. Jesús valoraba el retiro, no el lugar en sí. Lo importante era su comunión con el Padre, no la altitud del terreno.

La oración es un acto constante, no dependiente de un sitio especial

El apóstol Pablo enseñó: “Orad sin cesar” (1 Tesalonicenses 5:17). Esto implica que la oración es una práctica continua, que puede realizarse en cualquier lugar: en casa, en la calle, en el trabajo, en la iglesia o en el campo. La presencia de Dios no está confinada a lugares altos ni ocultos. Él escucha a los suyos en todo momento y en cualquier lugar donde haya un corazón sincero.

En algunos casos, la oración en el monte puede alimentar el exhibicionismo espiritual

Sin ánimo de generalizar, es innegable que en algunos contextos se ha desarrollado una especie de “espiritualidad performativa” alrededor de la oración en cerros. Algunos creyentes, al publicar sus visitas a estos lugares o al enfatizar su sacrificio al subir, pueden proyectar una imagen de mayor consagración. Esta actitud, lejos de honrar a Dios, corre el riesgo de desviar la atención hacia el ego religioso. Jesús fue claro al advertir: “Cuando ores, entra en tu aposento... y ora a tu Padre que está en secreto” (Mateo 6:6).

Jesús enseñó que la adoración verdadera no está atada a un lugar geográfico

Cuando la mujer samaritana le preguntó a Jesús sobre el lugar correcto para adorar (si en el monte Gerizim o en Jerusalén), Él respondió con claridad: “Créeme, mujer, la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre... Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren” (Juan 4:21–24). El énfasis está en la actitud del corazón, no en la ubicación del cuerpo.

Nota final

No creemos que orar en un monte sea pecado. Dios puede ser buscado en cualquier lugar de su creación. Y sin duda, hay creyentes sinceros que suben a un cerro con el propósito de retirarse del bullicio y buscar a Dios con reverencia. De hecho, admirar la creación y glorificar a Dios por ella es algo profundamente bíblico: “Los cielos cuentan la gloria de Dios” (Salmo 19:1).

Sin embargo, no debemos asociar erróneamente la altitud geográfica con una mayor cercanía espiritual. Nuestra comunión con Dios no depende del lugar, sino de Jesucristo, nuestro único mediador. Si decidimos visitar una montaña, que sea para disfrutar de la creación con gratitud, para orar con humildad, o simplemente para contemplar el poder de Dios en la naturaleza. Pero no pensemos que un monte es más eficaz que nuestro aposento, nuestra sala o nuestro corazón arrepentido.

¡Piensa en esto cristiano!

El monte no es más santo que tu habitación. Dios no está más cerca en la cima de un cerro que en la humildad de tu corazón. La oración que agrada al Padre es la que brota de un espíritu contrito y una fe sincera, esté donde esté.





martes, 27 de febrero de 2024

¿AVIVAMIENTO SIN DOCTRINA?





El avivamiento espiritual es un tema querido por la iglesia cristiana, históricamente marcado por períodos de intensa renovación de la fe, compromiso con las Escrituras y transformación de vidas. Sin embargo, una tendencia inquietante se ha manifestado en algunos círculos cristianos contemporáneos: la búsqueda de avivamientos basados casi exclusivamente en emociones, sin la profundidad bíblica adecuada.

Este fenómeno se caracteriza por reuniones en las que se hace hincapié en experiencias emocionales intensas, como el llanto, la risa, la caída al suelo, entre otras manifestaciones físicas, consideradas por muchos como signos incuestionables de la presencia y acción del Espíritu Santo. Sin embargo, la experiencia emocional, aislada de la sana enseñanza de las Escrituras, es insuficiente para sostener el verdadero avivamiento.

La historia de la iglesia nos muestra que los avivamientos genuinos siempre han estado acompañados de un regreso a las Escrituras, la predicación centrada en el evangelio, y un énfasis en la conversión genuina y la santificación de la vida. Estos elementos fundamentales parecen notablemente ausentes en movimientos que dan prioridad a las emociones sobre la verdad bíblica.

La Palabra de Dios nos advierte acerca de la necesidad de discernimiento espiritual, advirtiéndonos contra falsos profetas y enseñanzas que se apartan de la sana doctrina (Mateo 7:15; 2 Timoteo 4:3-4). El apóstol Pablo insta a los creyentes a ser transformados mediante la renovación de la mente, para que puedan discernir la voluntad de Dios, lo que es bueno, agradable y perfecto (Romanos 12:2). Esto implica un compromiso con el estudio y la comprensión de la Biblia, y no simplemente buscar experiencias emocionales.

Un avivamiento que se basa únicamente en emociones corre el riesgo de promover la espiritualidad superficial, que no produce un cambio duradero en el carácter y la vida de las personas. Sin anclaje en verdades bíblicas, los creyentes pueden volverse vulnerables a todo viento de doctrina, impulsados por experiencias subjetivas que no resisten el escrutinio de la Palabra de Dios.

Es crucial que la iglesia reconozca la importancia de las emociones en la vida espiritual, porque Dios nos ha creado como seres emocionales. Sin embargo, las emociones no pueden ser la base de nuestra relación con Dios ni el criterio por el cual evaluamos la verdad de Su Palabra. El verdadero avivamiento debe caracterizarse por un profundo amor y un firme compromiso con las Escrituras, lo que lleva a la obediencia que brota de un corazón transformado por el Evangelio.

Además, un avivamiento basado en emociones tiende a ser efímero. La búsqueda continua de experiencias emocionales intensas puede conducir a depender de tales experiencias, como si fueran la principal evidencia de la presencia de Dios, distrayendo la atención del crecimiento espiritual sostenible, el discipulado y el servicio desinteresado, que son sello distintivo de la fe cristiana madura.

La necesidad de profundidad bíblica en un avivamiento no es un llamado al intelectualismo frío, sino al equilibrio, donde la mente y el corazón están igualmente involucrados en la adoración de Dios. El conocimiento de las Escrituras alimenta el corazón, produciendo una fe robusta que se expresa en amor por Dios y otros.

Por lo tanto, mientras anhelamos avivamientos que renueven la iglesia y la sociedad, es imperativo que busquemos un resurgimiento que esté arraigado en la verdad de las Escrituras. Un avivamiento que transforma no sólo nuestras emociones, sino nuestras mentes y vidas, alineándonos más estrechamente con la voluntad de Dios revelada en su Palabra. Esta es la ruta hacia el avivamiento duradero, que produce frutos de justicia, amor y verdad en el cuerpo de Cristo y en el mundo.


lunes, 18 de septiembre de 2023

¿ESTÁ CERCA EL ARREBATAMIENTO?




Desde los días de Jesús, personas han afirmado que los eventos del fin de los tiempos ocurrirían en sus días.

A mediados de los 1800, un erudito bíblico llamado William Miller afirmó que Jesús regresaría el 21 de marzo de 1844. No ocurrió. La primavera vino y se fue sin señal de Jesús. Miller determinó que sus cálculos habían sido erróneos, y afirmó que era una demora divina, parte del plan de Dios. Eventualmente estableció otra fecha, en octubre de 1844, que de nuevo resultó incorrecta. Sus seguidores fueron ridiculizados. Algunos sufrieron dificultades al abandonar sus trabajos para dedicarse a difundir la noticia acerca del inminente retorno. Algunos agricultores dejaron sus plantíos sin cosechar; otros regalaron sus posesiones. De las profecías fallidas de Miller (llamadas “la gran desilusión”) surgió el Adventismo del Séptimo Día.

Avancemos hasta 1988. Edgar Whisenant, un ex ingeniero de cohetes de la NASA, escribió un folleto titulado 88 razones por las que el Rapto será en 1988, en el cual afirmaba que Jesús regresaría en un día del 11 al 13 de septiembre, y que la Tribulación comenzaría al atardecer el 3 de octubre. Dos millones de copias del folleto circularon en los años previos a 1988. Algunas personas en el sur de los Estados Unidos abandonaron sus empleos, vendieron sus casas, y se entregaron completamente a la oración antes de la fecha prevista. Y septiembre de 1988 pasó tranquilamente. El sol se puso el 3 de octubre y se levantó de nuevo el 4 de octubre, sin señal de la tribulación. Whisenant recalculó, esta vez pensando que el final vendría en septiembre de 1989, luego en 1993, y luego en 1994. Murió en el 2001.

Y así la lista sigue y sigue. Es fácil burlarse de estas predicciones fallidas, pero hay una tendencia relacionada y más ampliamente aceptada entre los cristianos evangélicos que Graham Beynon ha llamado el “establecimiento implícito de la fecha”. Aunque no fijamos una fecha específica para el regreso de Jesús, muchos afirman que estamos viviendo el final de la historia, y apoyamos esta afirmación al hacer coincidir los acontecimientos actuales con algunas profecías bíblicas en específico. Se estima que un tercio de los evangélicos americanos (unos 20 millones de personas) creen que vivirán para ver el fin del mundo. Como pastor, hay cristianos que a menudo me dicen que creen que Jesús volverá en esta generación.

¿Cómo responder a las determinaciones explícitas e implícitas de una fecha?

Debemos empezar por reconocer el aspecto positivo de los intentos equivocados que buscan discernir la fecha del regreso de Jesús: inspiran y promueven una expectativa ansiosa del retorno de Jesús. Podemos aplaudir ese deseo por Jesús. Si somos honestos, admitiremos que no nos sentimos suficientes en nosotros mismos. Sin embargo, muchos de estos intentos ignoran las palabras y el espíritu de lo dicho por Jesús en Mateo 24:36, “Pero de aquel día y hora nadie sabe, ni siquiera los ángeles del cielo, ni el Hijo, sino solo el Padre”. Por 2000 años, las fechas del retorno de Jesús han estado equivocadas, así que las palabras de Jesús han comprobado ser ciertas.


TRES PROBLEMAS CON PONER FECHAS

Además, los intentos por establecer la fecha (de manera explícita o implícita) socavan el enfoque bíblico de esperar a Jesús, y lo hacen de tres maneras significativas.

1. Establecer fechas estimula un tipo de inquietud por el fin de los tiempos que desalienta la paciencia. Cuando los autores del Nuevo Testamento gritan: “¡Ven, Señor Jesús!”, es siempre con la perspectiva de que Jesús solo vendrá cuando Dios lo quiera, y que no sabemos exactamente cuándo será eso. Nuestra ignorancia de la fecha del regreso de Jesús requiere una mezcla de expectación ansiosa y paciencia humilde. Pero esa humildad y paciencia se quebrantan cuando los cristianos creen que han “descubierto” que vivimos en la última generación.

2. Establecer una fecha desalienta la vida productiva. Cuando los carismáticos líderes que fijan fechas convencen a sus seguidores de alguna fecha específica, a menudo los seguidores se vuelven muy improductivos. En el pasado dichos seguidores han vaciado sus cuentas bancarias, abandonado sus empleos, y gastado recursos que podrían haber sido mejor aprovechados para el reino.

Jesús apunta a lo contrario. Al final de su gran sección en Marcos 13 en la que enseña el fin de los tiempos, Jesús cuenta una historia que justifica la productividad. Dice que un hombre se fue de viaje, dejó a sus criados a cargo y le dijo al portero que se quedara despierto. Jesús entonces ordena a sus discípulos que permanezcan despiertos, porque no saben cuándo regresará. En este contexto, permanecer despierto no significa averiguar cuándo Jesús volverá, sino seguir adelante con nuestras responsabilidades en esta vida, “mientras tanto”, hasta que Él regrese.

3. Fijar una fecha es un intento de tomar el control. Esperar un evento cuando no sabemos cuándo sucederá puede ser incómodo y exigente. Parece que Jesús quiere que sintamos este malestar porque quiere que estemos siempre preparados para su venida. La conclusión de la parábola de las diez vírgenes es la siguiente: “Velen, pues no saben ni el día ni la hora” (Mt. 25:13). Como dijo el teólogo G. C. Berkouwer una vez, no fuimos llamados a contar el tiempo que falta para el regreso de Jesús, sino llamados a contar con ese tiempo, para que pueda dar forma y fruto a nuestras vidas en el presente.

Esperando a Jesús

Esa espera basada en fijar la fecha explícita o implícitamente es nuestro intento humano de tomar el control del tiempo de la venida de Jesús. Al establecer una fecha, ya sea exacta o aproximada, se elimina la incómoda incertidumbre de no saber cuándo volverá Jesús. Pero Dios quiere que esperemos a Jesús no porque tengamos confianza en una fecha, sino porque confiamos en la promesa de Dios. El apóstol Pedro le dijo a sus lectores cómo debían esperar: “Pero, según Su promesa, nosotros esperamos nuevos cielos y nueva tierra, en los cuales mora la justicia” (2 Pe. 3:13).

Cuando nuestra espera de Jesús se basa en la promesa de Dios, obtenemos nuestra confianza de quien ha hecho la promesa. Es una buena noticia para los cristianos porque el Dios de la promesa es el Señor soberano de la historia, y por lo tanto es totalmente confiable. Nuestra certeza surge de la confiabilidad del carácter de Dios, no de la precisión de nuestros cálculos. El regreso de Jesús no es un enigma a descifrar, sino una promesa de Dios en la que podemos confiar.

La espera basada en la promesa de Dios produce humildad y esperanza. Humildad, porque este tipo de espera nunca puede huir de Dios para encontrar la certeza del retorno de Jesús en un código, o una pista escondida, o en alguna correlación de eventos modernos en separación de Dios mismo. La seguridad de que Jesús regresará solo puede obtenerse apoyándose en la promesa de Dios, lo que significa apoyarse en Dios mismo. Esto nos lleva a una conciencia más profunda de que no podemos hacer que suceda; depende totalmente de Dios. Esto nos humilla.

Pero esperar a Jesús en base a la promesa de Dios también produce esperanza, porque significa que el fundamento de nuestra espera no es meramente un deseo; es una certeza basada en el carácter de Dios mismo. En Hechos 1:10-11, dos ángeles prometen que Jesús regresará del cielo. Esa promesa produce gran esperanza dentro de nosotros cuando nos aferramos a ella y construimos nuestras vidas sobre ella. Produce una sólida esperanza bíblica de que no seremos condenados en el último día, porque Jesús nuestro defensor nos salvará de la ira venidera (1 Tes. 1:10).

Publicado inicialmente con el título de "NO LE PONGAS FECHAS A JESÚS" por el pastor en Desiring God y  Traducido por Sergio Paz.




miércoles, 22 de abril de 2020

Charles F. Parham ¿Tuvo algo que ver con el Pentecostalismo Unicitario?





Tal parece que el fundador del Pentecostalismo Moderno tenía serias dudas teológicas y fue él quien influenció con estas dudas a muchos líderes del movimiento pentecostal de 1900 que luego darían lugar a la Iglesia Pentecostal Unicitaria.



En su libro "A Voice Crying in The Wilderness" parece que ansiaba tanto el "bautismo del Espíritu Santo" con manifestación en hablar en lenguas que quería hacer todo lo que Pedro (y los apóstoles) hizo al pie de la letra para que los creyentes recibieran esa "evidencia inicial de hablar en lenguas" como señal del bautismo del Espíritu Santo. ¿Y qué hizo Pedro? Ordenó que los bautismos fueran "en el nombre de Jesús".



En la imagen se ve a Charles F. Parham bautizando en Spring River en Galena, Kansas en 1903. Fue uno de los primeros bautizos en los primeros años del pentecostalismo moderno usando la fórmula: "En el nombre de Jesús".

Los documentos históricos de la Iglesia Pentecostal Unida Internacional sugiere que Parham bautizaba en la fórmula bautismal "En el nombre de Jesús".

Esta teoría ayuda a entender el origen de las "dudas" de Robert McAlister  que abordó en su sermón en el campamento de Arroyo Seco en 1913, porque ¿De donde habría tenido estas dudas? Sabemos que Charles F. Parham estaba totalmente divorciado del intelectualismo teológico y era reacio a cuestiones teológicas alegando que el Espíritu Santo mismo era su guía.

Cito aquí unos párrafos copiados de "A Voice Crying in The Wilderness" de la página 22-23 del capítulo sobre "El Bautismo en Agua": (1)
"Podemos recordar bien cuando buscamos a Dios en esta limpieza, cómo algunas de las enseñanzas que creíamos que eran tan bíblicas y algunas que habíamos amado tanto y que habíamos sido los más conservadores en la propagación, fueron borradas de nuestras mentes. Entre ellos estaba la inmersión triuna; aunque pudimos haber discutido esta cuestión durante una hora, no pudimos encontrar un solo argumento a favor. De hecho, durante meses nada, a favor o en contra, vino sobre el tema; hasta que un día en la Escuela Bíblica, estábamos esperando a Dios para que pudiéramos conocer la enseñanza bíblica del bautismo en agua. Finalmente, el Espíritu de Dios dijo: "somos sepultados por el bautismo en su muerte". Sabíamos eso por años; (pero) de nuevo el Espíritu dijo: "Dios el Padre, y Dios el Espíritu Santo nunca murieron". Luego, cuán rápido reconocimos el hecho de que no podíamos ser sepultados por el bautismo en el nombre del Padre y en el nombre del Espíritu Santo, porque no representaba nada, porque nunca morían o resucitaban..."
¿Cuál era la Teología del fundador del pentecostalismo moderno? ¿Qué método usaba para hacer exégesis de la Biblia?
El autor pentecostal de Asambleas de Dios Rick Nañez, describe a Charles Parham, el fundador del pentecostalismo actual, como quien “exhibía variados síntomas de anti-intelectualismo”. Parham tenía una especie de método de estudio bíblico denominado “educación del Espíritu”, él tenía una pugna contra el estudio. 

Apreciaba lo intuitivo contra lo racional, y la interpretación privada contra la hermenéutica bíblica ortodoxa. Con todo, Parham llegó a tener su propio instituto bíblico, el Bethel Bible School en 1900, donde llegó a tener veinticinco estudiantes, se dice que el mismo Seymour llegó a ser uno de sus estudiantes. 
“El método de Parham para la preparación bíblica revela su prejuicio contra el valor de las ideas de los hombres, es decir, las ideas de otros hombres. El programa de estudios básicamente consistía en leer las Escrituras y ofrecer comentarios personales sobre varios textos bíblicos”(2) 
La lectura del libro "Una Voz Llorando en el Desierto" tiene varios párrafos que describen a Charles F. Parham teniendo "diálogos" con Dios y el Espíritu Santo, y éstos le explican la Biblia. No deseo cometer una falacia en mi artículo, pero esto me ha hecho recordar a Elena G. White cuando dice que "un ángel le explicaba la Biblia" y hoy conocemos sus doctrinas que son antibíblicas.

El Pentecostalismo Unicitario siguió este "método de estudio del espíritu", estoy seguro. Pero de otro espíritu. 


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CITAS BIBLIOGRÁFICAS:
(1) Parham, Charles F. "A Voice Crying in The Wilderness", Apostolic Faith Bible College, Baxter Springs, Kansas 66713, Pág. 22-23
(1)NAÑEZ, R . 2006, "¿Evangelio completo en mentes incompletas?", Miami FL: Editorial Vida, Pág. 81

https://textosfueradecontexto.blogspot.com/2020/04/charles-f-parham-tuvo-algo-que-ver-con.html

Charles Fox Parham. (4 de junio de 1873 - 29 de enero de 1929) Fue un predicador y evangelista estadounidense. Junto con William J. Seymour, Parham fue una de las dos figuras centrales en el desarrollo y la difusión temprana del pentecostalismo. Fue Parham que asocia la glosolalia con el bautismo en el Espíritu Santo, una conexión teológica crucial para la creación del pentecostalismo como un movimiento distinto. Las ideas de Parham provocaron controversia, especialmente en cuanto a sus actitudes y creencias sobre la raza, invitando tanto de afroestadounidense y los mexicano-estadounidense a unirse a su nuevo movimiento. Parham fue el primer predicador de articular la doctrina distintiva del pentecostalismo de lenguas como evidencia inicial del bautismo en el Espíritu Santo y para ampliar el movimiento. Parham utiliza ideas teológicas contemporáneas para crear un mensaje que dirigió a las necesidades sentidas de las personas profundamente religiosas pero económicamente pobres de Kansas. Puedes un relato de su biografía Aquí.

lunes, 20 de abril de 2020

¿Quién es John G. Scheppe? Pentecostalismo Unicitario


John Scheppe fue quien recibió la revelación del "nombre de Jesús"

En el año de 1913, reunidos los pentecostales de las Asambleas de Dios en el campamento en Arroyo Seco, al Sur de California, el evangelista Robert McAlister predicó sobre sus dudas del "bautismo en el nombre de Jesús narrado Hechos" y entre los oyentes estaba John G. Scheppe, quien llegó a tener "una revelación" sobre el asunto. Posteriormente se dio una especie de cisma y los pentecostales vieron necesario separarse. Las Asambleas de Dios vio necesario pedir que los pastores que estaban promoviendo una doctrina herética se separen, formándose así la Iglesia Pentecostal de la Unicidad de Dios. También apodado "Solo Jesús".

Cito aquí a la Enciclopedia Britannica para su definición:
"Jesus Only, movement of believers within Pentecostalism who hold that true baptism can only be “in the name of Jesus” rather than in the name of the Trinity. It began at a Pentecostal camp meeting in California in 1913 when one of the participants, John G. Scheppe, experienced the power of the name of Jesus. Many accepted his revelation, and they found support for their belief in “Jesus Only” baptism in John 3:5 and Acts 2:38. This led to the denial of the traditional doctrine of the Trinity and to the assertion that Jesus is the one Person in the Godhead. The theological controversy split the Pentecostals and led to the establishment of new churches. See also Pentecostal Assemblies of the World, Inc.; United Pentecostal Church, Inc." (1)

Dicho en castellano:
"-Solo Jesús-, movimiento de creyentes dentro del pentecostalismo que sostienen que el verdadero bautismo solo puede ser "en el nombre de Jesús" y no en el nombre de la Trinidad. Comenzó en una reunión de campamento pentecostal en California en 1913 cuando uno de los participantes, John G. Scheppe, experimentó el poder del nombre de Jesús. Muchos aceptaron su revelación, y encontraron apoyo para su creencia en el bautismo "Sólo Jesús" en Juan 3.5 y Hechos 2.38. Esto condujo a la negación de la doctrina tradicional de la Trinidad y a la afirmación de que Jesús es la única Persona en la Deidad. La controversia teológica dividió a los pentecostales y condujo al establecimiento de nuevas iglesias."

Investigando por la web encontré unas imágenes que deseo compartir con ustedes. Se trata del evangelista canadiense Robert McAlister, uno de los que encendió el asunto predicando dudas e induciendo a la "revelación" del Espíritu.



También encontré una foto de Frank J. Ewart, un oyente más del sermón de McAlister sobre sus "dudas":


Frank J. Ewart dijo lo siguiente sobre el asunto "del nombre":
"Creo que los apóstoles sabían como interpretar Mateo 28.19... porque si solo un ejemplo del bautismo cristiano pudiera encontrarse en la Biblia para satisfacer la interpretación trinitaria de la Gran Comisión, había razón para que la gente inteligente la adoptara." (2)

Tenemos un comentario aquí, y no deseo que nos acusen de apelar a una "falacia genérica", pero considero que el pentecostalismo empezó mal con eso de negar la preparación académica, tirar por el suelo los comentarios de teólogos y creer en el sistema de estudios de Charles Parham denominado "el método del Espíritu"; porque basados en ese método sólo leian la Biblia y se preguntaban unos a otros "¿qué te ha dicho Dios sobre este versículo?", de esta manera quedaban las puertas abiertas, diría yo muy abiertas a que cualquier pseudo-revelación aterrizara. Y por razones obvias, eso "del nombre de Jesús" es una pseudo-revelación que más tarde se sistematizó como "Teología Pentecostal Unicitaria".

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CITAS BIBLIOGRÁFICAS:
(2) J. Ewart, "The Revelation of Jesus Christ", St. Louis, Misouri: Pentecostal Publishing House, Pág.16

https://textosfueradecontexto.blogspot.com/2020/04/quien-es-john-g-scheppe-pentecostalismo.html

Nota de Cautela: Cuando estoy diciendo que "los pentecostales empezaron mal" me refiero a todos los pentecostales con sus fundadores Charles Parham y Willyan Seymour, empezaron mal al divorciarse de lo académico y del intelectualismo teológico. Pero los pentecostales trinitarios no se quedaron allí, al menos no todos los pentecostales. Mientras que los más anti-intelectuales fueron seducidos por las neo-revelaciones y terminaron en la herejía de la "unicidad", muchos pentecostales desarrollaron escuelas y seminarios, teniendo entre sus filas hoy en día a teólogos y eruditos respetados por la Academia. Por ello hago mi descargo ya que algunos me acusaran de que estoy diciendo: "si son pentecostales de origen nada más ya están en error", pero para el caso de los pentecostales unicitarios, ellos son el resultado de su origen anti-intelectual.  

miércoles, 15 de abril de 2020

¿Se puede bautizar en el nombre de Cristo? Tomás de Aquino




Suma teológica - Parte III a - Cuestión 66: El Sacramento del Bautismo

Artículo 6: ¿Se puede bautizar en el nombre de Cristo?

Objeciones por las que parece que en el nombre de Cristo se puede bautizar:

1. En Ef 4,5 se dice que hay una sola fe y un solo bautismo. Pero en Act 8,12 se dice que en nombre de Jesucristo se bautizaban hombres y mujeres. Luego también ahora se puede bautizar en el nombre de Cristo.

2. Dice San Ambrosio: Si nombras a Cristo indicas también al Padre que le ungió, y al Hijo que recibió la unción y al Espíritu Santo con el que fue ungido. Pero en el nombre de la Trinidad se puede bautizar. Luego en el nombre de Cristo también.

3. El papa Nicolás I, respondiendo a una consulta de los búlgaros, dice: Quienes fueron bautizados en el nombre de la Santa Trinidad o tan sólo en el nombre de Cristo, como se lee en los Hechos de los Apóstoles, no deben ser rebautizados, pues, como dice San Ambrosio, las dos fórmulas son idénticas. Ahora bien, habrían sido rebautizados si no hubiesen recibido el sacramento del bautismo con la segunda fórmula. Luego se puede bautizar en el nombre de Cristo con esta forma: Yo te bautizo en el nombre de Cristo.

Contra esto: dice el papa Pelagio II al obispo Gaudencio: Si quienes viven cerca de tu amado territorio confiesan haber recibido el bautismo sólo en el nombre del Señor, los bautizarás al venir a la fe católica, sin ningún género de dudas, en el nombre de la santa Trinidad. Y Dídimo en II De Spiritu Sancto escribe: Si hubiera alguno tan insensato que, al bautizar, omitiese cualquiera de los nombres anteriormente dichos, o sea, de las personas, no bautizaría en realidad.

Respondo: Como ya se ha dicho anteriormente (q.64 a.3), los sacramentos tienen eficacia por la institución de Cristo. Por tanto, si se omite alguno de los elementos establecidos por él para cada sacramento, ese sacramento pierde su eficacia, a no ser que lo dispense el que no ha vinculado su poder a los sacramentos. Ahora bien, Cristo estableció que se diese el bautismo con la invocación de la Trinidad (Mt 28,19). Por consiguiente, todo lo que falte de la plena invocación de la Trinidad destruye la integridad del bautismo.

Y no vale decir que el nombre de una persona supone el de la otra, como el nombre del Padre supone al Hijo; o que quien nombre una persona puede tener fe verdadera en las tres. Porque el sacramento, de la misma manera que requiere una materia sensible, requiere también una forma sensible. Por consiguiente, no es suficiente la nominación implícita, o la fe en la Trinidad, para la realización del sacramento, si la Trinidad no se hace explícita con las palabras sensibles. Por eso, también en el bautismo de Cristo, donde tuvo origen la santidad de nuestro bautismo, estuvo presente la Trinidad de forma sensible: el Padre en la voz, el Hijo en la naturaleza humana, el Espíritu Santo en la paloma.

A las objeciones:

1. Por una especial revelación de Cristo, los Apóstoles bautizaban en la Iglesia primitiva en el nombre de Cristo, para que el nombre de Cristo, que era odioso a los judíos y a los gentiles (1 Cor 1,23), llegase a ser honrado por el hecho de que se daba el Espíritu Santo en el bautismo, invocando su nombre.

2. San Ambrosio da la razón por la que fue conveniente esa dispensa en la Iglesia primitiva, o sea, porque en el nombre de Cristo se entendía toda la Trinidad. De esta manera se salvaba, al menos con una integridad conceptual, la forma que Cristo nos dio en el evangelio.

3. El papa San Nicolás fundamenta su decisión en los textos de las dos primeras objeciones. Por lo que la respuesta se encuentra en las dos primeras soluciones.


La Controversia Por el Nombre: Pentecostales Solo Jesús (2)

Continuando con el tema del "bautismo en el nombre de Jesús" planteado por los pentecostales unicitarios, nos hemos planteado la siguiente pregunta:

¿Por qué el libro de Lucas registra que los apóstoles bautizaron "en el nombre de Jesucristo", "en el nombre del Señor Jesús" y "en el nombre de Jesús"; mientras que Jesús ordenó que el bautismo fuera "en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo"?

Tenemos una respuesta a esto.
La respuesta es siempre una evidencia histórica plasmada en algún documento o acuerdo entre las iglesias, como un Sínodo o Concilio. Entonces ¿Hubo bautismos "en el nombre de Jesucristo" registrados fueran del canon bíblico? La respuesta es sí, y la forma en que se manejó fue tan sabia y sencilla que tampoco negó la Trinidad ni afirmó una unicidad primitiva.

Es decir, sí se usó la fórmula bautismal "en el nombre de Jesucristo" pero en iglesias trinitarias. Las que obviamente no negaban la Trinidad. Muy distintas con las iglesias pentecostales unicitarias que se bautizan "en el nombre de Jesús" NEGANDO la Trinidad.

Los que practicaron esta fórmula bautismal fueron algunos padres de la Iglesia. Surgió una pregunta si ¿los creyentes que se han bautizado fuera de la Iglesia "en el nombre de Jesucristo" deben ser rebautizados en la fórmula trinitaria? Orígenes nos dice que un autor que escribe contrariamente a Cipriano afirma que no, que los que han recibido el bautismo con la fórmula bautismal "en el nombre de Jesucristo" no deben ser rebautizados sino que sólo deben recibir la imposición de manos (para que reciban el Espíritu Santo) ya que "la fórmula bautismal trinitaria" no es contraria a "la fórmula bautismal en nombre de Jesús". La razón de esto es que la fórmula bautismal "invocando el nombre de Jesús" no es inútil, porque no es contraria a la fórmula bautismal trinitaria que es habitual en todas las Iglesias. (1) 

Así mismo opinaba Ambrosio de Milan. Éste sostenía que aunque la fórmula bautismal integra y perfecta era aquella que confesaba a toda la Trinidad, el bautismo con la fórmula bautismal "en el nombre de Jesús" era válido siempre y cuando no negase ninguna de las Personas divinas y se confesara de corazón toda la Trinidad. (2)

En el Concilio de Frejus o Friuli (año 796 concilio local, también dirigido contra el “adopcionismo hispano”) luego de hacerse la mis pregunta que nosotros nos hacemos sobre que Jesús mandó bautizar en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo ¿Cómo es que los apóstoles mandan que se bautice sólo en el nombre del Hijo? ¿Cómo es eso de que los discípulos de  la verdad hacen una cosa diferente a lo dicho por la Verdad? En respuesta a esto dijeron: "Que Dios nos guarde de pensar de eta manera". Porque a los apóstoles les fue revelado por el Espíritu Santo, que el misterio de la Trinidad, que Jesucristo les había mostrado en tres Personas, estaba también comprendido bajo el nombre de una sola, del Hijo, es decir los apóstoles nos dan a entender toda la Trinidad bajo el nombre de Jesucristo.

El Papa Nicolas I (años 858-867) siguiendo a San Ambrosio llegó a confirmar este punto de vista al sostener que los herejes que se habían bautizado en nombre de la Trinidad o incluso solamente en el nombre de Jesús no debían rebautizarse: 

“Preguntáis si los que han recibido el bautismo de uno que se fingía presbítero, son cristianos o tienen que ser nuevamente, bautizados. Si han sido bautizados en el nombre de la suma e indivisa Trinidad, son ciertamente cristianos y, sea quien fuere el cristiano que los hubiere bautizado, no conviene repetir el bautismo… El malo, administrando lo bueno, a sí mismo y no a los otros se amontona un cúmulo de males, y por esto es cierto que a quienes aquel griego bautizó no les alcanza daño alguno, por aquello: Este es el que bautiza es decir, Cristo; y también: Dios da el crecimiento; se entiende: «y no el hombre».” (3)

“Aseguráis que un judío, no sabéis si cristiano o pagano, ha bautizado a muchos en vuestra patria y consultáis qué haya que hacerse con ellos. Ciertamente, si han sido bautizados en el nombre de la santa Trinidad, o sólo en el nombre de Cristo, como leemos en los Hechos de los Apóstoles, pues es una sola y misma cosa, como expone San Ambrosio (De Spiritu Sancto 1, 3, 42 (PL 16, 714)), consta que no han de ser nuevamente bautizados” 

El Concilio de Nirmes en el 1284 aceptó que el bautismo era válido si el que bautiza dice “Yo te bautizo en el nombre de Jesucristo”. 

Inclusive Santo Tomás de Aquino sostuvo la opinión de que los apóstoles, en virtud de una particular revelación de Cristo, bautizaban bajo la invocación del nombre de «Cristo» (no del nombre de «Jesús»). Pero en la época post apostólica juzgó que era inválido el bautismo administrado bajo la invocación de Cristo, a no ser que un privilegio especial de Dios permita esta excepción (4). La razón en que se fundó el santo doctor era la positiva ordenación de Cristo, claramente testimoniada en Mateo 28, 19. 

Si bien todo esto puede demostrar que: 

1) Hubo en la Iglesia quien creyó que en la Iglesia primitiva se llegó a bautizar en el nombre de Jesús solamente, aunque no rechazó que el bautismo en nombre de la Trinidad fuese la forma correcta y universal. 

2) Hubo en la Iglesia quien aceptó que este bautismo en nombre de Jesús solamente podía considerarse válido cuando se hacía incluso entre los herejes, siempre y cuando se haya hecho profesando una fe trinitaria. 

No demuestra que tuviesen razón, pues todo ellos parten de la suposición de que cuando en los Hechos de los Apóstoles se habla de bautizarse en nombre de Jesús se está refiriendo a la fórmula bautismal, lo cual como se verá no necesariamente es así.

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CITAS BIBLIOGRÁFICAS:

(1) Orígenes, Comentario sobre el evangelio de S. Juan, 6, 165-168 
(2) San Ambrosio, De Spiritu Sancto 1, 3, 42  
(3) San Nicolas I, De las respuestas a las consultas de los búlgaros, noviembre de 866 (Dz 334a) 
(4) Santo Tomás de Aquino, "Suma Teológica" III 66.6 http://hjg.com.ar/sumat/d/c66.html#a6

martes, 14 de abril de 2020

La Controversia Por el Nombre: Pentecostales Solo Jesús (1)


¿Por qué el libro de Lucas registra que los apóstoles bautizaron "en el nombre de Jesucristo", "en el nombre del Señor Jesús" y "en el nombre de Jesús"; mientras que Jesús ordenó que el bautismo fuera "en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo"?

El bautismo como ordenó Jesús

  • "en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;” (Mateo 28.19) 

El bautismo narrado por Lucas en Hechos de los Apóstoles
  • Pedro a los judíos de la fiesta de Pentecostés: "en el nombre de Jesucristo" (Hechos 2.38)
  • Felipe bautiza samaritanos: "en el nombre de Jesús" (Hechos 8.16)
  • Pedro a los gentiles de la casa de Cornelio: "en el nombre del Señor Jesús" (Hechos 10.48)
  • Pablo a los discípulos de Juan el Bautista: "en el nombre del Señor Jesús" (Hechos 19.5)

¿Se contradice Mateo con Lucas? ¿Los apóstoles fueron desobedientes? ¿Es lo mismo la formula trinitaria para el bautismo que bautizar en el nombre de Jesús, de Jesucristo o del Señor Jesús? ¿En el nombre de quién se bautizó el eunuco (Hechos 8.38)? ¿Fueron bautizados los cerca de cinco mil varones de Hechos 4.4? ¿En el nombre de quién fue bautizado Pablo? ¿En el nombre de quién fue bautizada Lidia y su familia (Hechos 16.15)? ¿En el nombre de quién fue bautizado el carcelero de Filipos y su familia (Hechos 16.33)?

Los pentecostales unicitarios, los unitarios y en general muchos anti-trinitarios aluden que dicho texto de Mateo 28.19 fue adulterado, o que es una interpolación.


¿Hay respuesta a esta acusación?
Decir que es una adulteración es uno de los caminos más fáciles a seguir. Pero no hay evidencia. Lo que es más, existe un "Mateo de Shen Tov" que ha editado ese versículo y dice solamente "vayan ustedes", esto en absurdo. Dicen que la frase "en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo" que encontramos actualmente en los más de cinco mil manuscritos griegos del Nuevo Testamento no son parte del manuscrito original, es decir que Mateo no escribió eso. Afirman, no sabemos basados en qué, que es una inserción tardía de un copista bien intencionado que quería apoyar a la doctrina de la Trinidad ¿En qué se basan?

Estos individuos anti-trinitarios que apelan a esta opción se apoyan en lo dicho por Eusebio de Cesarea, el historiador del siglo IV, quien citaba Mateo 28,19 escribiendo “Haced discípulos a todas las gentes, bautizándolos en mi nombre” y luego usó el texto como lo conocemos hoy. Esto sería una “prueba” de que el texto fue interpolado. Pero resulta que esas citas de las escrituras no son textuales (citas textuales con comillas y referencia bibliográfica), pues tenemos evidencia de documentos antes de Eusebio donde se lee la f´rmula trinitaria: "…bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo".

Vamos con la Evidencia Patrística: Documentos antiguos previos a Eusebio (325 d.C.)

La Didaché (años 65-80 d.C.) 
"En cuanto al bautismo, éste es el modo de bautizar: habiendo previamente dicho todo esto, bautizad en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, en agua viva. Si no tienes agua viva, bautiza en otra agua. Si no puedes en (agua) fría, (bautiza) en caliente. Si, empero, no tienes ni una ni otra, derrama agua sobre la cabeza tres veces en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Antes del bautismo, el que bautiza y el que ha de ser bautizado, ayunen, y asimismo otros que puedan hacerlo. Mandas ayunar al bautizando uno o dos días antes." (1)

Pero de manera muy curiosa, la Didaché tiene un enunciado así en el IX.4:
"Pero nadie coma ni beba de vuestra Eucaristía, sino (únicamente) los que están bautizados en el nombre del Señor. Porque también de esto el Señor ha dicho: "¡No deis lo santo a los perros!"
¿Notan que los que escribieron la Didaché no tuvieron problema alguno con la fórmula Trinitaria descrita en el VII.1,3? es decir, la Didaché afirma que el bautismo en la fórmula trinitaria es el bautismo "en el nombre del Señor".

Justino Martir (años 100 – 168 d.C.) 
“Luego los conducimos a sitio donde hay agua, y por el mismo modo de regeneración con que nosotros fuimos también regenerados son regenerados ellos, pues entonces toman en el agua el baño en el nombre de Dios, Padre y Soberano del universo, y de nuestro Salvador Jesucristo y del Espíritu Santo. Y es así que Cristo dijo: Si no volvieres a nacer, no entrareis en el reino de los cielos.”(2)

Ireneo de Lyon (años 130 – 202 d.C.) 

En su tratado contra las herejías escribió: 
“Y así mismo, al dar a sus discípulos el poder de regenerar para Dios les decía “«Id y enseñad a todas las gentes, y bautizadlas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.”(3)

Y en su Epideixis (o Explicación de la doctrina apostólica) escribió: 
“Nuestro nuevo nacimiento, el bautismo, se hace con estos tres artículos, que nos conceden la gracia del nuevo nacimiento en Dios Padre, por medio de su Hijo, en el Espíritu Santo”(4)

Tertuliano (160 - 220 d.C.) 
“Ahora bien, esta ley del bautismo ha sido impuesta, y su forma fue prescrita: «Id - dijo el Señor a los apóstoles- enseñad a todas las naciones, bautizadlas en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo»”(5)
“Esto no quiere decir que es en el agua donde recibimos el Espíritu Santo, sino que, purificados por el agua, somos preparados por el ministerio del ángel a recibir el Espíritu. Aquí todavía la figura precede a la realidad, al igual que Juan fue el precursor del Señor preparando sus caminos, igualmente el Ángel que preside en el bautismo traza los caminos para la venida del Espíritu Santo, borrando los pecados por la fe en el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Porque si toda palabra de Dios se apoya en tres testigos, con mucha mayor razón su don. En virtud de la bendición bautismal tenemos como testigos de la fe a los mismos que son garantes de la salvación. Y esta trilogía de nombres divinos es más que suficiente para fundar nuestra esperanza. Y puesto que el testimonio de la fe y la garantía de la salvación tienen como fundamento las Tres Personas, necesariamente la mención de la Iglesia se encuentra incluida. Porque allí donde se encuentran los Tres: Padre, Hijo y Espíritu Santo, allí se encuentra la Iglesia que es el cuerpo de los Tres”(6)

Orígenes (185 - 254 d.C.) 
“Así también el bautismo de agua, es símbolo de purificación del alma, que lava toda mancha de pecado, sin que por eso deje de ser principio y fuente de los dones divinos para aquél que se entrega a sí mismo al poder divino de las invocaciones de la Trinidad adorable”(7)

Vemos que los testigos de la Trinidad desde la Didaché hasta Orígenes nos muestran que quien adulteró Mateo 28.19 también debió adulterar la Didaché, los escritos de Justino Mártir, de Ireneo de Lyon, de Tertuliano y de Orígenes, pero no fue así. La osadía de los que acusan de adulteración del Texto Sagrado para defender una doctrina es directamente proporcional a su ignorancia de la historia de nuestra Iglesia.

¿Hay serias complicaciones en que Lucas narre que los discípulos hayan bautizado en la autoridad del nombre del Señor Jesús mientras que Mateo narra que Jesús mandó bautizar en la fórmula trinitaria? Al parecer no. Pero aunque éste artículo trata sobre una acusación de adulteración del Texto, de manera particular los pentecostales unicitarios tienen una respuesta basada en una imaginación fértil que lo veremos más adelante.


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CITAS BIBLIOGRÁFICAS: 

(1) Didaché 7,1-4;  
(2) Justino, Apología I,16, 
(3) Ireneo de Lyon, Adversus Haereses, III, 17, 1, 
(4) Ireneo de Lyon, "Epideixis" , 7,  
(5) Tertuliano, "Sobre el bautismo", 13;  
(6) Tertuliano, "Sobre el bautismo", 6, 1-2;  
(7) Orígenes, "Comentario sobre el evangelio de S. Juan", 6, 165-168