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jueves, 2 de mayo de 2024

¿LA VIRGEN MARÍA FUE UN “VIENTRE DE ALQUILER”?



Una reflexión teológica sobre la encarnación de Cristo, a la luz de la fe cristiana histórica

Uno de los misterios más sublimes del cristianismo es la encarnación del Hijo de Dios. Esta doctrina sostiene que la segunda persona de la Trinidad, eternamente igual al Padre, asumió verdadera y plenamente la naturaleza humana en el vientre de la virgen María. Sin embargo, recientes expresiones doctrinales, como las de la Sociedad Bíblica Iberoamericana, han promovido la idea de que el cuerpo de Jesús no provino de María, sino que fue implantado como un "cigoto divino" directamente por el Espíritu Santo en su útero:

“Los miembros (de la SBIA) reconocen y aceptan la doctrina vital de la deidad de Jesús de Nazaret, Dios hecho Carne: Cigoto Divino colocado por el Espíritu Santo en el vientre de la virgen María, de la cual nació; y rechazan por herética la declaración de Westminster, donde se declara que Jesús nació de la esencia de María (Apartado 8.II.2), lo cual convalida la herejía católica romana de que María fue concebida sin pecado.” (https://labiblia.org/sbia/declaracion/)

Tal formulación, aunque intenta exaltar la pureza del Mesías, termina minando un pilar esencial de la fe cristiana: la humanidad verdadera de Cristo.

La concepción milagrosa no niega la humanidad natural

La Escritura es clara: “La virgen concebirá y dará a luz un hijo” (Isaías 7:14). Lucas añade que María “concebirá en su vientre” (Lucas 1:31), y que “el Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra” (Lucas 1:35). El milagro consiste en que sin participación de un varón, María quedó embarazada por el poder soberano del Espíritu. Pero nada en el texto indica que el cuerpo de Jesús no provino de la sustancia misma de María.

La Confesión de Fe de Westminster lo expresa con precisión clásica:

“Fue concebido por el poder del Espíritu Santo en el vientre de la virgen María, de la sustancia de ella, de manera que dos naturalezas completas, perfectas y distintas... se unieron inseparablemente en una sola persona” (CFW VIII.2).

Negar que María aportó su humanidad al cuerpo de Cristo es negar que Jesús es verdaderamente “hijo de David según la carne” (Rom. 1:3), y por tanto negar su legitimidad mesiánica.

Testimonio patrístico: lo que no es asumido, no es redimido

Los Padres de la Iglesia insistieron en que la salvación solo era posible si Cristo asumía plenamente nuestra humanidad. San Ireneo de Lyon escribió:

“Cristo recapitula en sí mismo la larga historia de la humanidad, y por eso asumió nuestra carne de María, descendiente de Adán” (Contra las Herejías, III.22.1).

Gregorio Nacianceno fue aún más contundente:

“Lo que no ha sido asumido, no ha sido sanado; pero lo que se ha unido a Dios ha sido salvado” (Epístola a Cledonio, 101).

Esto significa que si Jesús no recibió verdadera humanidad de María, no puede representar ni redimir a los seres humanos. La idea de que fue implantado un “cigoto divino” sin participación real de María niega el vínculo natural entre Cristo y aquellos a quienes vino a salvar.

El verdadero milagro: sin varón, no sin mujer

La encarnación fue milagrosa no porque prescindiera de la mujer, sino porque ocurrió sin intervención de varón. Dios usó la naturaleza creada —el óvulo de María— y obró sobrenaturalmente para generar la vida del Redentor. En este sentido, María no fue un simple canal biológico o “vientre prestado”, sino madre en sentido real. Jesús es la “simiente de la mujer” (Génesis 3:15), como fue profetizado desde el principio, y eso implica una descendencia biológica.

Llamado pastoral: el peligro de alejarse de la fe histórica

Afirmaciones que niegan la maternidad biológica de María, aun si bien intencionadas, derivan en una forma moderna de docetismo: la antigua herejía que negaba la humanidad real de Cristo. En su intento de proteger la divinidad del Salvador, terminan negando su encarnación plena. Esto no solo afecta la cristología, sino también la soteriología, ya que solo aquel que es verdadero Dios y verdadero hombre puede ser el Mediador entre Dios y los hombres (1 Timoteo 2:5).

El teólogo reformado Louis Berkhof advierte:

“Si Cristo no tenía una naturaleza humana genuina, entonces no pudo haber sido tentado, ni haber obedecido, ni haber sufrido como hombre. Y si no fue todo esto, entonces no pudo haber sido nuestro sustituto en la obediencia ni en la expiación” (Teología Sistemática, p. 317).

Por tanto, el deber pastoral y teológico de la Iglesia es afirmar la unidad hipostática: que en una sola persona subsisten dos naturalezas completas, sin confusión ni división. Negar esto —aunque sea por un tecnicismo moderno mal entendido— equivale a rechazar el evangelio en su centro mismo.

Conclusión

Jesús no fue implantado como un ser extraño en el útero de una mujer; fue concebido milagrosamente, pero de la sustancia de María. Ella es verdaderamente su madre en cuanto a la naturaleza humana. Este hecho garantiza que Cristo es nuestro pariente redentor, el nuevo Adán, nacido de mujer, nacido bajo la ley, para redimir a los que estaban bajo la ley (Gálatas 4:4–5). Cuidemos, entonces, nuestra doctrina, no solo por fidelidad intelectual, sino por amor a Aquel que “por nosotros y por nuestra salvación se hizo hombre”.

“Guardad la fe tal como la recibisteis, sin añadir ni quitar, para que no seáis hallados herejes y rebeldes al testimonio de los apóstoles” —Ireneo de Lyon.

¡Piensa en esto cristiano!

martes, 16 de abril de 2024

JESUCRISTO NO ES DIOS: LA BIBLIA DE LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ




La traducción de la Biblia de los "Testigos de Jehová" está totalmente adulterada y manipulada. Para empezar en el Texto Griego del Nuevo Testamento no aparece ni una sola vez el término "Jehová", sin embargo ellos se enorgullecen de que en su Biblia aparezca cientos de veces el término "Jehová", pues para ellos ese es el nombre de Dios.

La palabra original griega que suelen traducir por Jehová es Kurios. Cuando en griego aparece Kurios ellos traducen por Jehová, aunque el significado de Kurios es Señor. Esto solo es una muestra para que entiendan su gran manipulación de la Palabra de Dios y esto se ha hecho con un objetivo claro: ocultar las verdaderas enseñanzas de la Biblia a los fieles que siguen a la Watchtower.

Una de esas verdades que se ha intentado esconder es que Jesucristo es Dios, aún así vamos a intentar mostrar con la Biblia de los TJ que Jesucristo es Dios. Si tú eres TJ lee con atención este artículo porque con tu propia Biblia vamos a mostrar la verdad que te están ocultando: Jesús es Dios y no el Arcángel Miguel.

En primer lugar si leemos la Biblia de los TJ, la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras, en Isaías 96 vemos lo siguiente:
"Porque nos ha nacido un niño, se nos ha dado un hijo; y el gobierno estará en sus manos. Se le llamará por nombre Maravilloso Consejero, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz".
Lo que la Biblia de los TJ dice en Isaías es que se está refiriendo al Mesías, y el profeta le da cuatro nombres: (1) Maravilloso Consejero, (2) Dios Poderoso, (3) Padre Eterno y (4) Príncipe de Paz. El Mesías, Jesucristo, por nombre se le llamará "Dios Poderoso", Jesús es Dios Poderoso, aquí por tanto tenemos la primera prueba de que Jesús es Dios.

En segundo lugar, en Colosenses 2.9 se nos dice: 
“Porque en él reside corporalmente toda la plenitud de la naturaleza divina”.
Recordamos que esto está extraído de la Biblia de los TJ. Según esa traducción en Cristo “reside corporalmente toda la plenitud de la naturaleza divina”. Si la plenitud de la naturaleza divina está en Jesús eso significa que Jesús es Dios. No tendría sentido que en Él viviera la plenitud de la divinidad si Él no fuera la divinidad misma.

En tercer lugar, veamos Juan 20.27-28 que dice: 
“Luego le dijo a Tomás: “Pon tu dedo aquí y mira mis manos; trae tu mano y métela en mi costado. Deja de dudar y cree. Entonces, Tomás le dijo: ¡Mi Señor y mi Dios!”
Nuevamente recordar que esta es la traducción que ofrecen los TJ, Tomás llama a Jesús con dos títulos: “Señor” y “Dios”. Para Tomás, Jesús es Señor y Dios. Ante esta situación tenemos dos opciones: seguir las enseñanzas de los TJ que afirman una y otra vez que Jesús no es Dios o seguir las enseñanzas de los primeros cristianos en este caso del apóstol Tomás y confesar que Jesús es nuestro Señor y nuestro Dios.

Debemos optar por seguir las enseñanzas de los apóstoles y de los primeros cristianos, elegimos la Palabra de Dios y no las enseñanzas de una organización que nos está ocultando la verdad acerca del Salvador de Jesucristo.

En cuarto lugar, veamos 1 Juan 5.20 que nos dice:
“Y sabemos que el Hijo de Dios ha venido, y nos ha dado entendimiento para que lleguemos a conocer al que es verdadero. Y estamos en unión con el que es verdadero por medio de su Hijo, Jesucristo. Ese es el Dios verdadero y la vida eterna”.
La Biblia de los TJ afirma que Jesucristo es el Dios verdadero y la vida eterna. ¿Está equivocada la Biblia o están equivocados los que anuncian que Jesucristo no es el Dios verdadero?

En quinto lugar, los TJ afirman que Jesús era Hijo de Dios pero que no era Dios, esto lo piensan en contra de lo que enseña la Biblia; pero los judíos tenían claro que Jesús al afirmar esto estaba afirmando que era igual a Dios, se estaba haciendo igual (en esencia) al Padre. Miremos lo que dice la Biblia de los TJ en Juan 5.18:
“A raíz de eso, los judíos se esforzaron todavía más por matarlo, porque, además de no respetar el sábado, llamaba a Dios su Padre, haciéndose igual a Dios”
Los judíos sabían de la Biblia lo suficiente y entendían que por todo lo que hacía y decía Jesús, se manifestaba delante de los hombres como alguien igual a Dios. 

Podemos pensar que no, que Jesús no puede ser Dios, porque Jesús es un ser limitado puesto que en Marcos 13.32, por ejemplo, se dice que Él no lo sabe todo puesto que “no sabe ni el día ni la hora”. La Fe Cristiana Ortodoxa cree y sostiene que en Jesús hay dos naturalezas una humana y otra divina. Jesús era Verdadero Hombre y Verdadero Dios. Jesucristo en virtud de su naturaleza humana, tenía limitaciones, claro que sí; pero en virtud de su naturaleza divina, no tenía ninguna limitación.

El origen de nuestra fe en la divinidad de Jesucristo brota de la Biblia y de lo que confesaban los primeros cristianos sobre Jesús. Analicemos, si bien es cierto que Marcos 13.32 manifiesta que Jesús no es omnisciente no lo sabe todo, al menos no lo supo todo en su ministerio terrenal; los cristianos sostenemos que Jesús en virtud de su naturaleza humana no lo sabía todo. Pero veamos tres citas importantes acerca de esto: Juan 16.30; 21.17 y Colosenses 2.3.
"Ahora sabemos que lo sabes todo y que no necesitas que nadie te pregunte. Por esta razón creemos que viniste de Dios" ( Juan 16.30)
"Por tercera vez le preguntó: “Simón hijo de Juan, ¿me quieres?”. Pedro se puso triste al ver que por tercera vez le preguntaba “¿Me quieres?”. Así que le dijo: “Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que yo te quiero”. Jesús le dijo: “Alimenta a mis ovejitas”." ( Juan 21.17)
"En él están cuidadosamente ocultos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento." (Colosenses 2.3)
Estos pasajes bíblicos revelan que Cristo, en virtud de su naturaleza divina, lo sabe todo; incluso en este último caso de Colosenses se dice que en Él están ocultados todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento. Esto sólo se puede entender si se acepta que Cristo es hombre tal que tiene limitaciones como en Marcos 13.32 y a la vez tiene naturaleza divina y como tal no tiene limitaciones y lo sabe todo. 

Aparentes contradicciones como ésta podemos encontrar muchísimas en la Biblia pero insisto sólo son contradicciones aparentes, puesto que en verdad no hay contradicción ninguna si se tiene en cuenta que en la persona de Jesús había dos naturalezas la humana y la divina

Por otro lado, decíamos que la doctrina de la divinidad de Jesucristo según el Cuerpo Gobernante de los TJ es una doctrina que nace en el siglo IV en el Concilio de Nicea, esto amigo, también es falso. Los primeros cristianos ya creían en estas cosas. Los primeros cristianos confesaban la divinidad de Jesucristo. 

Quizá escuchaste hablar de Ignacio de Antioquía (35 - 110 d.C.), éste era discípulo del Apóstol Juan y obispo de Antioquía, parece por tanto un buen representante de lo que realmente confesaban sobre Jesucristo los primeros cristianos, puesto que él era un primer cristiano y además muy cercano a los apóstoles. Veamos lo que afirma este santo sobre la divinidad de Jesucristo: 
"Un único médico hay, en la carne hecho Dios, hijo de María e hijo de Dios, Jesucristo nuestro Señor". 
Jesucristo por tanto, para los primeros cristianos, es Dios. Podríamos sacar otras citas de este mismo hombre de Dios y de otros, también muy cercanos a los apóstoles, que afirman exactamente lo mismo. Por tanto, debemos concluir que el testimonio de las Escrituras es obvio: Jesús es Dios; que el testimonio de los primeros cristianos también es obvio para ellos: Jesús era Dios.

¿A quien deberías creer a la Watchtower o a la Biblia? ¿A la Watchtower o al testimonio de los primeros cristianos? Te han manipulado totalmente. Te han dado datos que no son correctos. Han manipulado tu Biblia de arriba a abajo. Nadie desde los doce apóstoles hasta a aparición de la Watchtower ha enseñado que Jesús es la encarnación del Arcángel Miguel. Y esto es un tema que ellos no quieren hablar con nadie fuera de su organización. ¿Por qué? 

Adaptado de Tekton.

miércoles, 21 de febrero de 2024

CUATRO FALACIAS DE LAS SECTAS ANTI-TRINITARIAS

 


Conceptos erróneos sobre la Trinidad:

Error 1: “La palabra 'Trinidad' no está en la Biblia; la Trinidad es una invención de los cristianos del siglo IV”.

Corrección: Es cierto que la palabra “Trinidad” no está en la Biblia, pero el argumento de que sólo las palabras que están en la Biblia representan conceptos bíblicos es ilógico.

Palabras como “encarnación”, “monoteísmo”, “omnipresencia”, “omnipotencia” y “omniciencia” son sólo algunos ejemplos de palabras que no están en la Biblia y, sin embargo, representan conceptos que indiscutiblemente se enseñan en la Biblia.

La palabra "Trinidad" se usó para explicar la relación eterna entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Muchos pasajes bíblicos destacan la Trinidad (ver arriba). Las herejías y falsas creencias comenzaron a multiplicarse en los primeros años de la Iglesia, lo que continúa ocurriendo en la actualidad. Por lo tanto, los primeros Padres de la Iglesia lucharon contra tales errores principalmente en sus escritos, que presentaban la Trinidad como la enseñanza bíblica sobre Dios. Aquí hay una lista de los Padres de la Iglesia que escribieron sobre la Trinidad mucho antes del año 300 d.C. (es decir, antes del comienzo del siglo IV):

Fecha aproximada:

90 d.C. Clemente, tercer obispo de Roma

90-100 d.C. Didache o La Doctrina de los Doce Apóstoles

90 (?) d.C. Ignacio, obispo de Antioquía

155 d.C. Justino mártir, gran apologista y escritor cristiano

168 d.C. Teófilo, sexto obispo de Antioquía

177 d.C. Atenágoras, teólogo

180 d.C. Ireneo, obispo de Lyon

197 d.C. Tertuliano, líder eclesiástico

264 d.C. Gregory Wonderworker, líder eclesiástico


Error 2: "Los cristianos creen que hay tres dioses".

Corrección: los cristianos creen que hay un solo Dios.

Algunas personas creen que los cristianos son politeístas (es decir, creen en más de un Dios), porque los cristianos se refieren al Padre como Dios, así como al Hijo y al Espíritu Santo como Dios. Pero los cristianos creen en un solo Dios. La Biblia dice claramente que hay un solo Dios. Pero también establece claramente que el Padre es Dios, el Hijo es Dios, el Espíritu Santo es Dios, y el Padre no es el Hijo ni el Espíritu Santo, y el Hijo no es el Espíritu Santo. La Biblia afirma que cada una de las tres Personas es Dios (no “dioses”).

A lo largo de la historia de la Iglesia se han presentado muchas ilustraciones para enseñar la doctrina de la Trinidad. Dios es el único Ser que existe en una sola esencia y en tres Personas a la vez, y por tanto no hay analogía que sea perfecta. Por ejemplo, la analogía de que Dios es como el agua, que aparece como líquido, sólido (hielo) y vapor, es errónea, porque en la esencia de Dios no existe una sola Persona que se manifiesta meramente en tres formas diferentes. Hay, sí, tres Personas distintas. La analogía de que Dios es como un huevo, compuesto de yema, clara y cáscara, también es incorrecta, porque Dios no tiene partes. Lo que hay que entender es que Dios no es ni tres dioses (politeísmo), ni un Dios que se pueda dividir en partes (porque hay una sola esencia), ni una sola Persona que se manifiesta meramente como Padre, Hijo y Espíritu Santo (modalismo).


Error 3: “Jesús no es Dios”.

Corrección: Jesús es Dios, la segunda Persona de la Trinidad.

Jesús perdonó los pecados

Todos podemos y debemos perdonar los pecados cometidos contra nosotros mismos, pero ninguno de nosotros puede perdonar los pecados cometidos contra los demás; sólo Dios tiene esta autoridad (cf. Mc. 2:5-12)

Jesús, siendo Dios, tiene la autoridad de perdonar cualquier pecado.

Jesús, siendo hombre, pudo recibir en sí mismo el castigo por los pecados de los hombres.

Jesús, siendo Dios, es sacrificio suficiente (porque es infinito) para pagar por todos los pecados de todos los que creen en él.

Jesús, por tanto, siendo hombre y Dios, tiene autoridad para perdonar los pecados, porque él mismo pagó por los pecados.

Echa un vistazo a la sala. 3:21-26; Heb. 2:17; 1 Pedro 1:17-19; 1 Juan. 2:1-2; 4:10; etc.

Jesús aceptó ser adorado como Dios, y dijo que tenía el mismo honor y gloria que el Padre.

Mira Mt. 14:33; 28:17-18; José. 5:22-23; 9:38; 17:5; etc.

Jesús afirmó ser el divino Hijo de Dios, título que los judíos entendieron correctamente como un reclamo de igualdad con Dios.

Mira a Jo. 5:17-18; 10:30-33; 19:7



Error 4: “El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo no son más que tres manifestaciones de Dios (Elhoim/Cuando se refiere a deidades (p. ej., Génesis 35:2; Ex 18:11, Job 1:6; Sal 8:5 / Es además posible que esto refleje la revelación del Nuevo Dios del Dios único en tres personas. En Gn 1:1 Dios crea; Gn 1:2 el Espíritu mora en el NT, y en el NT Jesús es el agente de Dios Padre en la creación, cf. . Juan 1:3, 10 ; Rm 11.36; I Co 8.6; Col 1.15; Hb 1.2; 2.10 /Ex 21:6; 1 Sam 2:25), Elohim es plural en sí mismo y en su concordancia, o de tres maneras diferentes en que Dios se manifiesta”.

Corrección: La Biblia enseña claramente que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son tres Personas distintas.

Algunas personas piensan que la doctrina de la Trinidad contradice la verdad de que hay un solo Dios. Argumentan que sólo Jesús es el Dios verdadero y que, por lo tanto, Jesús es “el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo” (Mateo 28:19), y no sólo el nombre del Hijo. Si bien es absolutamente cierto que hay un solo Dios, debemos aceptar la definición bíblica de este concepto. La Biblia deja claro que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son Personas distintas:

El Padre envía al Hijo (Gálatas 4:4; 1 Juan 4:14)

El Padre envía el Espíritu (Juan 14:26; Gálatas 4:6)

El Hijo no habla por sí mismo, sino según lo que el Padre enseñó (Juan 8:28; 12:49)

El Espíritu no habla por sí mismo, sino para la gloria del Hijo (Juan 16:13-15)

El Padre ama al Hijo, y el Hijo ama al Padre (Juan 3:35; 5:20; 14:31)

El Padre y el Hijo son dos testigos, no uno (Juan 5:31-37; 8:16-18)

El Padre y el Hijo se glorifican mutuamente (Juan 17:1, 4-5), y el Espíritu glorifica al Hijo (Juan 16:14)

El Hijo es nuestro Abogado ante el Padre (1 Juan 2:1)

El Hijo y el Padre envían al Espíritu, que es el otro Consolador (Juan 14:16, 26)

Jesús no es el Padre, sino el Hijo del Padre (2 Juan 3)

En Mt 28:19, Jesús no se identifica como Padre, Hijo y Espíritu Santo. De hecho, está diciendo que el bautismo cristiano identifica a una persona como creyente en el Padre, el Hijo a quien el Padre envió a morir por nuestros pecados, y el Espíritu Santo a quien el Padre y el Hijo envían a morar en nuestros corazones.

Piensa en esto cristiano!!


https://textosfueradecontexto.blogspot.com/2024/02/cuatro-falacias-de-las-sectas-anti.html

domingo, 6 de marzo de 2022

¿Alguna vez Jesús afirmó ser Dios?




Respuesta: 

En la Biblia, no hay un registro de Jesús diciendo las palabras precisas, "Yo soy Dios". Sin embargo, eso no significa que Él no proclamó ser Dios. Tome, por ejemplo las palabras de Jesús en Juan 10:30, "Yo y el Padre uno somos". A simple vista, esto no parecería ser una afirmación de ser Dios. Sin embargo, escuche la reacción de los judíos a Su declaración, "Por buena obra no te apedreamos, sino por la blasfemia; porque tú, siendo hombre, te haces Dios" (Juan 10:33). Los judíos entendieron la declaración de Jesús al afirmar ser Dios. 

En los versículos siguientes, Jesús nunca los corrige diciéndoles, "Yo no afirmé ser Dios". Eso indica que Jesús realmente estaba diciendo que era Dios al declarar, "Yo y el Padre uno somos" (Juan 10:30). Juan 8:58 es otro ejemplo. Jesús les dijo "De cierto, de cierto os digo: antes que Abraham fuese, yo soy". La respuesta de los judíos que escucharon esta declaración fue tomar piedras para matarlo por blasfemia, así como la ley de Moisés les ordenaba hacerlo (Levítico 24:15).

Juan 1:1 dice que "El Verbo era Dios". Juan 1:14 dice que "Aquel Verbo fue hecho carne". Esto indica claramente que Jesús es Dios en la carne. Hechos 20:28 nos dice, "… para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre". ¿Quién compró la iglesia con Su propia sangre? Jesucristo. Hechos 20:28 declara que Dios compró Su iglesia con Su propia sangre. ¡Por tanto, Jesús es Dios!

Con respecto a Jesús, Tomás el discípulo declaró, "Señor mío, y Dios mío" (Juan 20:28). Jesús no lo corrigió. Tito 2:13 nos anima a esperar la venida de nuestro Dios y Salvador – Jesucristo (vea también 2ª Pedro 1:1). En Hebreos 1:8, el Padre declara de Jesús, "Mas del Hijo dice: Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo; cetro de equidad es el cetro de tu reino". El Padre se refiere a Jesús como "Oh Dios" indicando que Jesús es verdaderamente Dios.

En Apocalipsis, un ángel ordenó al apóstol Juan adorar solamente a Dios (Apocalipsis 19:10). En algunas ocasiones en la escritura, Jesús recibe adoración (Mateo 2:11; 14:33; 28:9,17; Lucas 24:52; Juan 9:38). El nunca reprendió a la gente por adorarle. Si Jesús no fuera Dios, Él le hubiera dicho a la gente que no le adoraran, justamente como lo hizo el ángel en Apocalipsis. Hay muchos otros versículos y pasajes de la escritura que argumentan en favor de la deidad de Jesús.

La razón más importante para decir que Jesús tiene que ser Dios, es que si Él no es Dios, Su muerte no habría sido suficiente para pagar el castigo por los pecados de todo el mundo (1ª Juan 2:2). Un ser creado, que Jesús sería si no fuera Dios, no podría pagar la pena infinita requerida por el pecado contra un Dios infinito. Solamente Dios pudo pagar tal penalidad infinita. Solamente Dios pudo tomar los pecados del mundo (2ª Corintios 5:21), morir, y resucitar — probando Su victoria sobre el pecado y la muerte.

No puedes creer que eres cristiano y negar que Jesucristo es Dios.

martes, 10 de noviembre de 2020

¿Con quién habla Jesús cuando ora al Padre?

 



Una de las preguntas más importantes que debemos hacernos al examinar los Evangelios es esta: ¿Con quién habla Jesús cuando ora? Para cualquier lector del Nuevo Testamento, la respuesta parece obvia: Jesús ora al Padre. Sin embargo, para quienes sostienen la teología unicitariaria —que niega la Trinidad y afirma que Jesús es el mismo que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, solo en diferentes "modos" o "manifestaciones"— esta pregunta representa un gran desafío.

Lo que vemos en los Evangelios

En varios pasajes del Nuevo Testamento, Jesús ora al Padre. Aquí algunos ejemplos:

  • En Getsemaní, antes de ir a la cruz:
    “Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú.” (Mateo 26:39)

  • En su oración intercesora por los discípulos:
    “Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese.” (Juan 17:5)

  • En la cruz, en su agonía:
    “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” (Mateo 27:46)

Todos estos textos muestran una interacción personal: Jesús habla con el Padre, no consigo mismo. Esta es la base de la doctrina cristiana de la Trinidad: un solo Dios, tres personas eternas y distintas.

¿Qué responden los unicitarios?

Los defensores del unicitarismo (también conocidos como "modalistas") intentan explicar estos textos diciendo que cuando Jesús ora, no lo hace como Dios, sino como “hombre”. Según esta lógica, la “naturaleza humana” de Jesús ora a su “naturaleza divina”, que sería el Padre. Pero aquí surge un problema grave: se está separando las naturalezas de Cristo como si fueran dos personas.

Este error no es nuevo. En el siglo V, fue condenado como nestorianismo, la herejía que enseña que Jesús tiene dos personas: una humana y otra divina. La ortodoxia cristiana ha sostenido siempre que Jesús es una sola persona con dos naturalezas (divina y humana), sin confusión, sin mezcla y sin separación. Decir que su humanidad hablaba con su divinidad como si fueran dos personas distintas socava la unidad personal del Hijo.

Las implicancias teológicas

Cuando un unicitario afirma que Jesús ora a su “yo divino”, termina admitiendo algo que niega: una relación real entre dos personas divinas. Si hay diálogo entre el que ora y el que escucha, hay distinción de personas. Por tanto, al negar la Trinidad, caen sin darse cuenta en errores aún más antiguos como:

  • Adopcionismo: Jesús fue solo un hombre adoptado por Dios.

  • Apolinarismo: Jesús tenía cuerpo humano, pero no alma humana.

  • Arrianismo: Jesús fue creado y no es eterno.

Todas estas herejías fueron rechazadas por la Iglesia primitiva porque socavan la verdadera naturaleza del Hijo de Dios.

¿Con quién habla Jesús?

La Biblia responde claramente: Jesús, como el eterno Hijo de Dios encarnado, ora a su Padre celestial. Él no estaba orando consigo mismo, ni era un ventrílocuo divino. La oración de Jesús al Padre demuestra una relación intra-trinitaria real, amorosa y eterna.

Ignorar esta verdad bíblica y confundirla con filosofía religiosa moderna es rechazar el testimonio mismo de Cristo. En palabras de Jesús: “Yo no he venido por mi cuenta, sino que el Padre me envió” (Juan 7:28-29).

Conclusión

Negar la Trinidad no solo deshonra la revelación bíblica, sino que nos aleja del verdadero evangelio. El Dios de la Biblia es trino: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Y solo en el misterio glorioso de esa Trinidad encontramos un Salvador que ora por nosotros, un Padre que nos ama, y un Espíritu que mora en nosotros.

Entonces ¿Con Quién Habla Jesús Cuando Ora al Padre?
Jesús es Dios Hijo y cuando estaba en la tierra oraba a Dios Padre

¡Piensa en esto amigo!
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https://textosfueradecontexto.blogspot.com/2020/11/con-quien-habla-jesus-cuando-ora-al.html

lunes, 26 de octubre de 2020

CRISTO ES LA CABEZA PACTUAL DE LA NUEVA CREACIÓN




Cuando Dios creó a Adán, lo hizo cabeza pactual de toda la raza humana; es decir en sus actos frente a los mandamientos de Dios estarían todos los seres humanos, ya sea para bendición o maldición. Como Aarón, que diezmó a Melquisedec estando en "los lomos" de Abraham (Heb 7.9-10), como las diez tribus de Israel reclamaron que David era su rey (2 Sam 19.43), o como cuando se dice que Dios salvó a su escogido, dando a entender que era su pueblo (Hab 3.13), como cuando se dice que "...se dará al pueblo santo del Altísimo la soberanía, el poder y la grandeza de todos los reinos bajo el cielo..." pero se está hablando de Cristo (Dan 7.27), o como cuando se habla del "cuerpo de Cristo" como de Cristo mismo (1 Cor 12.27), así como se dice que "Cristo es cabeza de la Iglesia" (Ef 5.23), o como cuando se dice que "Abraham es el padre de todos los hijos de la fe" (Gá 3.7); así en Romanos 5.12-19 Pablo presenta a Cristo como cabeza pactual de los creyentes (salvados por la fe en Jesucristo) en contraste con Adán, la cabeza pactual de la vieja creación, por quien se dice que "el pecado entró al mundo (raza humana)".

La Biblia de la Reforma dice, en su comentario de Romanos 5.14:
"Adán, el primer hombre, fue designado por Dios como representante de toda la humanidad (con la excepción de Cristo), y con su pecado perdió la justicia para todos aquellos a quienes representaba ("todos los hombres" Ro 5.12,18; "los muchos", Ro 5.15,19). De la misma manera, Dios hizo a Cristo la cabeza representativa de una nueva humanidad, para que su obediencia hasta la muerte pudiera obtener la justificación de ellos. Inherente a esta enseñanza es la idea de que la restauración provista en la salvación debe seguir el patrón de la constitución original de la humanidad delante de Dios, pero de una manera en la que Cristo triunfa donde Adán fracasó (Ver 1 Co 15.45-49; Heb 2.14-18)


Piensa cristiano!!