lunes, 28 de mayo de 2018

¿Qué nos une como hermanos en la fe?



Según el sitio mormon.org «La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días» ha ayudado de forma millonaria a miles de personas desde su fundación. Se lee:

Además de sus actos de servicio pequeños y personales, los mormones hacen grandes donaciones, de manera organizada, a lugares que precisan ayuda. Desde que se empezó a llevar un registro en 1985, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días ha donado más de 1.000 millones de dólares en efectivo y en materiales a 167 países que han necesitado ayuda humanitaria. Envió por avión carpas (tiendas de campaña), lonas, pañales y otros suministros a las zonas de Chile afectadas por el terremoto de febrero de 2010, y dos aviones, cada uno con más de 36.000 kg de alimentos y artículos para emergencias a Haití en enero de 2010 tras el catastrófico terremoto. La organización de la Iglesia a nivel local, nacional e internacional permite coordinar rápidamente su trabajo de auxilio para que los alimentos, los suministros y los trabajadores puedan llegar en el momento en que más se los necesita (énfasis añadido).

Por su parte, de acuerdo con el sitio jw.org los «Testigos de Jehová» suministran ayuda y socorro prácticamente a cualquier lugar del mundo donde se requiera ante catástrofes naturales. El sitio informa que:

En los momentos de angustia, los testigos de Jehová socorren a sus hermanos y a otras personas. ¿Por qué lo hacen? Por amor, el sello de los cristianos verdaderos (Juan 13.35).

La lista de países asistidos es extensa: Venezuela, Japón, Brasil, República del Congo, Canadá, Ghana, Kenia, Nepal, Argentina, Estados Unidos... Ya sea con dinero, víveres u otros recursos los Testigos ayudan como «sello de cristianos verdaderos».

Por otro lado, en 1989 Tenzin Gyatzo mejor conocido como «Dalai Lama» recibió el Premio Nobel de la paz. Se dijo que mereció este reconocimiento por su constante oposición al uso de la violencia en la lucha de su pueblo por recobrar la libertad. Para algunos uno de los hombres más parecidos a Jesús sobre la tierra.

Y la lista de ejemplos podría seguir. Hay muchas organizaciones religiosas filantrópocas que asisten a millones de personas alrededor del mundo en el nombre de sus ideales más altos.

En la mitad de toda esta intensa labor de auxilio ¿qué lugar tiene la doctrina cristiana? Los estudiosos han dicho que la predicación temprana de la iglesia cristiana «estaba más interesada en los hechos de Jesús que en sus dichos». Aunque también se ha dicho que el kerigma estuvo cimentado en la doctrina de los apóstoles y profetas - cfr. Ef. 2.20, donde «themelios» se refiere a algo más que enseñanza o doctrina; está asociado con el fundamento de los primeros principios del conocimiento y la vida cristiana, y sostén de todo su desarrollo. Por eso es «Cristo la piedra angular».

Este fundamento de la doctrina desde el principio comenzó a ser atacado por filósofos y teólogos del primer siglo que querían encajar la fe en sus agendas personales: judíos aferrados a sus tradiciones por un lado y gentiles interesados en la argumentación noética por el otro.

La pregunta «¿para qué sirve la doctrina?» se puede convertir hoy hasta en una acusación tácita. Acusación contra el relajamiento de la iglesia que quiere ser muy pura doctrinalmente hablando pero no hace ni la mitad de lo que hacen por el prójimo en necesidad aquellas organizaciones calificadas de sectas por los orgullosos adalides de la sana enseñanza.

Personalmente, el ataque más frecuente que hemos recibido cuando nos ocupamos en cuestiones apologéticas no es que nos falta amor, sino que nos creemos DUEÑOS DE LA VERDAD. Nuestro problema, se dice, es que sostenemos una visión monolítica y tribal de la fe cristiana que forzamos a que descanse sobre sistemas doctrinales cerrados, y que luego exigimos a los demás que los crean desde las alturas de nuestras torres.
Aún dentro de aquellos grupos que se dedican a la divulgación de material cristiano sano y edificante algunas ocasiones se nos ha visto como rayando en el fariseísmo y temen por nuestra madurez. Se les antoja que somos excesivamente tajantes. Brutales. Etcétera.

Estas críticas aunadas a los datos duros de las buenas obras* de sectas y otros núcleos religiosos con doctrinas diferentes al consenso histórico protestante, parecen trazar un argumento fulminante contra nuestra labor enfocada en doctrinas fundamentales. Porque ¿A cuántas bocas alimentas al escribir o predicar sobre la salvación solo por la fe? ¿Cuántos niños enfermos reciben el calor humano cuando tú llamas a la santidad y la pureza dentro del cuerpo de Cristo? ¿Cuántas familias reciben un techo cuando tú presentas una defensa de la Santísima Trinidad? ¿Es tu trabajo apologético valioso por 1000 millones de dólares mormones que van a gente en crisis social? ¿No contradice el libro de Santiago tu fervor por la corrección en la enseñanza cristiana?

Hace poco publiqué un tuit que decía que si tú no crees en la doctrina bíblica de la expiación o sustitución penal entonces tú y yo no somos hermanos. No quiere decir que seamos enemigos. Solo que a causa de que es por la sangre de Cristo que somos comprados y pasamos a formar parte de la familia de Dios (1 Co. 6.20;1 P. 1:18-21;1 Jn. 3.1), entonces yo asumo que no somos de la misma genealogía espiritual.

Este tuit sonó, en opinión de algunos, muy reduccionista. Sectario. Pero eso nos habla del estado de la enseñanza cristiana en muchas partes de latinoamérica. Eso de ser justificado por la fe y no por las obras (Gá. 3:10-14) TIENE que significar otra cosa distinta a demeritar delante de Dios nuestras buenas obras hacia el prójimo. Eso mismo con pasajes como Isaías 64.6, Ro. 5.1 y 8.1, entre otros. Entonces las enseñanzas que reinterpretan la justificación y la relación de la fe con las obras a favor de una visión más inclusiva se vuelven la comida de moda de nuestra época.

Diariamente miles de publicaciones de cristianos alrededor del mundo apuestan por una celebración de las buenas obras como causa instrumental de nuestra justificación. Tú tienes una doctrina pero yo tengo 100 dólares de ofrenda para el hospicio. Tú tienes una arenga contra el universalismo pero yo tengo dos kilos de arroz para el vecino en necesidad. Y por muy bienintencionado que sea el esfuerzo - de aleccionar que una vida de fe debe llevarte a la acción a favor de los demás- seguimos perdiendo el enfoque.

¿Qué es el Evangelio, amigos? ¿Comida en la mesa del pobre? ¿Dinero para la reconstrucción de casas tras un terremoto? ¿No son estas buenas noticias? ¡Claro que son buenas noticias! pero no constituyen la BUENA NOTICIA. Son resultados, en todo caso, evidencias, de esta.

La Buena Noticia en la vida de la gente según las Escrituras no es que tendrás un trabajo mejor pagado, una casa donde alojarte o ayuda para salir adelante en medio de tu crisis financiera. El apóstol Pedro ofreció a un mendigo lisiado «lo que tenía», esto es, la Buena Noticia de la reconciliación con Dios: «En el nombre de Jesucristo de Nazaret, ¡levántate y anda!» (Hch. 3.6). El milagro no fue la salvación del sanado sino testimonio del poder del mensaje apostólico que era la obra de Jesús en la cruz a nuestro favor, imputada, como enseñara más adelante el mismo apóstol:

Él mismo, en su cuerpo, llevó al madero nuestros pecados, para que muramos al pecado y vivamos para la justicia. Por sus heridas ustedes han sido sanado (1 P. 2.24).

Si, en efecto, como opinan ahora muchos creyentes, lo que finalmente importa es «dar amor y ayuda» entonces la Watch Tower, los mormones, los budistas y cualquiera que ofrezca asistencia al oprimido ya está justificado delante de Dios. Porque esa ayuda y disposición del corazón sería el Evangelio. La cruz serviría de ejemplo de entrega por los damnificados. Testimonio del amor que le debemos a las minorías. La Buena Noticia: ayudémonos. Oprah, Osho, Krishnamurti, Deepak Chopra y compañía tendrían la razón. Así lo nuestro sería pura necedad.

A veces el diablo nos susurra lo mismo. Pero cada vez que abrimos la Biblia buscando la verdad sobre el Evangelio el testimonio apostólico y profético sigue diciendo exactamente idéntica cosa sobre la salvación. Que no es esencialmente asistencia social. Que no es ayuda mutua. Que eso es fruto y no raíz. Que la raíz es la reconciliación con Dios por medio del sacrificio expiatorio de Jesús. La solución a nuestra destitución delante de Dios por causa de nuestro pecado (Ro. 3.23).

Una doctrina no nos hace hermanos en la fe sino un hecho redentivo consumado por Cristo. Pero ese hecho redentivo trae una semilla doctrinal que es imposible rechazar sin descartar el Evangelio. Esa es la realidad.

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Publicado inicialmente en: http://permanecefiel.weebly.com/blog/que-nos-une-como-hermanos-en-la-fe

Autor

Juan Paulo Martínez. 
Escritor y locutor. Fundador de #PermaneceFiel. Maestro en Teología. Posgrado en Derechos Humanos. Experto en el arte de hacer Hot Dogs. Danzonero. Puedes seguir a Juan Paulo Martinez en: https://www.facebook.com/jpaulomartinez1/

martes, 22 de mayo de 2018

La Venida del Reino Según Mateo 16.28





Un análisis exegético desde el preterismo parcial reformado

Texto base

“De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí que no gustarán la muerte hasta que hayan visto al Hijo del Hombre viniendo en su reino.”
(Mateo 16:28, RV60)

El problema exegético de Mateo 16:28

Mateo 16:28 constituye uno de los textos más discutidos en la escatología neotestamentaria debido a su clara referencia temporal. Jesús afirma que algunos de sus oyentes contemporáneos vivirían lo suficiente como para presenciar un evento descrito como “el Hijo del Hombre viniendo en su reino”. La dificultad interpretativa radica en determinar qué tipo de “venida” se describe y cuándo debía ocurrir.

La correcta interpretación de este pasaje es crucial no solo para la escatología, sino también para la cristología, la veracidad de Cristo y la doctrina del reino de Dios.

Principales interpretaciones históricas

2.1. La interpretación liberal: error profético de Jesús

Algunos enfoques críticos sostienen que Jesús erró al anunciar un evento inminente que nunca ocurrió. Autores como Albert Schweitzer y Bertrand Russell afirmaron que Jesús esperaba una parusía inmediata que no se materializó.

Esta lectura, sin embargo, es incompatible con:

  • La doctrina bíblica de la divinidad de Cristo (Jn 1:1; Tit 2:13),

  • La inspiración e inerrancia de las Escrituras,

  • Y la confesión histórica de la Iglesia.

Como señala R.C. Sproul:

“Si Jesús se equivocó aquí, entonces no es digno de confianza en ninguna parte.”
(Sproul, The Last Days According to Jesus, Baker, 1998, p. 30)

2.2. El preterismo total: la Segunda Venida ocurrió en el año 70 d.C.

El preterismo total afirma que la Segunda Venida final, la resurrección general y el juicio final ocurrieron en el año 70 d.C. Esta posición contradice de manera directa:

  • El Credo Apostólico,

  • El Credo Niceno-Constantinopolitano,

  • La Confesión de Fe de Westminster (cap. XXXII–XXXIII).

Kenneth L. Gentry es enfático al respecto:

“El preterismo ortodoxo debe ser cuidadosamente distinguido del preterismo total, el cual representa una desviación herética del cristianismo histórico.”
(Gentry, He Shall Have Dominion, ICE, 2009, p. 40)

Por tanto, esta interpretación debe descartarse por razones confesionales y bíblicas.

2.3. La interpretación futurista: la Transfiguración

Una interpretación común en el evangelicalismo sostiene que Mateo 16:28 se cumplió en la Transfiguración (Mt 17:1–8), evento presenciado solo por Pedro, Jacobo y Juan.

Aunque esta lectura intenta preservar la inmediatez temporal del texto, presenta serias dificultades:

  1. El texto no dice que “algunos verán su gloria”, sino que verán al Hijo del Hombre viniendo en su reino.

  2. La Transfiguración ocurre seis días después, lo cual vuelve innecesaria la referencia a la muerte de los oyentes.

  3. El lenguaje de venida presupone una ida previa, es decir, una exaltación seguida de una manifestación posterior.

Greg L. Bahnsen observa:

“Reducir Mateo 16:28 a la Transfiguración trivializa el lenguaje profético del texto y elimina su fuerza escatológica.”
(Bahnsen, Victory in Jesus, Covenant Media, 1999, p. 109)

La interpretación preterista parcial: la venida del reino en juicio (70 d.C.)

3.1. El testimonio de los paralelos sinópticos

Los textos paralelos aclaran el sentido de Mateo 16:28:

  • Marcos 9:1:

    “hasta que hayan visto el reino de Dios venido con poder.”

  • Lucas 9:27:

    “hasta que vean el reino de Dios.”

Ambos omiten la referencia explícita a la “venida del Hijo del Hombre” y enfatizan la manifestación del reino, no una aparición corporal.

Kenneth L. Gentry explica:

“Mateo emplea un lenguaje más judío y simbólico, mientras que Marcos y Lucas traducen esa expectativa en términos más claros para audiencias gentiles.”
(Gentry, Before Jerusalem Fell, ICE, 1998, p. 134)

3.2. La venida del Hijo del Hombre como lenguaje de juicio

El lenguaje de “venir en las nubes” proviene de Daniel 7:13–14, donde el Hijo del Hombre viene al Anciano de Días, no a la tierra. En el Antiguo Testamento, este tipo de lenguaje describe teofanías judiciales, no desplazamientos físicos (Is 19:1; Sal 18:9–12).

R.C. Sproul afirma:

“La venida del Hijo del Hombre en los Evangelios no siempre se refiere a la Segunda Venida final; a menudo describe su vindicación real mediante juicio histórico.”
(Sproul, The Last Days According to Jesus, p. 99)

3.3. El factor tiempo y el cumplimiento histórico

La referencia a que “algunos no gustarán la muerte” establece un límite temporal claro. Entre la declaración de Jesús (c. 30 d.C.) y la destrucción de Jerusalén (70 d.C.) transcurre aproximadamente una generación bíblica.

Durante ese período:

  • Muchos apóstoles y testigos murieron,

  • Otros vivieron para presenciar el juicio sobre Jerusalén.

Gary DeMar señala:

“Jesús fue explícito en ubicar estos eventos dentro de la vida de su generación; ignorar esto es abandonar la exégesis por la especulación.”
(DeMar, Last Days Madness, American Vision, 1999, p. 78)

Conclusión

La interpretación preterista parcial de Mateo 16:28 ofrece la explicación más coherente, bíblica y confesionalmente fiel:

  1. Jesús no erró ni se contradijo.

  2. La Segunda Venida final permanece futura, visible y gloriosa.

  3. La venida del Hijo del Hombre en su reino se refiere a la manifestación histórica de su autoridad mesiánica mediante el juicio sobre Jerusalén en el año 70 d.C.

  4. Este evento confirmó:

    • El fin definitivo de la era mosaica,

    • La entronización del Cristo resucitado,

    • Y la transición plena hacia el reino del Nuevo Pacto.

Como concluye Sproul:

“El juicio del año 70 no fue el fin del mundo, sino el fin de un mundo.”
(Sproul, ibíd., p. 141)

Esta lectura preserva la veracidad de Cristo, honra la estructura temporal del texto y mantiene la esperanza cristiana en la venida final gloriosa del Señor Jesucristo.


¡Piensa en esto cristiano!

Mártires antes del año 70 después de Cristo
Para el año 70’ de nuestra era ya habían muerto Esteban en el año 36 A.D. (Hechos 8.1-3), Jacobo el Mayor en el año 42 A.D. (Hechos 12 -asesinado en Jerusalén), Felipe en el año 54 A.D. (Heliópolis-Frigia); Mateo, en el año 60 A.D. (en Nabada-Etiopía); Andrés en el año 60 A.D. (en Petra-Grecia); Jacobo el Menor, en el año 62 A.D. (en Jerusalén); Pedro y Pablo entre el 67 y 68 A.D. (en Roma); Marcos Evangelista, en el año 68 A.D. (en Alejandría).

De manera que la última interpretación, la Preterista Ortodoxa, es la más acorde a una lectura sencilla y natural del texto.

Sobre los martirios de los discípulos que “gustaron la muerte antes de la Venida de Jesús en su Reino”, Eusebio de Cesarea nos dice:
“Ahora bien, los judíos, después de la ascensión de nuestro salvador, culminaron su crimen contra Él con la concepción de innumerables maquinaciones contra sus apóstoles. El primero fue Esteban, al cual aniquilaron con piedras; luego, Jacobo, hijo de Zebedeo y hermano de Juan, que fue decapitado; y finalmente Jacobo, el que fue escogido en primer lugar para el trono episcopal de Jerusalén, después de la Ascensión de nuestro Salvador, y que murió del modo mencionado (fue lanzado del pináculo del templo y apedreado mientras agonizaba).”


http://textosfueradecontexto.blogspot.com/2018/05/la-venida-del-juicio-segun-mateo-1628.html?m=1

martes, 15 de mayo de 2018

¡Sin Rapto!



A continuación algunas respuestas a los argumentos de la perspectiva Dispensacionalista. 


1° ARGUMENTO: 
Dios prometió darle a Israel la "Tierra Prometida" y estamos viendo el cumplimiento de esa profecía, cuando en 1948, Israel "regresó" a Palestina. Por lo tanto Israel es el "Reloj Profético de Dios".

RESPUESTA: 
La Biblia dice claramente que la tierra que Dios le ofreció y prometió a Abraham, a Isaac y a Jacob, (Génesis 28.13-14; 32.28; 35.10) se las dio, por lo tanto es una promesa cumplida:

Josué 21:43-45 lo confirma:
"De esta manera dio Jehová a Israel toda la tierra que había jurado dar a sus padres, Y LA POSEYERON Y HABITARON EN ELLA. Y JEHOVA LES DIO REPOSO ALREDEDOR, COMO HABÍA JURADO A SUS PADRES (...)


2° ARGUMENTO: 
Pero Israel solo tomo una pequeña porción de esa tierra, es necesario que la tome totalmente conforme a la promesa divina.

RESPUESTA: 
Error, Israel poseyó todo lo que el Señor había prometido conforme a sus palabras. Como lo afirma el texto de 1 Reyes 4:20:21
"Judá e Israel eran muchos, como la arena que está junto al mar en multitud, comiendo, bebiendo y alegrándose. Y Salomón señoreaba sobre todos los reinos DESDE EL EUFRATES HASTA LA TIERRA DE LOS FILISTEOS Y EL LIMITE CON EGIPTO; y traían presentes, y sirvieron a Salomón todos los días que vivió."


3° ARGUMENTO:
¡Pero los judíos deben regresar a Jerusalén antes de la venida de Cristo para que se cumplan las Escrituras!

RESPUESTA: 
Error, Las Escrituras revelan que Abraham y los Patriarcas entendieron el propósito de heredar el mundo entero, y que de sus lomos vendría un "Rey Eterno" por tanto fijaban sus ojos por la fe, en aquella JERUSALÉN CELESTIAL QUE SE APROXIMABA no en una terrenal. Así lo afirma el texto de Hebreos 11:8-10
"Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a dónde iba. (...) porque esperaba LA CIUDAD QUE TIENE FUNDAMENTOS, CUYO ARQUITECTO ES DIOS".
De la Jerusalén terrenal nos dice Pablo que esta muerta, y que ha dejado de tener valor como propiedad divina en Gálatas 4:26
"Ahora bien, Agar es el monte Sinaí en Arabia, y corresponde a la Jerusalén actual, porque ella está en esclavitud con sus hijos. Pero la Jerusalén de arriba es libre; ésta es nuestra madre"


4° ARGUMENTO: 
Pero Dios tiene un plan especifico con el pueblo de Israel según Romanos 9 y 11 y nadie lo puede negar.

RESPUESTA: 
Cuando la Biblia menciona "Pueblo de Israel" se refiere específicamente a un selecto grupo de personas que Dios salvará totalmente en el día final por amor a los Patriarcas, no a un Estado genocida, ateo y que blasfema del señor. Este pequeño grupo es llamado "Remanente", y ha sido endurecido temporalmente hasta la plenitud de los gentiles. Romanos 11:25
"... ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles..."
Cuándo los dispensacionalistas dicen "pueblo de Israel" se refieren específicamente a aquel Estado creado en 1948 en base a maniobras políticas y maliciosas que se fraguaron antes y después de la Segunda Guerra Mundial.



5° ARGUMENTO: 
¡Israel sigue siendo el pueblo elegido de Dios!

RESPUESTA: 
En realidad así ha sido siempre, pero al consolidarse el plan de Dios a través de su hijo Jesucristo, se nos ha mostrado la inescrutable sabiduría del Señor, cual es, que a ese "Israel" se pertenece por la fe, y no por clausulas raciales. De manera que "No hay ya judío ni griego" (Gálatas 3:28) sino un solo pueblo, llamado "iglesia". La Iglesia es el "Israel de Dios". (Gálatas 6:16)

En el año 70, el judaísmo tuvo su fin. Dado que el judaísmo tenia como centro al "Templo", al ser destruido el templo, termino el judaísmo. Sin templo no hay sacrificios, ni expiación, ni sacerdotes, ni leyes sanitarias y religiosas. El Templo es ahora cada creyente (1 Corintios 3:16) y se nos manda ofrecer sacrificios con nuestra vida, conducta y adoración: (Romanos 12:1-3)



6° ARGUMENTO: 
Según Génesis 12:3 Quien bendice a Israel sera bendito y quien lo maldice sera maldito, por tanto quién se opone al Estado de Israel y no lo bendice acarrea la ira de Dios. Hugo Chávez murió por eso.

RESPUESTA: 
El cumplimiento de esa promesa es Cristo, pues la promesa es por fe a la SIMIENTE, como esta Escrito:
"A Abraham fueron hechas las promesas, y á su simiente. No dice: Y á las simientes, como de muchos; sino como de uno: Y á tu simiente, la cual es Cristo". (Galatas 3:16)
Siendo así, son malditos todos aquellos que rehúsan amar y obedecer al Señor Jesus Cristo y benditos todos aquellos que aman al Señor Jesucristo. Entendiendo esto, Pablo decía:
"Maldito todo el que no ame al Señor Jesucristo". (1 Corintios 16:22)
Cerca de 10.000.000 de personas mueren al año de cáncer, Hugo Chávez fue uno de ellos.

MAS RESPUESTAS PARA MIS HERMANOS DISPENSACIONALISTAS

1.Todos Israel será salvo ahí dice claramente en Romanos

"...No todos los que descienden de Israel son israel..." (Romanos 9:6)

2. Pero ellos son hijos de Abraham.

"No por ser descendientes de Abraham son hijos de Dios". (Romanos 9:6)

3. Dios tiene un plan con el pueblo de Israel y otro con la iglesia.

"...de los dos pueblos hizo uno". (Efesios 2:14)

4. Pero ellos como judios tienen ventaja por las promesas.

"...ya no hay judio ni griego..." (Gálatas 3:28)

5. Los judíos son benditos por ser elegidos.

"...porque no es judío el que lo exteriormente..." (Romanos 2:29)

6. Bendeciré a los que te bendigan se cumple en ellos.

"...En Cristo Jesús la bendición ha venido a los gentiles..." (Gálatas 3:14)

7. Aún cuando desobedecen a Dios, siguen agradando a Dios.

"...No agradan a Dios...". (1 Tesalonicenses 2:15)

8. Actualmente el estado judío de medio oriente está habitado por judíos

"...he aquí vuestra tierra será dejada desierta (...) Pisoteada por los gentiles..." (Mateo 23:38)

9. Jerusalén es un lugar bendito debemos orar por el

"...la Jerusalén actual está en esclavitud..." (Gálatas 4:25)

10. Ellos son nuestros hermanos mayores por ser hijos de Abraham, Issac y Jacob

"...así pues ustedes, al igual que Issac, también son hijos de la promesa..." (Gálatas 4:28)

11.los judíos deben levantar un tercer templo, debemos enviarles diezmos

"...vosotros sois el templo de Dios..." (1 Corintios 3:16)

12.Los judíos se salvarán por las promesas de Dios

"...los escogidos, los demás fueron endurecidos..." (Romanos 11:7)

13. La estrella de seis picos es el símbolo espiritual de David

"...llevasteis con vosotros la estrella de vuestro dios Renfan..." (Hechos 7:43)

13. Dios se acordará de su pueblo

"...si abandonan su incredulidad pueden ser injertados..." (Romanos 11:23)

14. Dios debe salvar a todos los judíos

"...Ame más a Jacob que a Esau..." (Romanos 9:13)

15. Es injusto que no todos los judíos se salven

"...¿Hay injusticia en Dios? (con respecto a los judíos) de ninguna manera. (Romanos 9:14)

16. Si hablas contra los judíos eres antisemita

"... (Elogio) has descubierto a los que se dicen ser judíos y no lo son sino sinagoga de Satanás..." (Apocalipsis 3:9-13)

17. En el AT a Israel se le llamo el pueblo escogido y eso no ha cambiado

"...más vosotros sois linaje escogido, nación santa, pueblo escogido por Dios..." 1 Pedro 2:9, dirigida a los cristianos)

18. Israel es uno y la iglesia es otro y son dos planes distintos, uno diferente para cada uno

"...(la iglesia) que es el Israel de Dios. (Gálatas 6:16)




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jueves, 3 de mayo de 2018

Señales Antes del Fin: "Guerras y Rumores de Guerras"


Guerras y Rumores de Guerras

Jesucristo advirtió a sus discípulos que ellos "oirían de guerras y rumores de guerras" (Mt. 24:6), y que debían considerar estas señales como "el principio de dolores". Aunque estos conflictos no serían en sí "el fin", sí eran señales claras de que se acercaba ese fin anunciado: la destrucción del Templo y de la ciudad de Jerusalén (Mt. 24:1-3).

¿Qué sabían los discípulos sobre las guerras?

Muy poco. La generación de los discípulos de Jesús solo conocía de guerras por medio de la historia. El mundo conocido —"la tierra habitada" o oikoumenē, término común para referirse al Imperio Romano— gozaba de una paz generalizada tanto dentro como fuera de sus fronteras. El primer emperador romano, César Augusto, cerró las puertas del Templo de Jano en el año 24 a.C., las cuales solo se abrían en tiempos de guerra. Se acepta como inicio oficial de la llamada Pax Romana (1) el año 29 a.C., cuando Augusto proclamó el fin de las guerras civiles. Esta paz se extendió hasta la muerte del emperador Marco Aurelio en el año 180 d.C.

Cuando Jesús, en torno al año 30–33 d.C., pronunció su advertencia sobre guerras y señales del fin, toda su generación había nacido y crecido en tiempos de paz. Sus oyentes vivían bajo la estabilidad del Imperio Romano. Esta realidad hace más significativa la advertencia sobre “rumores de guerras”, ya que para aquella generación significaba una ruptura inusual de la paz.

La señal para escapar: el fin se acercaba

Jesús no solo predijo la aparición de rumores de guerra, sino que instruyó a sus discípulos a estar preparados para huir cuando vieran la “abominación desoladora” (Mt. 24:15–16). Por ello dijo: "los que estén en Judea huyan a los montes". El llamado a orar para que la huida no fuese en invierno ni en día de reposo (v. 20) subraya la inminencia del peligro y la necesidad de actuar con rapidez.

Esta profecía se cumplió cuando estalló la revuelta judía en el año 66 d.C., dando inicio a la guerra contra Roma que culminó con la destrucción de Jerusalén y su Templo en el año 70 d.C. Según Eusebio de Cesarea, los cristianos de Jerusalén, obedeciendo una revelación divina, huyeron a la ciudad de Pella en la región de Perea. Eusebio escribe:

“El pueblo de la Iglesia de Jerusalén recibió el mandato de cambiar de ciudad antes de la guerra y de vivir en otra ciudad de Perea (la que llaman Pella), por un oráculo transmitido por revelación a los notables de aquel lugar... La justicia de Dios vino sobre los judíos por el ultraje al que sometieron a Cristo y a sus apóstoles.” (Historia Eclesiástica, III.5.3)

El fin de la paz: el año de los cuatro emperadores

La Pax Romana comenzó a fracturarse no solo por la revuelta judía sino también por una cadena de conflictos internos en el Imperio. Tras el suicidio de Nerón en el año 68, Roma entró en un período de guerras civiles. El historiador Tácito describió este tiempo como un tiempo de desastres, violencia interna, incendios y caos político, afirmando que nunca hubo mayor evidencia de que los dioses habían abandonado a Roma:

"Un período de desastres, horrible por sus guerras, inundado por guerras civiles... Cuatro emperadores perecieron a espada... el mar estaba lleno de exiliados y sus costas contaminadas de sangre." (Historias, I, resumen).

Este caos interno coincidía con la desintegración de la paz que había caracterizado la vida de los primeros oyentes de Cristo. Tal como señala Kenneth L. Gentry:

"Las señales de Mateo 24 no fueron diseñadas para describir acontecimientos generales de la historia de la Iglesia, sino señales específicas dadas a esa generación. [...] El contexto, el auditorio, y la historia misma, apuntan a la destrucción de Jerusalén como su cumplimiento" (The Great Tribulation: Past or Future?, 1999).

Milton S. Terry, otro exponente del preterismo parcial, afirmó:

"El lenguaje apocalíptico usado por Jesús en los Evangelios debe interpretarse en armonía con los usos proféticos del Antiguo Testamento, y no como descripciones literales del fin del mundo" (Biblical Hermeneutics, 1890).

Evidencia interna: Jerusalén gozaba de paz

El libro de Hechos aporta una evidencia textual del contexto pacífico previo a la guerra. En Hechos 24:2–3, Tértulo, abogado del Sanedrín, presenta su acusación contra Pablo ante el procurador Félix y comienza diciendo:

"Gracias a ti gozamos de mucha paz, y por tu previsión se han hecho notables mejoras en esta nación. Siempre y en todo lugar lo aceptamos con toda gratitud, oh excelentísimo Félix."

Este evento tuvo lugar alrededor del año 58–60 d.C., pocos años antes del inicio de las guerras anunciadas por Jesús.

Conclusión

Jesús fue claro: "no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca" (Mt. 24:34). Las "guerras y rumores de guerras" no fueron eventos lejanos (2025 d.C.) ni simbólicos, sino acontecimientos concretos que esa generación (la generación de Jesucristo) vio con sus propios ojos. El cumplimiento preciso de las palabras de Cristo demuestra su autoridad profética, la fidelidad de Dios a sus decretos, y el poder de una exégesis contextual frente a lecturas sensacionalistas y futuristas del texto bíblico.


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Nota extra: que fácil es identificar aquí en este pasaje de Hechos a la «novia infiel» agradeciendo a la «bestia» por esa «paz y seguridad» que le ofrecía.