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viernes, 25 de abril de 2025

RESPUESTAS FALACES: DIÁLOGO TEOLÓGICO 02

 




Tén las Escrituras, razona con mansedumbre y honra al que difiere

En una era de acceso casi ilimitado al conocimiento teológico, es preocupante que muchos creyentes opten por la burla, la caricatura y el desprecio hacia quienes difieren de su interpretación doctrinal. Un ejemplo lamentable de ello lo encontramos en la forma en que algunos cristianos desacreditan las posturas reformadas, como la del bautismo infantil, sin entrar en diálogo ni presentar argumentos bíblicos sólidos. Consideremos el siguiente comentario:

"Es un paido-aspergista (que bautizan bebés y por aspersión)... cree en la salvación de bebés por obras sacramentales y padrinos (emoticones 😂) (un presbicatólico) seguidor de su papa sacramentalista Juan Calvino. No sigue el ejemplo magno de Jesús, de sumergirse voluntariamente, con fe y de adulto. Todo ello es contrario a la fe bíblica. No dije que es del movimiento de 'raíces hebreas', sino que sugiere lo mismo: 'pacto antiguo renovado'. Bien puede ser un presbicatólico que flirtea con, (como él mismo lo escribe), el viejo pacto."

Este texto encierra al menos seis falacias clásicas que, lejos de promover la edificación mutua, fomentan la división y el desprecio. Analicémoslas con mente abierta y corazón pastoral:

1. Ad hominem (ataque personal)

En lugar de interactuar con el argumento doctrinal, se ataca a la persona mediante apodos peyorativos: "presbicatólico", "papa sacramentalista". Este recurso es pobre y contrario al llamado bíblico de hablar con mansedumbre y respeto (1 Pedro 3:15). Dios nos llama a refutar errores, no a denigrar personas hechas a su imagen.

2. Hombre de paja

Decir que los presbiterianos creen en la "salvación de bebés por padrinos" es una distorsión. Ninguna confesionalidad reformada enseña tal cosa. Esta falacia construye una versión falsa del argumento contrario para derribarla fácilmente. Es una forma de mentir (Proverbios 12:22).

3. Falsa analogía

Comparar la Teología Pactual o Reformada con el movimiento de "raíces hebreas" carece de base. Una cosa es ver continuidad en la obra de Dios a lo largo de la historia; otra, es volver a las prácticas mosaicas. La teología reformada distingue claramente entre el antiguo y el nuevo pacto en su cumplimiento en Cristo (Hebreos 8:6).

4. Apelación a la emoción / Ridiculización

El uso de emoticones de risa para desacreditar una postura doctrinal revela pobreza de argumentación. El apóstol Pablo enseñó que debemos hablar la verdad en amor (Efesios 4:15), no ridiculizar. El respeto en la conversación teológica es señal de madurez.

5. Falsa dicotomía

"O te bautizas como Jesús, o estás en error" es una simplificación peligrosa. No todos los pasajes son normativos; algunos son descriptivos. El hecho de que Jesús haya sido bautizado de adulto no significa que sea la única forma válida. La iglesia primitiva también practicó el bautismo de casas enteras (Hechos 16:33).

6. Culpabilidad por asociación

Decir que una persona "flirtea" con el viejo pacto por creer en la continuidad del pacto de gracia es malintencionado. La interpretación reformada distingue entre administraciones del mismo pacto, centrado en Cristo desde Génesis a Apocalipsis.

El llamado del creyente: razonar con humildad

Dios nos ha dado la capacidad de pensar, de razonar, de analizar. Como dijo Jesús: "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón... y con toda tu mente" (Mateo 22:37). La mente no es enemiga de la fe; es su aliada. Cuando alguien difiere de tu postura, no lo ridiculices. Examina las Escrituras. Pregunta con sinceridad. Argumenta con gracia.

Recordemos que el cuerpo de Cristo está compuesto por miembros diversos. Las doctrinas secundarias no deben dividir lo que Cristo murió por unir. En palabras del teólogo Rupertus Meldenius: "En lo esencial, unidad; en lo no esencial, libertad; en todo, caridad."

Un desafío pastoral

¿Y si, en lugar de burlarnos, buscáramos entendernos? ¿Y si, en vez de levantar muros, edificáramos puentes? El mundo necesita ver una iglesia unida en el amor, incluso en medio de sus desacuerdos. Te invito a que, antes de emitir juicios o burlas, presentes tus argumentos bíblicos con claridad, humildad y respeto. Y si vas a usar una dosis de sarcasmo e ironía, pues que valga la pena. El Espíritu Santo es quien convence, no nuestra vehemencia.

Y recuerda: "El siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido" (2 Timoteo 2:24).

¡Piensa en esto cristiano!

martes, 13 de febrero de 2018

¿Nepotismo Pastoral?



Hace muy poco y sorpresivamente el presidente argentino Mauricio Macri, saco por decreto una resolución contra el “nepotismo”, una palabra que ha salido de los “claustros lingüísticos” y se ha reflotado e instalado, para ser usada con frecuencia, en los diarios, debates televisivos, etc. y que algunos justifican, otros aplauden y otros plantean dudas.

La palabra en sí, significa “sobrino” y deriva del abuso de poner a familiares directos e indirectos en la función pública. Debemos recordar lo que dice el numeral 2 del artículo 21 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos: "Toda persona tiene el derecho de acceso, en condiciones de igualdad, a las funciones públicas de su país" …toda persona, cualquier persona, en condiciones de igualdad, no necesariamente, especialmente o privilegiadamente los familiares debe ocupar lugares en la función pública. 

Pero lo curioso, es que hay muchos casos a lo largo de la historia, pero en estos estos últimos tiempos, no solo la política sino la iglesia evangélica, que ha sido sacudida por los movimientos neo-pentecostal, o carismáticos, (o como nos guste llamarlos), han hecho uso y abuso de una costumbre que ha aportado mucho más confusión y desigualdad, que claridad, tanto en la política como en las iglesias evangélicas.

Hemos sido testigos como se han constituido matrimonios como pastores y pastoras, (…y los hijos pastorcitos) Hemos visto como las familias han formado clanes directivos en las iglesias locales. Los hijos de los pastores dirigiendo la adoración o la música u otros ministerios. Sin entrar en una valoración de capacidad, que de por sí la tienen, (por eso ocupan esos lugares), solo es ver o marcar un dato de la realidad especialmente en las megas iglesia.

En los años 80 un debate muy interesante se desarrolló en los ámbitos teológicos, especialmente latinoamericano. Y fue a través de la propuesta de Donald McGavran y seguidores como Peter Wagner sobre “la iglesia homogénea como factor de crecimiento” (Iglecrecimiento) Según mi interpretación el mandato teológico de esta propuesta, era abrir una puerta al crecimiento a cualquier costo. Sin duda la repercusión fue muy interesante y abrió un debate encendido. 

La pregunta que se hacían algunos teólogos era si “la iglesia en su constitución básica neotestamentaría era en realidad homogénea o heterogénea.- Habría que empezar por volver a releer el capítulo VII de Misión Integral de la voz teológica de René Padilla, (Pag. 136) quien dio una respuesta muy bien fundamentada, diciendo, que la iglesia por su naturaleza debe ser heterogénea, múltiple, formada por distintas personas, de distintas clases sociales y diversidad de experiencias y pensamientos, donde el factor de unidad solo se da en Cristo Jesús.

Lamentablemente muchas iglesias que se han visto influenciada por los movimientos neopentecostales, no han oído este desafío siempre presente, de ser una iglesia que exprese la pluralidad del evangelio. Nepotismo y homogeneidad desde el liderazgo de la iglesia van juntos. La familia pastoral, (pastor-pastora-hijos-etc.-) dirigiendo una iglesia, da una imagen de un espacio cerrado, de unidad forzada y superficial. 

Yo prefiero ver a hermanos y hermanas de distintas clases de experiencia, de distintas clases sociales, de distintas clases económicas, de distintas razas, unidos dando todos, la gloria a Dios con un solo mensaje de buenas noticias, que en Cristo podemos estar unidos más allá de nuestras diferencias y nuestras barreras sociales. La iglesia de Jesucristo siempre será una iglesia donde pueden liderar y orar juntos, personas tan diferentes entre sí como lo vemos en la iglesia de Antioquia en el cap 13 del libro de los Hechos de los Apóstoles. Jesús hace que los diferentes, sean hermanos. El nepotismo en las iglesias debe ser cambiado o transformado necesariamente por la participación de todos aquellos que en condición de igualdad, son reconocidos por sus dones espirituales y no por sus lazos sanguíneos familiares.-

Publicado inicialmente en el Blog de Bernabé