Mostrando entradas con la etiqueta job. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta job. Mostrar todas las entradas

martes, 10 de abril de 2018

El Mal Que Uno Teme Eso le Sobreviene


Hace poco un hermano amigo mío dijo que tenía una vecina que, aunque era cristiana, ella era así como muy temerosa. Él no estaba contento con eso. Él afirmó:
"Mi vecina es muy temerosa de calamidades y todo eso, no me gusta y debo cuidar a mi familia pues la Biblia dice que "el mal que uno teme eso le sobreviene", como a Job, y yo no quiero ningún mal para mi casa y mi familia sino solo bien..."
Esto no es nuevo para mi. Ya en el año 2000 tuve un pastor (carismático) que no sólo creía en esa interpretación sino que era casi la mitad de toda su teología para ser próspero. Era "la ley de la atracción" versión "evangélica".

La pregunta es: ¿Realmente Job recibió todo lo temió alguna vez? Este pastor decía que "Como Dios no puede hacer nada malo, la puerta abierta que usó era el temor de Job". Es decir Dios solo hizo con Job según la voluntad de Job lo atrajo por sus temores de calamidades y pérdidas y todo eso.

Pero no sólo mi ex-pastor y mi amigo enseñan estas tergiversaciones del libro de Job. Encontré una publicación, un devocional en internet de un @pastorcarloso, en el que dice lo siguiente:
"Job 3:25 "Lo que mas temía, eso me sobrevino" Existen muchos tipos de temor, pero el temor al fracaso es el mas terrible pues no solo te hace dudar, sino que te paraliza y finalmente se roba tu fe. Nos agobiamos pensando, será que si podré?; Que tal si todo me sale mal?. Dios te dice en su palabra 365 veces NO TEMAS!. El sabe que el temor cuando toma control de tu vida te puede llevar hasta la muerte. Lo bueno es que también dice en su palabra que El esta contigo, que cada vez que te enfrentas un nuevo reto El te fortalece y que te dará las herramientas necesarias para salir adelante. Asi que no temas, confía en Dios porque QUIEN TEME A DIOS NO DEBE TEMER A NADA MAS."(1)
Bueno, esto es otro claro ejemplo de sacar de su contexto los versículos de la Biblia y citarlos sin analizar qué era lo que realmente estaba diciendo el autor. Es decir, esas palabras de Job son sólo sus pensamientos. 

La Biblia es inspirada por Dios, pero no todo lo que dice la Biblia son "dichos de Dios" o "verdades divinas", obviamente. Las palabras de mentira que la serpiente dijo a Eva en el Huerto del Edén, no pueden ser palabras salidas de la boca de Dios. La negación de Pedro y blasfemias y maldiciones que dijo son palabras de Pedro no de Dios. Los insultos hacia Jesús de los ladrones en el Golgota no son palabras de Dios salidas de su boca, son palabras que salieron de la boca de los ladrones, pero que por obra de Dios todas estas palabras fueron registradas en la Biblia como verdaderos hechos históricos que sí sucedieron.

En fin, quienes atribuyen que todas y cada unas de las palabras de Job, son palabras de Dios, y verdades de Dios; y están para tomarlas como doctrina cometen un grave error. Estos testimonios que les cuento son un claro ejemplo de ello, y el post del pastor Carlos Ortiz (@pastorcarloso) es un ejemplo por redes sociales. 

¿Qué dice el contexto de Job 3.25?
Job, al poco tiempo de haber perdido todo, tanto sus bienes como sus hijos, es decir después de la prueba. Después de que el Acusador le hirió con una ulcera maligna (2.7), y aunque "Job no pecó con sus labios" (2.10) en blasfemar contra Dios como lo sugirió su esposa; Job entró en una profunda reflexión y lamento. Y lo que a continuación se lee son sus pensamientos, mezclados con verdades divinas, respuestas a sus amigos Elifaz, Bildad y Sofar, y finalmente una revelación del mismo Dios hacia su vida. Entre sus reflexiones y conclusiones que tratan de explicar su situación, Job expresa cosas como "maldecir el día en que nació" (3.1-3), afirma claramente que debemos maldecir cuando estamos molestos (3.8), su depresión lo llevó a considerar la muerte antes que el sufrimiento (3.11), etc. Es en ese contexto donde a manera de respuesta a sus pruebas Job dice:
"¿Por qué arrincona Dios al hombre que desconoce su destino? Antes que el pan, me llegan los suspiros; mis gemidos se derraman como el agua. Lo que más temía, me sobrevino; lo que más me asustaba, me sucedió. No encuentro paz ni sosiego; no hallo reposo, sino solo agitación." -Job 3.23-26 NTV
Noten que hasta ahí, Job es como un mortal más sobre la tierra, lamentándose y tratando de encontrar una respuesta a sus sufrimientos. Estas y muchas cosas más que Job las dijo bajo el peso que trae encima el sufrimiento mientras somos probados bajo la soberana voluntad de Dios que es quien permite, no sabemos porqué, pero que al conocer el final de Job, creemos que estas pruebas tienen un maravilloso propósito de Dios para nosotros.

Vean que al final de su libro el mismo Job se arrepintió de todas y cada una de sus palabras dichas sin entendimiento de la soberana voluntad de Dios.
"Hasta ahora solo había oído de Ti, pero ahora te he visto con mis propios ojos. Me retracto de todo lo que dije, y me siento en polvo y ceniza en señal de arrepentimiento." -Job 42.5-6 NTV

La Ley de la Atracción
Aquí debemos tener cuidado con la predicación de muchos púlpitos que esta mala interpretación lo han llevado a ser la causa del supuesto éxito o fracaso de los creyentes. Entonces bajo esta muy mala interpretación que siempre están "confesando cosas positivas" y "pensando cosas positivas" a fin de "atraer éxito a sus vidas y no fracaso" debemos estar alertas de no caer en el error. Sobre esto hemos hablado anteriormente en artículos como  "¿Las Palabras Positivas Tienen Poder?"(http://textosfueradecontexto.blogspot.pe/2017/04/las-palabras-positivas-tienen-poder.html).

Lo que La Biblia promete:
La vida cristiana no se puede vivir bajo enseñanzas erróneas, humanas y ridículas. No podemos hacer una doctrina que pretenda regir todo el futuro de la vida, en un solo versículo y peor aun MAL INTERPRETADO. Lo que la Biblia si advierte y promete es:
"Lo que el impío teme, eso le vendrá; Pero a los justos les será dado lo que desean." -Proverbios 10.24

¡Piensa cristiano!


http://textosfueradecontexto.blogspot.com/2018/04/el-mal-que-temia-me-sobrevino.html?m=1
-------------------

jueves, 5 de mayo de 2016

La visión maniquea del mal en el neopentecostalismo: una crítica desde la teología reformada



Resumen

Este artículo se examina críticamente la concepción del mal dentro del pensamiento neopentecostal contemporáneo, identificando una tendencia hacia un maniqueísmo funcional que opone a Dios y a Satanás como fuerzas equivalentes. A partir de fuentes doctrinales, exegéticas e históricas, se sostiene que esta visión socava la soberanía divina al otorgar autonomía metafísica al diablo. Se ofrece una corrección desde la teología reformada clásica, subrayando la supremacía absoluta de Dios incluso sobre los actos del mal.


1. Introducción

Una de las afirmaciones más radicales —y menos reconocidas— dentro de ciertos sectores del neopentecostalismo contemporáneo es la elevación práctica del poder de Satanás a una esfera casi equivalente a la de Dios. Esta postura, aunque rara vez confesada explícitamente, se evidencia en la forma en que muchos líderes interpretan el origen del mal, las tragedias humanas y las guerras espirituales.

Este artículo argumenta que dicha visión refleja una cosmología maniquea funcional, más cercana al dualismo de la antigua secta de Manes que a la cosmovisión bíblica centrada en un Dios absolutamente soberano. El análisis partirá de una revisión de textos neopentecostales, para luego contrastarlos con el testimonio bíblico y la teología reformada clásica.


2. El maniqueísmo: una breve definición histórica

El maniqueísmo fue una religión sincrética fundada en el siglo III por Mani, quien enseñaba la existencia de dos principios eternos y contrapuestos: la Luz (el Bien) y las Tinieblas (el Mal). Ambas fuerzas luchaban continuamente por el control del mundo. Aunque el maniqueísmo fue condenado por la iglesia antigua, su cosmovisión dualista ha persistido sutilmente en diversas corrientes teológicas modernas.

En la teología cristiana ortodoxa, sin embargo, el mal no tiene existencia propia ni autonomía. Es, como lo explicó Agustín, una privación del bien (privatio boni), no una sustancia ontológica independiente. En contraste, el maniqueísmo —y las formas modernas que lo evocan— otorgan al mal un carácter cuasi divino.


3. Evidencias de maniqueísmo funcional en el neopentecostalismo

Un ejemplo claro de esta desviación teológica se encuentra en declaraciones como las de Cindy Jacobs, figura prominente en el movimiento profético global:

“Los demonios están a cargo de varias partes del mundo. Satanás está tratando de reclamar más territorio del que nunca ha tenido. Esta es una gran guerra espiritual para ver quién ganará el mundo.”(1)




Esta afirmación presenta al diablo no como una criatura subordinada a la voluntad de Dios, sino como un competidor con ambiciones geopolíticas reales, en pugna con el Creador. La implicación es seria: el triunfo de Dios depende del éxito de la “intercesión espiritual” de los creyentes.

Otro ejemplo se encuentra en el relato de Frank Bartleman, en el contexto del movimiento de la calle Azusa, quien narra lo siguiente:

“En una ocasión cuando salí a predicar a la calle… inmediatamente fui asaltado con una nube de tinieblas, y me sentí perplejo. El enemigo había determinado resistirme y confundirme en cuanto a mi deber…” (2)


Notamos que, en tiempos de Bartleman, los pentecostales ya tenía estos indicios o doctrinas primitivas sobre "el bien y el mal" que los neopentecostales hoy lo tienen como una doctrina rígida sobre el "maniqueismo evangélico". Aunque este tipo de experiencias no niegan per se la acción demoníaca, el lenguaje empleado otorga a Satanás un poder de decisión que parece actuar en ausencia de control divino.


4. Respuesta desde la teología reformada

La tradición reformada, en contraste, afirma la soberanía exhaustiva de Dios. Como afirma Wayne Grudem:

“Dios gobierna sobre toda la creación, incluyendo lo que ocurre en el reino espiritual. Aunque Satanás es real, él no puede actuar sin el permiso expreso de Dios.” (3)

4.1 El testimonio de la Escritura

  • Job 1–2: Satanás no puede actuar sin pedir permiso. Dios pone límites claros a sus acciones.
  • Efesios 1:11: Dios “hace todas las cosas conforme al designio de su voluntad”.
  • Daniel 4:35: “...no hay quien detenga su mano y le diga: ¿Qué haces?”
  • Isaías 45:7: “Yo formo la luz y creo las tinieblas, hago la paz y creo la adversidad...”

4.2 La causa primera y secundaria

La Confesión de Fe de Westminster afirma:

“Dios, desde toda la eternidad, ha ordenado libre e inmutablemente todo cuanto acontece... sin ser autor del pecado” (CFW, 3.1; 5.4).

Esto significa que Dios es la causa primera de todo lo que existe, pero utiliza causas secundarias (como agentes humanos o espirituales) para cumplir su voluntad. Satanás es uno de esos instrumentos. Nunca actúa autónomamente.


5. Implicaciones prácticas y pastorales

La demonización constante de circunstancias adversas desvía la atención del creyente de la providencia soberana de Dios. En vez de ver cada crisis como un asalto demoníaco, el creyente maduro debería decir como José:

“Vosotros pensasteis mal contra mí, pero Dios lo encaminó a bien” (Gn. 50:20).

Además, cuando se predica un Dios que no puede impedir a Satanás, se alimenta el temor y no la confianza. Esta visión deformada del mal puede llevar a prácticas supersticiosas, legalismos espirituales y desilusión teológica.


6. Conclusión

El neopentecostalismo, al conceder un poder desmesurado a Satanás, termina por instalar una cosmovisión maniquea que reduce a Dios a un ser que reacciona en vez de gobernar. Esta teología no solo es errónea, sino espiritualmente dañina. Frente a ello, la tradición reformada ofrece una visión bíblica, robusta y consoladora: Dios es absolutamente soberano, incluso sobre Satanás. El mal, aunque real, nunca escapa a su control.



Footnotes

  1. Jacobs, Cindy. Possessing the Gates of the Enemy, Chosen Books, 1991. 
  2. Bartleman, Frank. Azusa Street, Whitaker House, 1982. 
  3. Grudem, Wayne. Teología Sistemática, Vida, 1999, p. 403. 

 Artículo mejorado con IA.