miércoles, 15 de febrero de 2017

El Libro de Mormón y el Mar Rojo




El Río Lamán, afluente del Mar Rojo no existe


El Libro de Mormón menciona que en Arabia hay un río que desemboca en el Mar Rojo, esto está narrado en 1 Nefi:
“Y descendió por los contornos cerca de las riberas del mar Rojo, y viajó por el desierto por los lados que están más próximos a este mar; y viajó por el desierto con su familia, integrada por Saríah, mi madre, y Lamán, Lemuel y Sam, mis hermanos mayores. Y aconteció que después de haber viajado tres días por el desierto, asentó su tienda en un valle situado a la orilla de un río de agua. Y sucedió que erigió un altar de piedras y presentó una ofrenda al Señor, y dio gracias al Señor nuestro Dios. Y al río que desaguaba en el mar Rojo dio el nombre de Lamán; y el valle se extendía por las riberas del río y llegaba hasta cerca de su desembocadura. Y cuando mi padre vio que las aguas del río desembocaban en la fuente del mar Rojo, habló a Lamán, diciendo: ¡Oh, si fueras semejante a este río, fluyendo continuamente en la fuente de toda rectitud!”1 – 1 Nefi 2.5-9

El Mar Rojo no tiene afluentes
Una búsqueda en cualquier libro de geografía, hidrografía o por google, sea rápida o detallada, nos lleva a un considerable descubrimiento: “El Mar Rojo no tiene afluentes”. La página web de geoenciclopedia.com nos dice sobre el Mar Rojo:
“Tiene un área total de aproximadamente 438,000-440,300 km2, una longitud de cerca de 2,250 kilómetros y una anchura de hasta 355 kilómetros. A pesar de su estrechez en su punto más hondo registra unos 2,211-3,000 metros por debajo del nivel del mar. Su profundidad media es de 490 metros. El mar Rojo es el mar más caliente del mundo, con 26-30 ºC en verano y una variación de 2 ºC en invierno; es decir, la temperatura de la superficie del agua no suele disminuir más de 2 ºC. No existen ríos o arroyos que desemboquen en él.”2
No existe documento alguno que refiera que en el año 600 a.C. haya habido algún río de nombre Lamán en Arabia, ni que haya desembocado en el Mar Rojo.


Los mormones han sugerido que el valle Wadi Tayyib al-Ism es el valle por donde alguna vez recorrieron las aguas del Río Lamán. George Potter, en su artículo A New Candidate in Arabia for the "Valley of Lemuel" concluye “sugiriendo” que éste es el Valle de Lemuel que contenía al Río Lamán narrados en el Libro de Mormón. Pero curiosamente, sólo hay evidencias encontradas por investigadores mormones y no por investigadores o arqueólogos imparciales. Además Potter no concluye definitivamente ni presenta argumentos científicos, sólo sugiere que él ha “…bebido de las puras aguas alimentadas por las primaveras de lo que cree que es el río Lamán.”3

Las evidencias a favor del Libro de Mormón no están hechas para demostrar al mundo la veracidad de la religión mormona y del Libro de Mormón como inspirado, sino solo para mantener fieles a quienes creen en el mormonismo y ha hecho una “oración sincera a Dios” pidiendo que les convenza en el corazón que los Santos de los Últimos Días son la Iglesia del Evangelio Restaurado.

Conclusión
No hay evidencia de ningún tipo, ni ahora ni en la historia, y no hay actualmente ningún río que desemboque en el Mar Rojo. Con esto queda demostrado que el Libro de Mormón no es inspirado, ni tiene autoridad histórica, ni mucho menos que este escrito de Nefi fuera escrito en los años 600 a.C.

También, si usted se da cuenta, en el pasaje analizado de 1 Nefi 2.5-9 se menciona los nombres de los hermanos mayores de Nefi, uno de ellos es “Sam”. Tampoco hay evidencia alguna de que el nombre “Sam” sea común en aquel entonces entre los judíos. Sam es el hipocorístico (es la forma diminutiva, abreviada, deformada o infantil del nombre habitual, y que se usa como apelativo afectivo, familiar o eufemístico) de algunos nombres de pila en inglés como Samantha o Samuel. Sam es un apodo angloamericano mas no hebreo.

¡Dios los bendiga!
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Bibliografía Citada:

1. Libro de Mormón, 1992, IJSUD, Salt Lake City: Utha, Pág. 4 (https://www.lds.org/scriptures/bofm/1-ne/2?lang=spa)
3.       (http://publications.mi.byu.edu/fullscreen/?pub=1396&index=11)


sábado, 11 de febrero de 2017

¿El Libro de Mormón fue escrito en idioma egipcio?


Supuesto origen
El mismo Libro de Mormón confiesa que fue escrito en caracteres antiguos, lo que más detalladamente refiere: “egipcio reformado”. Esta afirmación nos lleva a preguntarnos si en los años 600 a.C., que supuestamente fue escrito este Libro de Mormón, se hablaba y escribía en “egipcio” en Jerusalén. La verdad, no hay registro alguno de esto. Pero veamos lo que afirma Nefi, un judío que vivió en Jerusalén junto con su familia en días de Sedequías, rey de Judá.
“Yo, Nefi, nací de buenos padres y recibí, por tanto, alguna instrucción en toda la ciencia de mi padre; y habiendo conocido muchas aflicciones durante el curso de mi vida, siendo, no obstante, altamente favorecido del Señor todos mis días; sí, habiendo logrado un conocimiento grande de la bondad y los misterios de Dios, escribo, por tanto, la historia de los hechos de mi vida. Sí, hago la relación en el lenguaje de mi padre, que se compone de la ciencia de los judíos y el idioma de los egipcios. Y sé que la historia que escribo es verdadera; y la escribo de mi propia mano, con arreglo a mis conocimientos. Pues sucedió que al comenzar el primer año del reinado de Sedequías, rey de Judá (mi padre Lehi había morado en Jerusalén toda su vida), llegaron muchos profetas ese mismo año profetizando al pueblo que se arrepintiera, o la gran ciudad de Jerusalén sería destruida.”1 – 1 Nefi 1.1-4
Ahora veamos lo que afirma Mormón, el supuesto compilador de los diversos escritos que conforman lo que le llaman el Libro de Mormón:
“Y he aquí, hemos escrito estos anales según nuestro conocimiento, en los caracteres que entre nosotros se llaman egipcio reformado; y los hemos transmitido y alterado conforme a nuestra manera de hablar. Y si nuestras planchas hubiesen sido suficientemente amplias, habríamos escrito en hebreo; pero también hemos alterado el hebreo; y si hubiésemos podido escribir en hebreo, he aquí, no habríais tenido ninguna imperfección en nuestros anales. Pero el Señor sabe las cosas que hemos escrito, y también que ningún otro pueblo conoce nuestra lengua; y por motivo de que ningún otro pueblo conoce nuestra lengua, por lo tanto, él ha preparado los medios para su interpretación. Y se escriben estas cosas para que limpiemos nuestros vestidos de la sangre de nuestros hermanos, que han degenerado en la incredulidad.”2 – Mormón 9.32-35
Hay un relato por el propio José Smith, en Perla de Gran Precio, en donde él manifiesta que otros certificaron que el Libro de Mormón fue escrito en idioma egipcio.
“…El profesor Anthon manifestó que la traducción era correcta y más exacta que cualquiera otra que hasta entonces había visto del idioma egipcio. Luego le enseñé los que aún no estaban traducidos, y me dijo que eran egipcios, caldeos, asirios y árabes, y que eran caracteres genuinos… Fui a ver al Dr. Mitchell, el cual confirmó todo lo que el profesor Anthon había dicho, respecto de los caracteres, así como de la traducción.”3 – Perla de Gran Precio, José Smith 1.64-65

Incongruencias
El tal Nefi, afirma que:

  1. El padre de Nefi vivió en Jerusalén toda su vida.
  2. De su padre recibió instrucción en toda ciencia.
  3. El lenguaje de su padre se compone de “la ciencia de los judíos y el idioma de los egipcios”.
  4. El padre de Nefi vivió en épocas del rey Sedequías.
Sedequías fue el último rey de Judá antes de la destrucción de este reino a manos de los babilonios. Habría sido nombrado rey por Nabucodonosor II, rey de Babilonia, tras el sitio de Jerusalén en 597 a. C., para suceder a su pariente Joaquín. La caída de Jerusalén, que marca el final del reinado de este monarca, se produjo en 586 a. C.

No hay evidencias de ningún tipo de que los judíos del siglo VI antes de Cristo hayan usado el idioma de los que fueran sus enemigos, los egipcios. Los manuscritos conservados de aquellos años, y que son básicamente el Pentateuco y algunos Salmos, están en hebreo. Si hubiese algún escrito de aquella época que estuviese en idioma egipcio, sería en egipcio demótico, y tendríamos la evidencia.

La Biblia, la verdadera Palabra Inspirada, Suficiente, Inerrante e Infalible; nos da luz respecto de cuál era el idioma predominantemente hablado y escrito de los judíos, y no es el “egipcio demótico”. Veamos al profeta Isaías, quien vivió y ministró en Juda por los años 700 a.C.
“…Entonces Eliaquim, Sebna y Joa, dijeron al Rabsaces: Te rogamos que hables a tus siervos en arameo, que nosotros lo entendemos, no nos hables en judío ante la gente que está sobre el muro... Y poniéndose en pie, Rabsaces gritó en judío a voz en cuello: Oíd las palabras del gran rey, el rey de Asiria.” – Isaías 36.11,13
En épocas de la invasión de Senaquerid, rey de Asiria, por los años 700 a.C. hay un relato, en donde los opresores asirios tuvieron que usar el lenguaje de los judíos para intimidarlos.
“Y gritaban desaforadamente en lengua judía al pueblo de Jerusalem que estaba en el muro, para intimidarlos y aterrorizarlos a fin de apoderarse de la ciudad.” 2 Crónicas 32.18
El hebreo fue la lengua hablada, escrita y leída por más de seis millones de personas en Israel y por las comunidades judías de la Diáspora. Desde la Antigüedad, el hebreo es la lengua escrita, litúrgica y de oración empleada por el judaísmo. Si los judíos aprendieron otros idiomas y llegaron a dominarlos, eso se sabe que fue luego de ser exiliados, esto es posterior al año 586 a.C., antes de ello, no hay registro alguno que individuos comunes y corrientes hayan escrito sus crónicas en idioma “egipcio”, como sugieren los mormones al presentar la historia del origen del Libro de Mormón.

Es inaceptable que un judío residente en Jerusalén que vivió en épocas del rey Sedequías haya tenido dominio del idioma egipcio a tal sentido que su hijo, Nefi, haya escritos sus crónicas en egipcio antes que en hebreo.

Esto constituye una evidencia interna del Libro de Mormón en contra de su supuesta Inspiración.

(Próximo artículo: No hay ríos que desemboquen en el Mar Rojo)
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BIBLIOGRAFÍA CITADA
  1. Libro de Mormón, 1992, IJSUD, Salt Lake City: Utha, Pág. 1 (https://www.lds.org/scriptures/bofm/1-ne/1?lang=spa)
  2. Libro de Mormón, 1992, IJSUD, Salt Lake City: Utha, Pág. 588 (https://www.lds.org/scriptures/bofm/1-ne/1?lang=spa)
  3. Perla de Gran Precio, 1978, IJSUD, Salt Lake City: Utha, Pág. 53 (https://www.lds.org/scriptures/pgp/js-h/1?lang=spa)


miércoles, 8 de febrero de 2017

¿Dios tiene un cuerpo de carne y hueso como los seres humanos?




Es fascinante estudiar a los mormones, siempre pienso que José Smith hubiese sido un genio de Hollywood.

Digo fascinante pues una vez montada la mentira, lo que se viene es pura contradicción. Comparemos la supuesta revelación de José Smith en su libro “Doctrinas y Convenios” donde dice:
“El Padre tiene un cuerpo de carne y huesos, tangible como el del hombre; así también el Hijo; pero el Espíritu Santo no tiene un cuerpo de carne y huesos, sino es un personaje de Espíritu. De no ser así, el Espíritu Santo no podría morar en nosotros.”1 D&C 130.22
(El mismo José Smith dice haber recibido esta revelación en Ramus, Illinois, el 2 de abril de 1843.)

También en su página web pueden encontrar la siguiente respuesta a la pregunta:
“Dios es perfecto, omnisciente y todopoderoso; Él gobierna el universo. Él también es misericordioso, bondadoso y justo. Él es nuestro Padre Celestial, y somos creados a Su imagen (Génesis 1:27). Él tiene un cuerpo semejante al nuestro, pero el cuerpo de Dios es inmortal, ha sido perfeccionado y tiene una gloria que las palabras no alcanzan a describir. Como somos Sus hijos, Él nos conoce y ama a cada uno en forma individual. Él tiene un plan para ayudar a Sus hijos a ser felices en esta vida y volver para vivir con Él al término de ésta.”2

¿Literatura Inspirada?
Los mormones tienen entre sus libros inspirados a estas revelaciones del profeta, denominado “Doctrinas y Convenios”, curiosamente el Libro de Mormón también es tenido como libro inspirado en la literatura mormona. Surge la pregunta ¿A quién le creemos? A las revelaciones de José Smith registradas en Doctrinas y Convenios, o al Libro de Mormón, que supuestamente José Smith lo tradujo de manera sobrenatural. Qué dice el Libro de Mormón respecto de la naturaleza de Dios: Afirma que Dios es Espíritu.
“¡Santo, Santo Dios; creemos que eres Dios, y creemos que eres santo, y que fuiste un espíritu, y que eres un espíritu y que serás un espíritu para siempre!”3 -Alma 31.15
“Y dijo el rey: ¿Es Dios aquel Gran Espíritu que trajo a nuestros padres de la tierra de Jerusalén? Y Aarón le dijo: Sí, él es ese Gran Espíritu, y él ha creado todas las cosas, tanto en el cielo como en la tierra. ¿Crees esto? Y dijo él: Sí, creo que el Gran Espíritu creó todas las cosas, y deseo que me informes concerniente a todas estas cosas y creeré tus palabras.”4 - Alma 22.9-11
“He aquí, os digo que aquel que niega estas cosas no conoce el evangelio de Cristo; sí, no ha leído las Escrituras; y si las ha leído, no las comprende. Pues, ¿no leemos que Dios es el mismo ayer, hoy y para siempre, y que en él no hay variación ni sombra de cambio? Ahora bien, si os habéis imaginado a un dios que varía, y en quien hay sombra de cambio, entonces os habéis imaginado a un dios que no es un Dios de milagros.”5 – Mormón 9.8-10

Contradicciones
Hay una gran contradicción entre lo que se le reveló al profeta José Smith y lo que dice el Libro de Mormón.

Una de las muchas razones de la contradicción es simplemente porque el objetivo principal de Solomon Spaulding no fue crear una nueva escritura o nuevas doctrinas y con ello contradecir la fe cristiana, él simplemente quería recrear una novela, una historia inventada, pero el manuscrito se perdió de las manos de Spaulding y fue a parar a manos de Smith, quien inventó la historia de que ese libro se lo entregó un ángel. ¿Quién fue Spaulding? Para saber algo más de Spaulding y su manuscrito ver: http://www.pioneerchristadelphians.org/Mormonismo.htm5.htm.

En Mormón 9.8-9 parece que hace alusión a “las Escrituras” como refiriéndose a lo que los cristianos conocemos como “La Biblia”, y pues allí dice textualmente que en Dios “no hay variación ni sombra de cambio”. A pesar de los errores, el Libro de Mormón reconoce la autoridad de la Biblia, contradiciendo de esta manera lo revelado al profeta José Smith.

CONCLUSIÓN
Dios no tiene un cuerpo como los mortales humanos que fueron creados por Dios. La Biblia, que es la verdadera Palabra Inspirada, suficiente, inerrante e infalible, dice lo siguiente:

Dios es Espíritu
Dios es espíritu; y los que adoran, deben adorar en espíritu y verdad.” Juan 4.24 BTX

Dios es Espíritu, entonces no puede tener “carne y huesos”
“Ved mis manos y mis pies, que Yo mismo soy; palpadme y ved, pues un espíritu no tiene carne y huesos, como veis que Yo tengo.” Lucas 24.39 BTX
Dios siempre fue Espíritu, nunca cambia
“Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay cambio ni sombra de variación.” Santiago 1.17 BTX
Dios es perfecto y nada de lo que sale de Él es imperfecto. No puede haber contradicciones doctrinales y afirmaciones respecto de la naturaleza de Dios. Si usted amigo es mormón o está visitando una iglesia mormona, considere que podría estar rodeado de humanos que creen en un dios humano, inventado por humanos.

Dios los bendiga

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BIBLIOGRAFÍA CITADA

  1. Doctrinas y Convenios, 1978, IJSUD, Salt Lake City: Utha, Pág.238 (https://www.lds.org/scriptures/dc-testament/dc/130?lang=spa)
  2. https://www.mormon.org/spa/preguntas-frecuentes/naturaleza-de-dios)
  3. Libro de Mormón, 1992, IJSUD, Salt Lake City: Utha, Pág. 343 (https://www.lds.org/scriptures/bofm/alma/31)
  4. Libro de Mormón, 1992, IJSUD, Salt Lake City: Utha, Pág. 316 (https://www.lds.org/scriptures/bofm/alma/22)
  5. Libro de Mormón, 1992, IJSUD, Salt Lake City: Utha, Pág. 585 (https://www.lds.org/scriptures/bofm/morm/9?lang=spa)