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viernes, 10 de marzo de 2017

Lehi, el máximo profeta mesiánico dejado fuera del canon judío

El profeta Lehi recibió más profecías que el profeta Isaías sobre Jesucristo

A continuación una evidencia interna de la no-inspiración del  Libro de Mormón, esta vez analizamos la vida de Lehi, quien según el Libro de Mormón, recibió profecías más que precisas sobre Jesucristo, cual no las ha recibido ni Isaías ni Jeremías. Esto es muy sorprendente, es como si Lehi hubiera tenido una copia de los Cuatro Evangelios y los hubiera leído, o si hubiera viajado al futuro desde el año 600 a.C. al año 30 d.C. y hubiera sido TESTIGO OCULAR del ministerio de Juan el Bautista y del mismo Jesús el Mesías.

¿Quién era Lehi?
Wikipedia nos da un resumen extraído del Libro de Mormón acerca de quién es Lehi, si fue profeta, dónde vivió, y quienes fueron sus hijos:
“Lehi, el padre de Nefi, es un personaje de El Libro de Mormón identificado como un profeta hebreo que vivió en Jerusalén hasta aproximadamente el año 600 a. C., cuando por medio de un sueño se le mandó salir de Jerusalén antes de que ésta fuera destruida. Lehi guió a su propia familia y a la de Ismael que constaba de 2 hijos y 5 hijas de los cuales no se especifican sus nombres, más un acompañante llamado Zoram, desde Jerusalén hasta una tierra prometida en el hemisferio occidental, convirtiéndose en el primer profeta entre su pueblo.”1
Lehi vivió toda su vida en la ciudad de Jerusalén pero su idioma era el egipcio.
“Sí, hago la relación en el lenguaje de mi padre, que se compone de la ciencia de los judíos y el idioma de los egipcios…  Pues sucedió que al comenzar el primer año del reinado de Sedequías, rey de Judá (mi padre Lehi había morado en Jerusalén toda su vida), llegaron muchos profetas ese mismo año profetizando al pueblo que se arrepintiera, o la gran ciudad de Jerusalén sería destruida.”2 1 Nefi 1.2,4
Sedequías fue el último rey de Judá antes de la destrucción de este reino a manos de los babilonios. Habría sido nombrado rey por Nabucodonosor II, rey de Babilonia, tras el sitio de Jerusalén en 597 a. C., para suceder a su pariente Joaquín. La caída de Jerusalén, que marca el final del reinado de este monarca, se produjo en 586 a. C.

No hay evidencias de ningún tipo de que los judíos del siglo VI antes de Cristo hayan usado el idioma de los que fueran sus enemigos, los egipcios. Los manuscritos conservados de aquellos años, y que son básicamente el Pentateuco y algunos Salmos, están en hebreo. Si hubiese algún escrito de aquella época que estuviese en idioma egipcio, sería en egipcio demótico, y tendríamos la evidencia.

La Biblia, la verdadera Palabra Inspirada, Suficiente, Inerrante e Infalible; nos da luz respecto de cuál era el idioma predominantemente hablado y escrito de los judíos, y no es el “egipcio demótico”. Veamos al profeta Isaías, quien vivió y ministró en Juda por los años 700 a.C.
“…Entonces Eliaquim, Sebna y Joa, dijeron al Rabsaces: Te rogamos que hables a tus siervos en arameo, que nosotros lo entendemos, no nos hables en judío ante la gente que está sobre el muro... Y poniéndose en pie, Rabsaces gritó en judío a voz en cuello: Oíd las palabras del gran rey, el rey de Asiria.” – Isaías 36.11,13
En épocas de la invasión de Senaquerid, rey de Asiria, por los años 700 a.C. hay un relato, en donde los opresores asirios tuvieron que usar el lenguaje de los judíos para intimidarlos.
“Y gritaban desaforadamente en lengua judía al pueblo de Jerusalem que estaba en el muro, para intimidarlos y aterrorizarlos a fin de apoderarse de la ciudad.” 2 Crónicas 32.18
El hebreo fue la lengua hablada, escrita y leída por más de seis millones de personas en Israel y por las comunidades judías de la Diáspora. Desde la Antigüedad, el hebreo es la lengua escrita, litúrgica y de oración empleada por el judaísmo. Si los judíos aprendieron otros idiomas y llegaron a dominarlos, eso se sabe que fue luego de ser exiliados, esto es posterior al año 586 a.C. antes de ello, no hay registro alguno que individuos comunes y corrientes hayan escrito sus crónicas en idioma “egipcio”, como sugieren los mormones al presentar la historia del origen del Libro de Mormón.

Es inaceptable que un judío residente en Jerusalén que vivió en épocas del rey Sedequías haya tenido dominio del idioma egipcio a tal sentido que su hijo, Nefi, haya escritos sus crónicas en egipcio antes que en hebreo.

Lehi no supo a qué tribu pertenecía
A pesar de ser judío piadoso y haber vivido toda su vida en Jerusalén, Lehi no sabía a qué tribu pertenecía, hasta que algunas planchas de bronce le fueron traídas después de abandonar Jerusalén.
“Y aconteció que mi padre Lehi también halló sobre las planchas de bronce la genealogía de sus padres, por lo que supo que descendía de José, sí, aquel José que era hijo de Jacob, que fue vendido para Egipto y preservado por la mano del Señor para que salvara del hambre a su padre Jacob y a toda su casa.”3 1 Nefi 5.14
¿Dónde están esas planchas de bronce? No se tiene conservada ninguna. Se tiene manuscritos del Tanaj, los Rollos del Qunram, entre otros, pero estas planchas de bronce con genealogías no se tiene. Por ejemplo, El Nuevo Testamento han sido preservadas en más manuscritos que cualquier otra obra antigua, teniendo más de 5,800 manuscritos griegos completos o fragmentados, 10,000 manuscritos en latín y 9,300 manuscritos en muchos otros lenguajes antiguos incluyendo siríaco, eslavo, gótico, etíope, copto y armenio. Las fechas de dichos manuscritos oscilan desde 125 d.C. (el manuscrito de John Ryland, P52; el fragmento más antiguo de una copia del Evangelio de Juan) hasta la introducción de la imprenta en Alemania en el siglo XV. Pero de los manuscritos o planchas de bronce, y de las planchas de oro donde yace la evidencia de los escritos originales del Libro de Mormón no se tiene NI UNA, sólo supuestos testigos que bajo juramento afirmaron haber visto dichas planchas.

Por otro lado, un judío piadoso que no sabía de qué tribu provenía, en pleno año 600 a.C. y viviendo en Jerusalén, además era tan culto que hablaba egipcio… Esto es una incongruencia enorme.

Lehi profetizó de Jesucristo más que todos los profetas de su época
Sorprendentemente, Lehi vendría a ser el verdadero “Evangelista del Antiguo Testamento”, ese título se lo tendríamos que quitar a Isaías, quien entre sus profecías está la anunciación de que “… la virgen quedará encinta y dará a luz un hijo, Y llamará su nombre Emmanuel”; y tendríamos que dárselo al profeta Lehi, quien según el Libro de Mormón, recibió más profecías y más precisas, tan precisas como para quedarse en Jerusalén antes que venir al Nuevo Mundo. Lehi recibió datos precisos como:

-       Que los judíos serían llevados cautivos a Babilonia.
-       La fecha de la aparición del Mesías sería exactamente seiscientos años después de que Lehi recibiera la profecía.
-       La anunciación no puede ser más precisa y exacta: un Mesías, un Salvador del mundo.
-       También recibió la profecía acerca de Juan el Bautista, dice de un profeta que habría de preceder al Mesías, para preparar la vía del Señor.
-      Antes de que Juan el Bautista apareciera en escena, Lehi ya tenía las palabras exactas de su mensaje (en realidad parece que Lehi viajó al año 70 d.C. y leyó los evangelios) dice: Preparad el camino del Señor y enderezad sus sendas, porque entre vosotros se halla uno a quien no conocéis; y más poderoso es que yo, y de quien no soy digno de desatar la correa de su zapato.
-       También se le reveló el lugar donde Juan el Bautista llevaría a cabo su ministerio: dijo que bautizaría en Betábara, del otro lado del Jordán; y también dijo que bautizaría con agua.
-    Pero aun más, Lehi recibió la profecía de que aun Jesucristo sería bautizado por Juan el Bautista:  bautizaría al Mesías con agua;
-       Lehi lo vio todo: que (Juan el Bautista) después de haber bautizado al Mesías con agua, vería y daría testimonio de haber bautizado al Cordero de Dios, que quitaría los pecados del mundo.
-       Lehi recibió más exactamente que los demás profetas de sus años, todo lo concerniente al ministerio de Jesús y al evangelio.
-       También se le dijo que le darían muerte al Mesías que habría de venir.
-       Lehi va más allá de señales, símbolos y tipologías, a él se le dio detalles precisos sobre el ministerio de Jesucristo, que después de haber sido muerto, resucitaría de entre los muertos y se manifestaría a los gentiles por medio del Espíritu Santo.

Lehi profetizó más exactamente sobre la venida de Cristo que todos los profetas del Antiguo Testamento juntos, esto lo podemos leer en 1 Nefi:
“…que después que fuesen destruidos, sí, esa gran ciudad de Jerusalén, y muchos de ellos fuesen llevados cautivos a Babilonia, volverían otra vez de acuerdo con el propio y debido tiempo del Señor, sí, volverían de su cautividad; y después de volver de su cautividad, poseerían otra vez la tierra de su herencia. Sí, seiscientos años después de la partida de mi padre de Jerusalén, el Señor Dios levantaría a un profeta entre los judíos: sí, un Mesías, o, en otras palabras, un Salvador del mundo. Y también habló concerniente a los profetas: del gran número que había testificado de estas cosas referentes a este Mesías de quien él había hablado, o sea, de este Redentor del mundo. Por lo tanto, todo el género humano se hallaba en un estado perdido y caído, y lo estaría para siempre, a menos que confiase en este Redentor. Y también les habló acerca de un profeta que habría de preceder al Mesías, para preparar la vía del Señor; sí, y que saldría y proclamaría en el desierto: Preparad el camino del Señor y enderezad sus sendas, porque entre vosotros se halla uno a quien no conocéis; y más poderoso es que yo, y de quien no soy digno de desatar la correa de su zapato. Y mi padre habló mucho tocante a esta cosa. Y mi padre dijo que bautizaría en Betábara, del otro lado del Jordán; y también dijo que bautizaría con agua; que aun bautizaría al Mesías con agua; 10 y que después de haber bautizado al Mesías con agua, vería y daría testimonio de haber bautizado al Cordero de Dios, que quitaría los pecados del mundo. Y aconteció que luego que mi padre hubo dicho estas palabras, habló a mis hermanos tocante al evangelio que sería predicado entre los judíos, y también concerniente a que los judíos degenerarían en la incredulidad. Y luego que hubiesen dado muerte al Mesías que habría de venir, y después de haber sido muerto, resucitaría de entre los muertos y se manifestaría a los gentiles por medio del Espíritu Santo.”4 1 Nefi 10.3-11

Conclusión
Esta evidencia interna nos lleva a concluir que el escritor del manuscrito al que le denominaron el Libro de Mormón leyó la Biblia. Sí, no hay duda de eso.

El Libro de Mormón presenta evidencias internas de que no es inspirado, tiene errores, y por lo tanto no tiene autoridad en doctrina, fe y conducta para los cristianos.

Dios nos guarde!

(Puede leer el anterior artículo en éste link: http://textosfueradecontexto.blogspot.pe/2017/02/el-libro-de-mormon-y-la-gente-de-raza.html )

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Bibliografía Citada
2.    Libro de Mormón, 1992, IJSUD, Salt Lake City: Utha, Pág. 1 (https://www.lds.org/scriptures/bofm/1-ne/1?lang=spa)
3.    Libro de Mormón, 1992, IJSUD, Salt Lake City: Utha, Pág. 12 (https://www.lds.org/scriptures/bofm/1-ne/5?lang=spa)

4.    Libro de Mormón, 1992, IJSUD, Salt Lake City: Utha, Pág. 20 (https://www.lds.org/scriptures/bofm/1-ne/10?lang=spa)

miércoles, 15 de febrero de 2017

El Libro de Mormón y el Mar Rojo




El Río Lamán, afluente del Mar Rojo no existe


El Libro de Mormón menciona que en Arabia hay un río que desemboca en el Mar Rojo, esto está narrado en 1 Nefi:
“Y descendió por los contornos cerca de las riberas del mar Rojo, y viajó por el desierto por los lados que están más próximos a este mar; y viajó por el desierto con su familia, integrada por Saríah, mi madre, y Lamán, Lemuel y Sam, mis hermanos mayores. Y aconteció que después de haber viajado tres días por el desierto, asentó su tienda en un valle situado a la orilla de un río de agua. Y sucedió que erigió un altar de piedras y presentó una ofrenda al Señor, y dio gracias al Señor nuestro Dios. Y al río que desaguaba en el mar Rojo dio el nombre de Lamán; y el valle se extendía por las riberas del río y llegaba hasta cerca de su desembocadura. Y cuando mi padre vio que las aguas del río desembocaban en la fuente del mar Rojo, habló a Lamán, diciendo: ¡Oh, si fueras semejante a este río, fluyendo continuamente en la fuente de toda rectitud!”1 – 1 Nefi 2.5-9

El Mar Rojo no tiene afluentes
Una búsqueda en cualquier libro de geografía, hidrografía o por google, sea rápida o detallada, nos lleva a un considerable descubrimiento: “El Mar Rojo no tiene afluentes”. La página web de geoenciclopedia.com nos dice sobre el Mar Rojo:
“Tiene un área total de aproximadamente 438,000-440,300 km2, una longitud de cerca de 2,250 kilómetros y una anchura de hasta 355 kilómetros. A pesar de su estrechez en su punto más hondo registra unos 2,211-3,000 metros por debajo del nivel del mar. Su profundidad media es de 490 metros. El mar Rojo es el mar más caliente del mundo, con 26-30 ºC en verano y una variación de 2 ºC en invierno; es decir, la temperatura de la superficie del agua no suele disminuir más de 2 ºC. No existen ríos o arroyos que desemboquen en él.”2
No existe documento alguno que refiera que en el año 600 a.C. haya habido algún río de nombre Lamán en Arabia, ni que haya desembocado en el Mar Rojo.


Los mormones han sugerido que el valle Wadi Tayyib al-Ism es el valle por donde alguna vez recorrieron las aguas del Río Lamán. George Potter, en su artículo A New Candidate in Arabia for the "Valley of Lemuel" concluye “sugiriendo” que éste es el Valle de Lemuel que contenía al Río Lamán narrados en el Libro de Mormón. Pero curiosamente, sólo hay evidencias encontradas por investigadores mormones y no por investigadores o arqueólogos imparciales. Además Potter no concluye definitivamente ni presenta argumentos científicos, sólo sugiere que él ha “…bebido de las puras aguas alimentadas por las primaveras de lo que cree que es el río Lamán.”3

Las evidencias a favor del Libro de Mormón no están hechas para demostrar al mundo la veracidad de la religión mormona y del Libro de Mormón como inspirado, sino solo para mantener fieles a quienes creen en el mormonismo y ha hecho una “oración sincera a Dios” pidiendo que les convenza en el corazón que los Santos de los Últimos Días son la Iglesia del Evangelio Restaurado.

Conclusión
No hay evidencia de ningún tipo, ni ahora ni en la historia, y no hay actualmente ningún río que desemboque en el Mar Rojo. Con esto queda demostrado que el Libro de Mormón no es inspirado, ni tiene autoridad histórica, ni mucho menos que este escrito de Nefi fuera escrito en los años 600 a.C.

También, si usted se da cuenta, en el pasaje analizado de 1 Nefi 2.5-9 se menciona los nombres de los hermanos mayores de Nefi, uno de ellos es “Sam”. Tampoco hay evidencia alguna de que el nombre “Sam” sea común en aquel entonces entre los judíos. Sam es el hipocorístico (es la forma diminutiva, abreviada, deformada o infantil del nombre habitual, y que se usa como apelativo afectivo, familiar o eufemístico) de algunos nombres de pila en inglés como Samantha o Samuel. Sam es un apodo angloamericano mas no hebreo.

¡Dios los bendiga!
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Bibliografía Citada:

1. Libro de Mormón, 1992, IJSUD, Salt Lake City: Utha, Pág. 4 (https://www.lds.org/scriptures/bofm/1-ne/2?lang=spa)
3.       (http://publications.mi.byu.edu/fullscreen/?pub=1396&index=11)


sábado, 11 de febrero de 2017

¿El Libro de Mormón fue escrito en idioma egipcio?


Supuesto origen
El mismo Libro de Mormón confiesa que fue escrito en caracteres antiguos, lo que más detalladamente refiere: “egipcio reformado”. Esta afirmación nos lleva a preguntarnos si en los años 600 a.C., que supuestamente fue escrito este Libro de Mormón, se hablaba y escribía en “egipcio” en Jerusalén. La verdad, no hay registro alguno de esto. Pero veamos lo que afirma Nefi, un judío que vivió en Jerusalén junto con su familia en días de Sedequías, rey de Judá.
“Yo, Nefi, nací de buenos padres y recibí, por tanto, alguna instrucción en toda la ciencia de mi padre; y habiendo conocido muchas aflicciones durante el curso de mi vida, siendo, no obstante, altamente favorecido del Señor todos mis días; sí, habiendo logrado un conocimiento grande de la bondad y los misterios de Dios, escribo, por tanto, la historia de los hechos de mi vida. Sí, hago la relación en el lenguaje de mi padre, que se compone de la ciencia de los judíos y el idioma de los egipcios. Y sé que la historia que escribo es verdadera; y la escribo de mi propia mano, con arreglo a mis conocimientos. Pues sucedió que al comenzar el primer año del reinado de Sedequías, rey de Judá (mi padre Lehi había morado en Jerusalén toda su vida), llegaron muchos profetas ese mismo año profetizando al pueblo que se arrepintiera, o la gran ciudad de Jerusalén sería destruida.”1 – 1 Nefi 1.1-4
Ahora veamos lo que afirma Mormón, el supuesto compilador de los diversos escritos que conforman lo que le llaman el Libro de Mormón:
“Y he aquí, hemos escrito estos anales según nuestro conocimiento, en los caracteres que entre nosotros se llaman egipcio reformado; y los hemos transmitido y alterado conforme a nuestra manera de hablar. Y si nuestras planchas hubiesen sido suficientemente amplias, habríamos escrito en hebreo; pero también hemos alterado el hebreo; y si hubiésemos podido escribir en hebreo, he aquí, no habríais tenido ninguna imperfección en nuestros anales. Pero el Señor sabe las cosas que hemos escrito, y también que ningún otro pueblo conoce nuestra lengua; y por motivo de que ningún otro pueblo conoce nuestra lengua, por lo tanto, él ha preparado los medios para su interpretación. Y se escriben estas cosas para que limpiemos nuestros vestidos de la sangre de nuestros hermanos, que han degenerado en la incredulidad.”2 – Mormón 9.32-35
Hay un relato por el propio José Smith, en Perla de Gran Precio, en donde él manifiesta que otros certificaron que el Libro de Mormón fue escrito en idioma egipcio.
“…El profesor Anthon manifestó que la traducción era correcta y más exacta que cualquiera otra que hasta entonces había visto del idioma egipcio. Luego le enseñé los que aún no estaban traducidos, y me dijo que eran egipcios, caldeos, asirios y árabes, y que eran caracteres genuinos… Fui a ver al Dr. Mitchell, el cual confirmó todo lo que el profesor Anthon había dicho, respecto de los caracteres, así como de la traducción.”3 – Perla de Gran Precio, José Smith 1.64-65

Incongruencias
El tal Nefi, afirma que:

  1. El padre de Nefi vivió en Jerusalén toda su vida.
  2. De su padre recibió instrucción en toda ciencia.
  3. El lenguaje de su padre se compone de “la ciencia de los judíos y el idioma de los egipcios”.
  4. El padre de Nefi vivió en épocas del rey Sedequías.
Sedequías fue el último rey de Judá antes de la destrucción de este reino a manos de los babilonios. Habría sido nombrado rey por Nabucodonosor II, rey de Babilonia, tras el sitio de Jerusalén en 597 a. C., para suceder a su pariente Joaquín. La caída de Jerusalén, que marca el final del reinado de este monarca, se produjo en 586 a. C.

No hay evidencias de ningún tipo de que los judíos del siglo VI antes de Cristo hayan usado el idioma de los que fueran sus enemigos, los egipcios. Los manuscritos conservados de aquellos años, y que son básicamente el Pentateuco y algunos Salmos, están en hebreo. Si hubiese algún escrito de aquella época que estuviese en idioma egipcio, sería en egipcio demótico, y tendríamos la evidencia.

La Biblia, la verdadera Palabra Inspirada, Suficiente, Inerrante e Infalible; nos da luz respecto de cuál era el idioma predominantemente hablado y escrito de los judíos, y no es el “egipcio demótico”. Veamos al profeta Isaías, quien vivió y ministró en Juda por los años 700 a.C.
“…Entonces Eliaquim, Sebna y Joa, dijeron al Rabsaces: Te rogamos que hables a tus siervos en arameo, que nosotros lo entendemos, no nos hables en judío ante la gente que está sobre el muro... Y poniéndose en pie, Rabsaces gritó en judío a voz en cuello: Oíd las palabras del gran rey, el rey de Asiria.” – Isaías 36.11,13
En épocas de la invasión de Senaquerid, rey de Asiria, por los años 700 a.C. hay un relato, en donde los opresores asirios tuvieron que usar el lenguaje de los judíos para intimidarlos.
“Y gritaban desaforadamente en lengua judía al pueblo de Jerusalem que estaba en el muro, para intimidarlos y aterrorizarlos a fin de apoderarse de la ciudad.” 2 Crónicas 32.18
El hebreo fue la lengua hablada, escrita y leída por más de seis millones de personas en Israel y por las comunidades judías de la Diáspora. Desde la Antigüedad, el hebreo es la lengua escrita, litúrgica y de oración empleada por el judaísmo. Si los judíos aprendieron otros idiomas y llegaron a dominarlos, eso se sabe que fue luego de ser exiliados, esto es posterior al año 586 a.C., antes de ello, no hay registro alguno que individuos comunes y corrientes hayan escrito sus crónicas en idioma “egipcio”, como sugieren los mormones al presentar la historia del origen del Libro de Mormón.

Es inaceptable que un judío residente en Jerusalén que vivió en épocas del rey Sedequías haya tenido dominio del idioma egipcio a tal sentido que su hijo, Nefi, haya escritos sus crónicas en egipcio antes que en hebreo.

Esto constituye una evidencia interna del Libro de Mormón en contra de su supuesta Inspiración.

(Próximo artículo: No hay ríos que desemboquen en el Mar Rojo)
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BIBLIOGRAFÍA CITADA
  1. Libro de Mormón, 1992, IJSUD, Salt Lake City: Utha, Pág. 1 (https://www.lds.org/scriptures/bofm/1-ne/1?lang=spa)
  2. Libro de Mormón, 1992, IJSUD, Salt Lake City: Utha, Pág. 588 (https://www.lds.org/scriptures/bofm/1-ne/1?lang=spa)
  3. Perla de Gran Precio, 1978, IJSUD, Salt Lake City: Utha, Pág. 53 (https://www.lds.org/scriptures/pgp/js-h/1?lang=spa)