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jueves, 16 de febrero de 2017

El Libro de Mormón Siempre Condenó la Poligamia

(Fundamentalista mormón de Utah con sus cinco esposas)


Esta es una evidencia interna muy polémica puesto que en occidente, para el año 1844 la poligamia era condenada. Sin embargo el joven José Smith llegó a tener más de 33 esposas. Lo sorprendente es que el Libro de Mormón en Jacob 2.27 dice que Dios mandó a los destinatarios del Libro de Mormón que “entre vosotros ningún hombre tendrá sino una esposa; y concubina no tendrá ninguna”. Léalo usted mismo.
“Mas la palabra de Dios me agobia a causa de vuestros delitos más graves. Porque he aquí, dice el Señor: Este pueblo empieza a aumentar en la iniquidad; no entiende las Escrituras, porque trata de justificar sus fornicaciones, a causa de lo que se escribió acerca de David y su hijo Salomón.  He aquí, David y Salomón en verdad tuvieron muchas esposas y concubinas, cosa que para mí fue abominable, dice el Señor.  Por tanto, el Señor dice así: He sacado a este pueblo de la tierra de Jerusalén por el poder de mi brazo, a fin de levantar para mí una rama justa del fruto de los lomos de José.  Por tanto, yo, el Señor Dios, no permitiré que los de este pueblo hagan como hicieron los de la antigüedad.  Por tanto, hermanos míos, oídme y escuchad la palabra del Señor: Pues entre vosotros ningún hombre tendrá sino una esposa; y concubina no tendrá ninguna;  porque yo, el Señor Dios, me deleito en la castidad de las mujeres. Y las fornicaciones son una abominación para mí; así dice el Señor de los Ejércitos.”1 – Jacob 2.23-28

¿Cuándo se escribió esto?
Supuestamente esta sección del Libro de Mormón fue escrita entre el 544 – 510 a.C., pero lo más importante y que debemos tener muy en cuenta es el año de su traducción. Ahora bien, el traductor fue José Smith, quien recibió visitas de ángeles que le anunciaban “otro evangelio” desde 1823, y para el año 1830, según lo indica el Libro de Mormón en la sección del Testimonio del Profeta José Smith, el libro fue publicado:
“La historia antigua que así salió de la tierra, como la voz de un pueblo que hablaba desde el polvo, fue traducida a un lenguaje moderno [el idioma inglés] por el don y el poder de Dios, según la afirmación divina lo ha atestiguado, y se publicó por primera vez al mundo en inglés en el año 1830 con el título de THE BOOK OF MORMON.”2
Este mismo testimonio puede ser corroborado en toda la narración que el mismo José Smith hace en sus confesiones en Perla de Gran Precio. Ahora, yendo al análisis nos hacemos la pregunta, si Smith tradujo las planchas de oro en caracteres egipcios entre 1823 y 1830 que fue publicado el Libro de Mormón ¿Tuvieron iluminación para entender lo que estaba escrito? La respuesta es (supuestamente) Sí.

¿José Smith entendía lo que traducía?
Según José Smith tradujo y estudió el libro a fin de saber qué tendría que hacer. Una evidencia de esto lo encontramos en Perla de Gran Precio, donde él mismo narra que tenían preguntas sobre lo que iban leyendo de su traducción:
“El mes siguiente (mayo de 1829), encontrándonos todavía realizando el trabajo de la traducción, nos retiramos al bosque un cierto día para orar y preguntar al Señor acerca del bautismo para la remisión de los pecados, del cual vimos que se hablaba en la traducción de las planchas. Mientras en esto nos hallábamos, orando e implorando al Señor, descendió un mensajero del cielo en una nube de luz y, habiendo puesto sus manos sobre nosotros, nos ordenó, diciendo: Sobre vosotros, mis consiervos, en el nombre del Mesías, confiero el Sacerdocio de Aarón, el cual tiene las llaves del ministerio de ángeles, y del evangelio de arrepentimiento, y del bautismo por inmersión para la remisión de pecados; y este sacerdocio nunca más será quitado de la tierra, hasta que los hijos de Leví de nuevo ofrezcan al Señor un sacrificio en rectitud.”3 – Perla de Gran Precio, José Smith 2.68-69
Esto significa que estudiaron el libro (tampoco es tan amplio como la Biblia) Pero el joven José Smith no leyó o no entendió algunos pasajes como el de la prohibición de la poligamia. Lo digo en el sentido que resulta más que evidente que hay muchas contradicciones dentro del Libro de Mormón, contradicciones con otras revelaciones como Doctrinas y Convenios, y contradicciones con la historia y geografía (ya lo dije antes, el Libro de Mormón es ciencia ficción).

(Profeta José Smith)

La Neo-revelación
En 1843 José Smith recibió una revelación que tenía que ser trasmitida a su esposa Emma y la revelación daba indicaciones sobre los matrimonios plurales, es decir sobre la poligamia practicada por los mormones.
“Y reciba mi sierva Emma Smith a todas las que han sido dadas a mi siervo José y que son virtuosas y puras delante de mí; y las que no son puras, y han dicho que son puras, serán destruidas, dice Dios el Señor…  Y le mando a mi sierva Emma Smith que permanezca y se una a mi siervo José, y a nadie más. Pero si no quiere someterse a este mandamiento será destruida, dice el Señor; porque yo soy el Señor tu Dios, y la destruiré si no permanece en mi ley…  y a él lo bendeciré y lo multiplicaré y le daré cien veces más en este mundo, de padres y madres, hermanos y hermanas, casas y terrenos, esposas e hijos, y coronas de vidas eternas en los mundos eternos...  Por tanto, nadie censure a mi siervo José, pues yo lo justificaré; porque él hará el sacrificio que yo requiera de sus manos por sus transgresiones, dice el Señor tu Dios.  Y además, tocante a la ley del sacerdocio: Si un hombre se casa con una virgen y desea desposarse con otra, y la primera consiente, y él se casa con la segunda, y son vírgenes, y no han dado su palabra a ningún otro, entonces queda justificado; no puede cometer adulterio, porque le son dadas a él; pues no puede cometer adulterio con lo que le pertenece a él y a nadie más. Y si le son dadas diez vírgenes por esta ley, no puede cometer adulterio, porque a él le pertenecen y le son dadas; por tanto, queda justificado.”4 –Doctrinas y Convenios 132.52-61
No vamos a redundar en lo que otros apologistas han escrito ya sobre la lujuria consagrada de los iniciadores del mormonismo contradiciendo lo sagrado del Evangelio recibido de Dios mismo por revelación en la Biblia. Lo que deseo que note es el tamaño del error.

Mientras que el supuesto libro inspirado, el Libro de Mormón, escrito entre el 544 y 510 a.C., hallado y traducido por José Smith entre el 1823 y 1830, y estudiado según él mismo, pues de no haber entendido ni haber sido constituido profeta por Moroni para traer este evangelio restaurado, no tendría sentido en nada. Por otro lado este profeta recibe una revelación de Dios, sí de Dios según él mismo afirma. Ese mismo Dios que supuestamente inspiró el Libro de Mormón, ahora le está diciendo que tiene licencia para tener varias esposas, y de esta manera darles vida eterna y tener muchos hijos para poblar la tierra.

¿Cambia Dios?
El mismo Libro de Mormón afirma que “Dios es el mismo ayer, hoy y para siempre, y que en él no hay variación ni sombra de cambio”, por lo tanto debe haber un error en la nueva revelación de José Smith, la de Doctrinas y Convenios. El Libro de Mormón dice que Dios no cambia, pero el dios de los mormones sí cambia.
“He aquí, os digo que aquel que niega estas cosas no conoce el evangelio de Cristo; sí, no ha leído las Escrituras; y si las ha leído, no las comprende. Pues, ¿no leemos que Dios es el mismo ayer, hoy y para siempre, y que en él no hay variación ni sombra de cambio? Ahora bien, si os habéis imaginado a un dios que varía, y en quien hay sombra de cambio, entonces os habéis imaginado a un dios que no es un Dios de milagros.”5 – Mormón 9.8-10
Ahora, cuando usted interroga sobre esto a los mormones, ellos tienen una manera de responder que encierra en sí el error, el de tener un dios cambiante, imperfecto, y que hace algún tiempo afirmaba una cosa y que unos cientos de años después afirma otra. Un dios que cambia es un dios que no tienen atributos divinos, es un dios humano. El dios de los mormones es invención humana.

¿Por qué se practicó en su Iglesia el matrimonio plural (la poligamia) en el pasado?
Ésta es la respuesta en el portal web de los mormones:
“El Señor mandó en diversas ocasiones que Su pueblo practicara el matrimonio plural. Por ejemplo, Él dio tal mandamiento a Abraham, Isaac, Jacob, Moisés, David y Salomón (Doctrina y Convenios 132:1). En otros tiempos el Señor ha dado otras instrucciones. En el Libro de Mormón, el Señor le dijo al profeta Jacob: “Pues entre vosotros ningún hombre tendrá sino una esposa; y concubina no tendrá ninguna… Porque si yo quiero levantar posteridad para mí, dice el Señor de los Ejércitos, lo mandaré a mi pueblo; de lo contrario, mi pueblo obedecerá estas cosas” (Jacob 2:27-30). En esta dispensación, el Señor mandó a algunos de los primeros santos a que practicaran el matrimonio plural. Este mandamiento constituyó un desafío para el profeta José Smith y para aquellos más allegados a él, incluso para Brigham Young y Heber C. Kimball, pero ellos obedecieron. Los líderes de la Iglesia regularon esta práctica. Había que estar autorizado para poder practicarlo y los matrimonios debían efectuarse por medio del poder sellador del sacerdocio. En 1890, el presidente Wilford Woodruff recibió la revelación de que los líderes de la Iglesia debían dejar de enseñar la práctica del matrimonio plural (Declaración Oficial 1). La ley de matrimonio del Señor es la monogamia, a menos que Él mande de otra manera para ayudar a establecer la Casa de Israel (véase Encyclopedia of Mormonism, Tomo 3, págs. 1091-1095).6
Usted puede leer la Declaración Oficial, que viene a ser la neo-revelación sobre el matrimonio en su propio portal: https://www.lds.org/scriptures/dc-testament/od/1?lang=spa.

(Cárcel del linchamiento del autoproclamado profeta José Smith)

Conclusión
El Libro de Mormón se contradice con los escritos y revelaciones de José Smith, los de Doctrinas y Convenios. Pero podríamos decirlo de otra manera, las neo-revelaciones de José Smith se contradice con el Libro de Mormón.

También podemos afirmar que el dios de los mormones es cambiante, y tales cambios de planes lo hace según si las cosas no salen como él las planea, o quizá cambió porque su profeta hacía cosas que no estaban en los planes de dios, entonces dios tenía que acomodar el plan.

El dios de José Smith es un dios cambiante y condescendiente con sus profetas, pues ellos primero hacían las cosas, y luego dios las imprimía en una revelación. Esto sólo puede darse porque ese dios de los mormones es un dios humano a la medida de los hombres para satisfacer los deseos de su corazón.

Esta contradicción es otra evidencia interna que nos lleva a concluir que el Libro de Mormón no es inspiración de Dios. Así mismo, las evidencias de errores y contradicciones teológicas, falta de evidencias históricas y exabruptos doctrinales nos lleva a concluir que el mormonismo es una farsa.

¡Dios nos guarde!
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Bibliografía Citada:

  1.   Libro de Mormón, 1992, IJSUD, Salt Lake City: Utha, Pág. 144 (https://www.lds.org/scriptures/bofm/jacob/2?lang=spa)
  2.   Libro de Mormón, 1992, IJSUD, Salt Lake City: Utha, Pág. XII (https://www.lds.org/scriptures/bofm/js?lang=spa )
  3.   Perla de Gran Precio, 1978, IJSUD, Salt Lake City: Utha, Pág. 54 (https://www.lds.org/scriptures/pgp/js-h/1?lang=spa )
  4. Doctrinas y Convenios, 1978, IJSUD, Salt Lake City: Utha, Pág. 244-245 (https://www.lds.org/scriptures/dc-testament/dc/132?lang=spa )
  5.  Libro de Mormón, 1992, IJSUD, Salt Lake City: Utha, Pág. 585 (https://www.lds.org/scriptures/bofm/morm/9?lang=spa )
  6.   https://www.mormon.org/spa/preguntas-frecuentes/tema/poligamia/pregunta/matrimonio-plural

jueves, 2 de junio de 2016

¿Dios me dijo?


¿Usted también se topó con personas que dicen “Dios me dijo”? Yo estoy convencido de que Dios no les ha dicho absolutamente nada, salvo lo que ya está en las Escrituras, pero lo cierto es que a la Biblia la tienen relegada a un simple “libro de principios” que “Dios dijo”. Ahora van tras lo que “Dios está diciendo”, las neo-revelaciones.

Y, si de “Dios me dijo” se trata, en el siglo XIX, por el año 1843, hubo un campeón en esta materia: José Smith, el fundador del mormonismo. Este falso profeta escribió sus supuestas revelaciones. El afirma que “Dios le dijo” una nueva revelación sobre la “pluralidad de esposas”, ésto está registrado en el libro de Doctrinas y Convenios, sección 132, cita Nº52, 54, 60-62, veamos lo que supuestamente “Dios le dijo”:
“52Y reciba mi sierva Emma Smith a todas las que han sido dadas a mi siervo José y que son virtuosas y puras delante de mí; y las que no son puras, y han dicho que son puras, serán destruidas, dice Dios el Señor. 54Y le mando a mi sierva Emma Smith que permanezca y se una a mi siervo José, y a nadie más. Pero si no quiere someterse a este mandamiento será destruida, dice el Señor; porque yo soy el Señor tu Dios, y la destruiré si no permanece en mi ley. 60Por tanto, nadie censure a mi siervo José, pues yo lo justificaré; porque él hará el sacrificio que yo requiera de sus manos por sus transgresiones, dice el Señor tu Dios. 61Y además, tocante a la ley del sacerdocio: Si un hombre se casa con una virgen y desea desposarse con otra, y la primera consiente, y él se casa con la segunda, y son vírgenes, y no han dado su palabra a ningún otro, entonces queda justificado; no puede cometer adulterio, porque le son dadas a él; pues no puede cometer adulterio con lo que le pertenece a él y a nadie más. 62Y si le son dadas diez vírgenes por esta ley, no puede cometer adulterio, porque a él le pertenecen y le son dadas; por tanto, queda justificado.” (1)
Tremendo este José Smith, se supo aprovechar de la ignorancia bíblica de sus seguidores. Gracias a esta profecía (y muchas otras) llegó a tener cerca de 40 esposas, bajo la licencia de que “Dios le dijo”. Por cierto, José Smith y los mormones en general, tienen una declaración sobre la Biblia que dice “creemos en la Biblia como libro inspirado solamente hasta donde está correctamente traducida…”. Esto es una declaración que relega a las Escrituras y da lugar a que un ¿“nuevo ungido” nos traiga la “verdad actual”? Como dice Guillermo Maldonado ¿“lo que Dios está diciendo ahora”?

Usted es cristiano evangélico y seguramente no está de acuerdo, en absoluto, con José Smtih. Pero ahora lo que deseo hacer es mostrarle tres testimonios, uno de un predicador carismático reconocido y otros dos testimonios de personas completamente desconocidas para ti, pero parece que se han puesto de acuerdo cuando de decir que “Dios les habla” se trata. Lo cual significa que entre los evangélicos, las practicas de falsos profetas como José Smith son muy comunes.

Dios le habló en pleno servicio de “ministración”
Todd Bentley, cuenta su experiencia sobre cómo Dios lo guió en su ministerio de revelación y sanidades:
“Le dije: «Dios, oré por unas cien personas lisiadas. ¿Ninguna (sanó)?». Él me contestó: «Es por eso que quiero que agarres las piernas tullidas de esa señora y golpees hacia arriba y hacia abajo en la plataforma como si fueran un bate de béisbol». Me acerqué, le agarré las piernas y empecé a dar golpes. ¡BAM! ¡BAM! Comencé a golpear hacia arriba y hacia abajo en la plataforma. Ella fue sanada. Y pensé: «¿Por qué no se mueve el poder de Dios?». Él me dijo: «Porque no has golpeado a esa mujer en la cara». Había una señora mayor adorando justo frente a la plataforma. Y el Espíritu Santo me habló; el don de fe vino sobre mí. Él me indicó: «¡Patéale la cara con tu bota de motociclista!». Me acerqué más y allá fue. ¡BAM! Tan pronto mi bota se puso en contacto con su nariz ella cayó bajo el poder de Dios.”(2)
Todd Bentley, es un evangelista carismático que fue muy aclamado por líderes neo-pentecostales como Peter Wagner debido a su participación en el Reavivamiento de Lakewood 2008. Aunque su ministerio se vio estancado temporalmente como consecuencia de una relación ilícita con una mujer miembro del personal, Bentley regresó al ministerio a tiempo completo solo un poco más tarde, después de haberse divorciado y vuelto a casar. Lo que deseamos destacar con esta cita de internet es lo siguiente:

Bentley asegura que Dios le habló, no específica si audiblemente o en una voz al interior de sí mismo. Aparentemente, tuvo un ministerio de sanidades frustrado en su inicio y le pidió a Dios que le diera respuestas. Dios le contesto y le pidió que haga algo excepcional para sanar a una mujer que tenía las piernas en mal estado. Bentley asegura que la mujer fue sanada, aunque no hay reportes de dicha sanidad. Luego, el evangelista le hace más preguntas a Dios, y aquí Dios le responde algo no sólo excepcional, sino horroroso; Dios le pidió que pateara en la cara a una mujer que estaba en medio de la congregación al frente adorando.

¿Qué es esto?
Aunque el creyente pentecostal y carismático ve a las Sagradas Escrituras como la máxima autoridad, muchas veces en la práctica define muchos de sus conceptos con fuentes externas que están corroboradas por la experiencia. En otras palabras, la experiencia puede llegar a pesar más que la Escritura y regir el proceder frente a algo en particular no porque lo demostró con las Escrituras, sino que tuvo un sueño o una visión, y eso hace que se crea en algo en particular.

Si la experiencia de Bentley te sorprendió, aquí hay otra que también te sorprenderá.

Dios me dijo que hay espíritus (demonios) de lujuria
Conversando con una compañera de estudios de un seminario pentecostal, sobre la actividad demoniaca, ella aseveraba que existen los -espíritus de lujuria-. Lo que vendría a ser un demonio responsable de causar los pecados sexuales en los seres humanos. Ella afirmaba que aún “los cristianos fríos, que no oran ni ayunan, pueden ser atacados y poseídos por este demonio y los hará caer en pecados sexuales”.

Le pedí su explicación, ya que en la Biblia no se menciona, ni se hace referencia a un espíritu de lujuria, o de adulterio o algo por el estilo; antes bien, leemos que todos estos son pecados, son lo que Pablo le llama “las obras de la carne” y responsabilizar a un demonio por un pecado propio, es ir en contra de la doctrina del pecado. Ella afirmó que efectivamente no estaban en la Biblia, pero que ella creía en su existencia pues Dios se lo había revelado en una visión, Dios se lo “había dicho personalmente”. Este es su testimonio:
“Yo estaba en la ciudad de Cajamarca (Perú), fuimos a evangelizar con mi congregación. Nos hospedamos en un hotel barato. Antes de ingresar a la habitación del hotel oramos para que los demonios que ahí hay no nos afecten. Oramos, y Dios me mostró dos animales acostados en una de las camas, estaban sosteniendo relaciones sexuales como si fueran dos personas, una pareja de pecadores. Eso eran dos demonios. El Señor me decía que esos son demonios que dejan en los cuartos de hotel las parejas de fornicarios y adúlteros. Luego, los atamos y los echamos fuera. Por eso les digo que sí hay demonios de lujuria y de adulterio, yo los vi en esa visión, y oramos para que no nos afecten a nosotros. Dios mismo me habló y me confirmó que sí existen.”
La experiencia en este caso es mucho mayor que cualquier argumento bíblico, por ello su cosmovisión de la actividad demoníaca no está basada en la Biblia sino en las experiencias que ella afirma tener. Pero observa este otro testimonio.

Dios me dijo que la ropa de color rojo es del diablo
En cierta ocasión nos abordó, a mi esposa y a mí, una mujer con una Biblia en su mano y nos quiso evangelizar. Le manifestamos que también éramos cristianos, pero ella insistió que deberíamos arrepentirnos y dejar de usar ropa de color rojo. Mi esposa estaba con una blusa de color rojo, y ella, la hermana, prácticamente nos acusó de ser cristianos falsos, de ser liberales, y de estar en pecado.

Fuimos amables con ella, tratamos de comprenderla y entablamos una charla. Básicamente, le pregunté de donde había sacado eso de que la ropa de color rojo era “del diablo” como ella decía. Ella nos dio la siguiente explicación:
“Yo deseo agradar a Dios en mi vida. Yo encontré en la Biblia, en 1 de Pedro 3.3 que dice: “Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos”. Entonces yo le pregunté a mi pastor qué significaba esto. Él me dijo que tenía que orar a Dios y ayunar, me advirtió que a Dios no le agrada la ropa mundana y los pantalones. Yo me propuse orar y ayunar y le preguntaba a Dios constantemente acerca de cómo quería que yo me vistiera. Yo tenía algunos trajes en mi ropero, entre ellos algunas blusas rojas que a su vez eran elegantes y las usaba para ceremonias como matrimonios. Usted sabe, uno guarda lo más elegante para esas ocasiones mundanas. Una noche, soñé que Dios me decía: “ya no quiero que uses esas blusas rojas, porque el rojo es el color de las rameras, y mis hijas no son rameras sino santas para mí”, Yo desperté asustada del sueño y fui y quemé todas mis prendas de color rojo que tenía en mi ropero. De esta manera entendí este pasaje bíblico, Dios no quiere vestidos lujosos, no quiere que nos vistamos de rojo, por ello los exhorto a dejar de usar ese color en sus prendas…”
Nos tomamos un tiempo para tratar de explicarle que ella estaba interpretando erradamente las Escrituras y que estaba basando su entendimiento en una experiencia personal, que a juzgar por sus conclusiones, no tenía nada de guía del Espíritu de Dios; pero fue infructuoso; ella nos dijo que no podría aceptar una explicación de la Biblia de un falso cristiano, de alguien que no ha tenido una experiencia.

¿Estos testimonios -bienintencionados- y con apariencia de piedad, son genuinos?
No, Dios nunca les habló nada, o están escuchando a demonios o a su gráfica y amplia imaginación, o a su carne (como en el caso de José Smith). La autoridad no es el silencio de la Biblia sobre ciertos temas. Es decir “si la Biblia no dice nada al respecto” no significa que vamos a tomar como una licencia para aceptar o creer algo porque la Biblia no dice nada al respecto. Esa no es la autoridad de la Biblia. Si la Escritura manda algo al respecto, esa es la autoridad.  La Biblia no dice sobre muchas cosas, pero lo que sí dice es nuestra autoridad. Esa debe ser nuestra regla.

Podemos citar un sinnúmero de historias oídas de hermanos que dicen que “Dios les habló”, no sabemos si audiblemente o no pero ellos están seguros de eso. El problema aquí es que muy probablemente de verdad sí están escuchando una voz “que les habla audiblemente”, pero lamentablemente, a juzgar por lo que esa voz les habla, podemos estar completamente seguros a la luz de las Escrituras, que no es Dios quien les habla.

¿Dios me dijo?
Hago una invitación sincera a los hermanos pentecostales y carismáticos, para que escudriñemos las Escrituras y descubramos juntos las verdades que hay en ella. No podemos ir por allí con una tremenda carencia de conocimiento bíblico, y pretender que Dios nos está dando constantemente nuevas revelaciones. Eso de que “Dios me dijo” es un horroroso pretexto para la carne.

Si Dios les está hablando audiblemente tan seguido como dicen, me pregunto ¿Cómo es que hasta ahora no les ha revelado la verdad? Lo que pasa es que indefectiblemente, Dios nos les está hablando, y en esto debemos tener mucho cuidado, bien podría ser que estén escuchando audiblemente al mismo “diablo disfrazado de ángel de luz”. Pablo nos advierte en 1 Timoteo 4.1:
“Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios.” (BTX)
Literalmente Pablo advierte que la apostasía consiste en escuchar a espíritus engañadores. Esto nos pone los “pelos de punta”. Sí, así como los lee. En los cuatro testimonios anteriores hay grandes coincidencias:

1.    Aseguran que Dios les habló, su experiencia es imborrable e irrefutable. Es su propia experiencia, y nadie se las va a quitar.
2.  No tienen cómo respaldarlo con las Escrituras. Lamentablemente, lo que “supuestamente” reciben como “revelación” no tiene una conexión con las Escrituras, y en la mayoría de veces  lo que “reciben audiblemente de una voz que se la atribuyen a Dios” es una absoluta contradicción con lo que ya está escrito en las Escrituras. La mayoría de neo-revelaciones han resultado ser totalmente contrarias con las Escrituras.
3.    La mayoría de personas que aseguran que "Dios les habla" desconocen las Escrituras y solamente están muy bien relacionados con ciertos pasajes que lo usan fuera de contexto.
4. Cuando los refutas con Biblia en mano reaccionan contra ti diciendo cosas como: “eres incrédulo”, “estás apagando al Espíritu”, “eres religioso y fariseo”, “la letra mata”, “cesacionista”. “no crees en el Espíritu Santo” etc.

¿En qué concluimos?
Llevar un ministerio basado en el “Dios me dijo” puede llevar a congregaciones enteras al error, a la herejía y autodestrucción. Los miembros de las iglesias donde pululan este tipo de manipulaciones emocionales y coacciones donde se dice que “Dios está mostrando cosas sobre tu vida…”, lo único que han logrado es gente confundida que luego terminan peor que antes. Casi así como cuando Jesús les dijo a los fariseos:
“Ay de vosotros, escribas y fariseos, ¡hipócritas! porque recorréis mar y tierra para hacer un prosélito, y una vez hecho, le hacéis dos veces más hijo del infierno que vosotros.” Mateo 23.15 (RV1960).
Si cree que Dios -le dice- algo, contrástelo con las Escrituras, si ya está en la Biblia; entonces lo que Dios -le está diciendo en realidad- es que necesita estudiar más las Escrituras para que usted lo sepa; ahora si no está en la Biblia, lo más seguro es que a usted le está hablando su imaginación- o -un demonio-. Si usted continúa procediendo así, terminará entrando por la “puerta ancha” de camino al mismo lugar que José Smith, y todos los falsos profetas.

¡Dios mío, ayúdanos!
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NOTAS BIBLIOGRÁFICAS:
1.( https://www.lds.org/scriptures/dc-testament/dc/132?lang=spa) Consultado el 25 de mayo del 2016

2. «Todd Bentley’s Violent “Ministry”», consultado el 23 de marzo del 2016: http://www.youtube.com/watch?v=EbNy_CmAoB0  (el extracto citado comienza a las 5:06).