jueves, 26 de octubre de 2023

¿Un templo futuro o la consumación del templo en Cristo?


Un análisis reformado de Ezequiel 40–48 y sus propuestas de cumplimiento

Resumen

Ezequiel 40–48 presenta una de las visiones proféticas más extensas y complejas del Antiguo Testamento: la descripción de un templo glorioso, el retorno de la gloria divina, la restauración del culto, la renovación de la tierra y la inclusión de los gentiles. A lo largo de la historia de la interpretación bíblica, este pasaje ha dado lugar a múltiples propuestas de cumplimiento. El presente artículo analiza críticamente tres interpretaciones principales —histórica, dispensacional y cristocéntrica— y sostiene que la lectura reformada, que entiende el templo como una realidad escatológica cumplida en Cristo y su pueblo, es la que mejor armoniza el texto de Ezequiel con el testimonio del Nuevo Testamento y la unidad del plan redentor de Dios.

Introducción

La pregunta central que plantea Ezequiel 40–48 no es meramente arquitectónica, sino teológica: ¿de qué manera habitará Dios nuevamente con su pueblo después del juicio y el exilio?. El profeta, escribiendo a una comunidad desplazada y despojada de sus símbolos centrales de identidad, emplea un lenguaje cultual y territorial para comunicar esperanza, restauración y presencia divina.

Sin embargo, el desafío hermenéutico surge al intentar determinar si esta visión debe entenderse:

  1. como una restauración histórica inmediata,

  2. como un templo literal futuro aún por construirse, o

  3. como una realidad escatológica cumplida en Cristo y consumada en el estado eterno.

Contexto histórico y función profética de Ezequiel 40–48

Ezequiel recibe la visión del templo después de la destrucción del templo de Salomón (586 a.C.), cuando la presencia de Dios parecía haberse retirado de Jerusalén. La visión cumple una función pastoral y pactual: asegurar al pueblo que Yahvé no ha abandonado su propósito de morar con ellos.

Los elementos centrales de la visión incluyen:

  • el retorno de la gloria de Dios (Ez 43),

  • la purificación del culto (Ez 44–46),

  • la transformación interior del pueblo (Ez 36),

  • la inclusión de extranjeros en la heredad (Ez 47:22),

  • un príncipe davídico que gobierna al pueblo (Ez 34; 37; 44),

  • un río de vida que fluye desde el templo (Ez 47).

Estos elementos indican que la visión trasciende una mera reconstrucción edilicia y apunta a una restauración integral del orden pactual.

Evaluación de las propuestas de cumplimiento

1. Opción (A): Cumplimiento en el Segundo Templo

Esta interpretación sostiene que Ezequiel 40–48 se cumplió en la reconstrucción del templo bajo Zorobabel (537 a.C.) y su posterior ampliación en tiempos de Herodes.

Si bien esta opción reconoce correctamente un cumplimiento histórico real tras el exilio, presenta dificultades significativas:

  • la gloria visible de Yahvé descrita en Ez 43 no regresó de manera manifiesta,

  • el templo postexílico fue inferior en esplendor (Hag 2:3),

  • los elementos cósmicos y escatológicos de la visión nunca se realizaron literalmente.

Por ello, desde una perspectiva reformada, esta opción debe entenderse como un cumplimiento parcial y tipológico, pero no definitivo.

2. Opción (B): Templo literal futuro en el Milenio (dispensacionalismo)

El dispensacionalismo interpreta Ezequiel 40–48 como la descripción de un templo literal futuro, reconstruido durante el milenio, con la reanudación de sacrificios animales de carácter “conmemorativo”.

Esta postura enfrenta objeciones teológicas de gran peso:

  • introduce categorías no explícitas en el texto (cuarto templo, sacrificios conmemorativos),

  • entra en conflicto con Hebreos 8–10, que afirma la suficiencia y finalidad del sacrificio de Cristo,

  • fragmenta la unidad del pueblo de Dios al separar Israel e Iglesia,

  • ignora que Apocalipsis retoma la visión de Ezequiel eliminando la necesidad de un templo (Ap 21:22).

Desde la cosmovisión reformada, esta opción resulta incompatible con la teología del Nuevo Testamento.

3. Opción (C): Templo espiritual en Cristo y su pueblo (lectura reformada)

La interpretación reformada sostiene que Ezequiel emplea lenguaje simbólico–cultual para describir una realidad escatológica mayor, cumplida progresivamente en Cristo y consumada en el estado eterno.

Esta lectura se apoya en varios ejes bíblicos:

  • Cristo es el verdadero templo (Jn 2:19–21),

  • la Iglesia es ahora el templo del Espíritu (Ef 2:19–22),

  • la transformación del corazón prometida en Ez 36 se cumple en la regeneración,

  • la inclusión de los gentiles se realiza plenamente en el evangelio,

  • el río de vida de Ez 47 reaparece en Ap 22, donde ya no hay templo porque Dios mismo habita con su pueblo.

Esta opción preserva la unidad del plan redentor, la centralidad de Cristo y la escatología inaugurada del Nuevo Testamento.

Tabla comparativa de las tres interpretaciones (A–B–C)

Aspecto(A) Segundo Templo(B) Templo Milenial Dispensacional(C) Templo en Cristo (Reformada)
Tipo de cumplimientoHistórico–parcialFuturo–literalEscatológico–cristocéntrico
Naturaleza del temploFísico, postexílicoFísico, futuroEspiritual y redentor
Gloria de DiosNo manifestada plenamenteRestaurada visiblementePresente en Cristo y su pueblo
SacrificiosContinuación mosaicaRestaurados “conmemorativos”Abolidos en la cruz
Príncipe davídicoGobernante históricoRey político futuroCristo, Hijo de David
Inclusión de gentilesLimitadaSecundariaPlena en el evangelio
Relación con HebreosTensiónContradicciónArmonía plena
Consumación finalDestrucción en 70 d.C.Reino terrenal temporalEstado eterno sin templo

Conclusión

Desde la cosmovisión reformada, Ezequiel 40–48 no anuncia una restauración futura del sistema cultual mosaico, sino la consumación de la presencia de Dios con su pueblo mediante la obra del Mesías. El templo glorioso de la visión no encuentra su expresión final en piedra y sacrificios, sino en Cristo como el verdadero templo, en la Iglesia como morada del Espíritu y, finalmente, en el estado eterno donde Dios habita plenamente con los redimidos.

La lectura reformada permite afirmar que Ezequiel no mira hacia atrás —a un retorno al antiguo orden—, sino hacia adelante, a la realidad escatológica del Reino de Dios plenamente establecido, donde ya no hay templo porque el Señor Dios Todopoderoso y el Cordero son su templo (Ap 21:22).


¡Piensa en esto cristiano!



jueves, 19 de octubre de 2023

TODO ISRAEL SERÁ SALVO

 Y TODO ISRAEL SERA SALVO... !!!

Texto citado: Romanos 11:25-26
Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos: que ha acontecido en Israel un endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles; y luego **[[todo Israel será salvo]]**, como está escrito: "Vendrá de Sion el Libertador, Que apartará de Jacob la impiedad."
Para resolver este tema crucial, entendamos que el libro de Romanos está escrito para una audiencia gentil, y desde ese punto de vista debemos partir.
Cuando se aísla un texto fuera de su contexto de capítulo, se generan especulaciones e ideas basadas en un solo versículo.
Usando la comprensión lectora, debemos ir al contexto de Romanos 11 para desarrollar el versículo que genera muchas incongruencias.
Romanos 11:1-5
Digo, pues: ¿Ha desechado Dios a su pueblo? ¡De ninguna manera! Porque también yo soy israelita, de la descendencia de Abraham, de la tribu de Benjamín. Dios no ha desechado a su pueblo, al cual desde antes conoció. ¿O no sabéis qué dice de Elías la Escritura, cómo invoca a Dios contra Israel, diciendo: "Señor, a tus profetas han dado muerte, y tus altares han derribado; y solo yo he quedado, y procuran matarme"? Pero ¿qué le dice la divina respuesta? "Me he reservado siete mil hombres, que no han doblado la rodilla delante de Baal." Así también, aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia.
Pablo comienza preguntando si Dios ha rechazado a su pueblo, es decir, a Israel. Él responde a su propia pregunta diciendo: "De ningún modo". Es decir, Dios no ha rechazado a su pueblo, y explica que él mismo es un ejemplo de esto, ya que es judío y ha sido llamado por Dios para ser apóstol de los gentiles.
El llamado de Dios, que es el evangelio de las buenas nuevas de salvación, no hace excepción de persona, etnia o color. Por esta razón, el Apóstol Pablo nos dice que Dios no ha rechazado a Israel como nación, porque el evangelio de las buenas nuevas de salvación ha sido anunciado por toda la nación de Israel, quedando así un remanente que ha aceptado el evangelio.
Notemos algo importante, al decir que Dios no ha desechado a Israel, no se está basando en la nación de manera literal, y esto lo comprendemos en la referencia que está citando Pablo al hablar del remanente de Israel.
Otro punto importante es cuando el Apóstol Pablo cita en el versículo 5: "Así también, aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia". Esta afirmación involucra tiempos verbales, los cuales son el presente para el escritor y el pasado para nosotros en el siglo XXI; por lo tanto, este remanente judío del que habla el Apóstol Pablo se basa en su línea de tiempo.
Bajo esta línea de tiempo, negamos que el Apóstol Pablo hable de un remanente futuro, ya que su explicación se basa en un remanente de su tiempo presente.
Teniendo claro el contexto de Romanos 11, el tema "Todo Israel será salvo" se debe interpretar bajo el lente de una salvación individual para cada judío, y no como una salvación colectiva. Si fuera de esta manera, Dios estaría imponiendo la salvación para el pueblo de Israel de manera colectiva, sin respetar el libre albedrío de cada judío, lo que quebrantaría el nuevo pacto, donde la salvación es personal mediante la fe en Jesús.
Por lo tanto, "Todo Israel será salvo" se basa en la salvación individual de cada judío.
Pablo cita la evangelización de los gentiles, diciendo: "hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles; y luego todo Israel será salvo".
Esta interpretación se basa en Mateo 24, cuando Jesús habla sobre la evangelización del mundo.
(Mateo 24:14)
Y este evangelio del reino será proclamado en todo el mundo (oikoumenē | οἰκουμένῃ) como testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin.
Pero notemos algo interesante, la palabra "mundo" tiene otro significado en el lenguaje griego.
οἰκουμένῃ = tierra habitada
"Tierra habitada" en su linea de tiempo, tiene como significado al territorio del Impero Romano
Ejemplo del significado οἰκουμένῃ:
Lucas 2:1
En aquellos días salió un decreto de César Augusto para que toda la tierra habitada (oikoumenēn | οἰκουμένην) fuera registrada.
Esto prueba su significado, porque es ilogico que el Emperado Cesar aya censado a todo el mundo (tierra habitada).
Por tanto, esto cambiaría el significado de muchos pensamientos cristianos que toman este versículo para hablar sobre el fin del mundo. Gracias al significado de la palabra, podemos ver que se refiere al juicio de Dios contra Jerusalén en el año 70 d.C.
Ahora, si nos basamos en la historia, hay testimonios que afirman que antes de los acontecimientos en Jerusalén, muchos judíos cristianos emigraron a la ciudad de Pella.
RELATOS DE EUSEBIO Y EPIFANIO
El pueblo de la Iglesia en Jerusalén recibió el mandato de cambiar de ciudad antes de la guerra y de vivir en una de las ciudades de Perea llamada Pella, por un oráculo transmitido por revelación a los notables de la comunidad. Así pues, a ella viajaron los que creyeron en Cristo desde Jerusalén, de modo que cuando los hombres santos habían abandonado por completo la capital real de los judíos y toda la tierra de Judea [...].
– Eusebio de Cesarea, Historia de la Iglesia 3, 5, 3
Esta herejía de los nazoranos existe en Berea, en las cercanías de Celesiria; en la Decápolis, en la región de Pella; y en Basanitis, en el denominado Kokaba (Chochabe en hebreo). A partir de ahí, comenzó después del éxodo de Jerusalén, cuando todos los discípulos se fueron a vivir a Pella porque Cristo les había dicho que abandonaran Jerusalén y se fueran, ya que sufriría un asedio. Debido a este consejo, vivieron en Perea después de haberse mudado a ese lugar, como dije.
– Epifanio de Salamina, Panarion 29, 7, 7-8.
Porque después de que todos los que creían en Cristo habían venido a vivir a Perea, en una ciudad de la Decápolis llamada Pella, de la cual está escrito en el Evangelio que está situada en las cercanías de la región de Batanaea y Basanitis, la predicación de Ebion se originó aquí después de que se mudaron a este lugar y vivieron allí.
– Epifanio de Salamina, Panarion 30, 2, 7.
Entonces, Aquila, mientras estaba en Jerusalén, también vio a los discípulos de los discípulos de los apóstoles prosperando en la fe y obrando grandes señales, sanidades y otros milagros. Porque eran los que habían regresado de la ciudad de Pella a Jerusalén y vivían allí y enseñaban. Para cuando la ciudad estaba a punto de ser tomada y destruida por los romanos, un ángel de Dios reveló de antemano a todos los discípulos que debían retirarse de la ciudad, ya que iba a ser completamente destruida. Vivieron como emigrantes en Pella, la ciudad mencionada anteriormente en Transjordania. Y se dice que esta ciudad es de la Decápolis.
– Epifanio de Salamina, Sobre pesos y medidas 15.
Por tanto el apostol Pablo hablaba de una salvacion espiritual como tambien fisica, y esto es una clara evidencia, de que, "Todo Israel sera Salvo".