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viernes, 10 de abril de 2026

¿JESÚS NACIÓ DOS VECES? ¿Contradicción o complemento?

Una defensa apologética del nacimiento de Jesús con respaldo de la erudición moderna

El cuestionamiento sobre una supuesta contradicción entre el Evangelio de Mateo y el Evangelio de Lucas respecto al nacimiento de Jesús ha sido ampliamente discutido tanto por críticos como por académicos. Mientras Mateo sitúa el evento en tiempos de Herodes el Grande (fallecido en el 4 a.C.), Lucas lo relaciona con un censo bajo Publio Sulpicio Quirinio (6 d.C.).

  • Mateo 2.1: "Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes".
  • Lucas 2.1-7: "...en aquellos días, que se promulgó un edicto de parte de Augusto César, que todo el mundo fuese empadronado. Este primer censo se hizo siendo Cirenio gobernador de Siria. E iban todos para ser empadronados, cada uno a su ciudad. Y José subió de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén... para ser empadronado con María su mujer... la cual estaba encinta. Y aconteció que estando ellos allí... dio a luz a su hijo primogénito...".

A primera vista, parece una contradicción. Sin embargo, un análisis más profundo revela que el problema no es insalvable y que existen explicaciones históricas, lingüísticas y contextuales defendidas por eruditos de alto nivel.

No hay “dos nacimientos”: el error del planteamiento

Ambos evangelios coinciden en lo esencial:

  • El nacimiento es en el mismo lugar: Belén
  • La historia trata de María y José, es decir los mismos padres
  • El contexto es el mismo: dominio del Imperio Romano.

Como señala Craig S. Keener: “Las diferencias en los relatos de la infancia reflejan fuentes y propósitos distintos, no eventos duplicados.” (Craig S. Keener (1993). The IVP Bible Background Commentary: New Testament. Downers Grove, IL: InterVarsity Press: “Matthew and Luke probably drew on independent traditions about Jesus’ birth.”)

El núcleo del debate: Lucas 2:2

El punto crítico es la frase sobre el “primer censo”. Aquí la erudición ha ofrecido varias líneas de interpretación.

Evidencia lingüística: una traducción abierta

El texto griego permite más de una lectura. Podríamos apoyarnos en los estudios de Daniel B. Wallace y concluir que la construcción griega puede entenderse como ‘este censo fue antes del que ocurrió bajo Quirinio’, lo cual elimina la aparente contradicción. Algunos gramáticos, como Wallace, señalan que “πρῶτος” [prōtos] puede tener valor comparativo, lo que abre la posibilidad de traducir Lucas 2:2 en sentido relativo. Esto muestra que el problema no es tan claro como se suele presentar, pero si plausible.

En la obra de Wallace (1996): Greek Grammar Beyond the Basics (Grand Rapids: Zondervan) analiza construcciones gramaticales del griego koiné y reconoce por ejemplo que algunas expresiones con “πρῶτος” (prōtos, “primero”) pueden tener sentido comparativo (“antes que”), aunque debemos aclarar que sin embargo, él no afirma explícitamente en forma directa y textual esa traducción aplicada a Lucas 2:2 en los términos citados.

Ahora bien, según N.T.Wright dice que esta traducción es bastante posible, veamos: 
"La cuestión de Quirino y su censo es una vieja perogrullada, que requiere un buen conocimiento del griego. Depende del significado de la palabra prōtos, que usualmente significa ‘primero’. Así, la mayoría de las traducciones de Lucas 2,2 dicen ‘este fue el primer [prōtos] censo, cuando Quirino era gobernador de Siria’, o algo parecido. Pero en el griego de la época, como señalan los principales léxicos griegos estándar, la palabra prōtos llegó a usarse a veces para significar ‘antes’, cuando iba seguida (como en este caso) del caso genitivo. Un buen ejemplo está en Juan 1,15, donde Juan el Bautista dice de Jesús ‘él era antes [prōtos] que yo’, siendo el griego de nuevo prōtos seguido del genitivo de ‘yo’. Sugiero, por lo tanto, que en realidad la lectura más natural del versículo es: ‘Este censo tuvo lugar antes de que Quirino fuera gobernador de Siria’." (¿Quién fue Jesús?, N. T. Wright, Barcelona: Editorial Crítica, 1993)

El contexto de Lucas
Curiosamente el mismo Lucas, que "investigó con diligencia todas las cosas desde su origen" (1.3), en el versículo 5 del primer capítulo cuenta la historia del embarazo de Elizabeth, embarazada seis meses antes de su prima María, y sitúa ambos episodios, en días del rey Herodes: "Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote llamado Zacarías, de la clase de Abías; su mujer era de las hijas de Aarón, y se llamaba Elisabet" (v.5). 

¿Acaso Lucas no investigó lo suficiente como para referirse al censo de Cirenio que cita en Hechos 5.37 mencionado por Gamaliel? Éste censo es el que cita Josefo, pero no es al que Lucas se refiere en Lucas 2.2. Si Lucas cometió tales errores, no habría sido calificado como un gran historiador por críticos no cristianos. 

Censos múltiples bajo Augusto

El aporte clásico de Archibald Thomas Robertson, apoyado en William Mitchell Ramsay, es clave:

Existían censos periódicos en el Imperio, aproximadamente cada 14 años. El censo del 6 d.C. sería uno de ellos, pero no el primero. Un censo anterior (c. 8 a.C.), retrasado en Judea por Herodes el Grande, encajaría perfectamente con el nacimiento de Jesús alrededor del 6 a.C.

Ramsay, quien inicialmente era escéptico, terminó afirmando: “Lucas demuestra ser un historiador de primer orden.”

La Biblia de Estudio Mathew Henry, en su nota de Lucas 2.2 dice sobre el "primer censo", (gr. aute apographé proté) cita a AT Robertson: 

"La alusión definida de Lucas a una serie de censos instituidos por Augusto, siendo el segundo mencionado por él mismo en Hch. 5:37. Este segundo censo es descrito por Josefo, y algunos suponían que Lucas había confundido los dos. Pero Ramsay ha mostrado que se da un censo periódico, cada catorce años, en Egipto en papiros que se remontan al 20 d. C. (W.M. Ramsay, The Bearing of Recent Discovery on the Trustworthiness of the NT. Hodder & Stoughton, Londres 1915). El de Hch. 5:37 sería así el 6 d. C. Es en la época de Augusto. El primero sería así en el 8 a. C. en Egipto. Si fue retrasado un par de años en Palestina por Herodes el Grande por evidentes razones, esto llevaría el nacimiento de Cristo a alrededor del 6 a.C., lo que concuerda bien con los otros datos conocidos". 

El testimonio de Flavio Josefo

Josefo menciona el censo del 6 d.C., pero su silencio sobre otros censos no es concluyente. Como sugiere las conclusiones de Paul L. Maier, Josefo no tenía interés en registrar todos los censos administrativos, sino solo aquellos que provocaron conflictos.

Maier (1994) en Josefo: Los escritos Esenciales (Grand Rapids) da entender en sus análisis introductorios que Josefo selecciona eventos con relevancia política, militar o social, no pretende ofrecer un registro exhaustivo de toda la administración romana. Josefo tiende a centrarse en eventos de impacto político y social, más que en registros administrativos rutinarios.

Evaluación histórica equilibrada

Incluso estudiosos no confesionales reconocen la complejidad del tema. E. P. Sanders admite que los relatos de la infancia presentan problemas históricos, pero no por ello deben descartarse automáticamente como carentes de valor. (Obras como The Historical Figure of Jesus. Londres: Penguin -1993 y Jesus and Judaism. Londres: SCM Press - 1985). En estas obras, Sanders reconoce que los relatos de la infancia (Mateo y Lucas) presentan dificultades históricas, señala que no pueden armonizarse con total certeza en todos sus detalles, pero no concluye que sean invenciones sin valor, sino que deben analizarse críticamente como fuentes antiguas.

Por su parte, N. T. Wright señala:

“Los evangelios no son ficción; son relatos arraigados en la historia, aunque no escritos con los estándares modernos.”

¿Error o perspectiva antigua?

Darrell L. Bock resume bien la situación: “Lucas intenta situar el nacimiento en un contexto histórico amplio, no necesariamente en un punto cronológico exacto como lo haría un historiador moderno.”

Esto implica que: (a) El propósito no era dar fechas exactas, (b) sino ubicar el evento en la historia real del Imperio.

Conclusión apologética

A la luz de la evidencia, afirmamos que: No hay dos nacimientos, hay una tensión cronológica aparente, y que existen explicaciones plausibles y defendidas académicamente. La crítica escéptica suele presentar el problema como definitivo, pero la erudición muestra que: La supuesta contradicción es, en realidad, un problema interpretativo abierto, no una refutación concluyente.

Reflexión final

Como afirma Craig S. Keener:

“Las dificultades históricas en los evangelios deben evaluarse con el mismo criterio que aplicamos a cualquier fuente antigua.”

El debate sobre el nacimiento de Jesús no demuestra que la Biblia sea errónea, sino que exige una lectura seria, informada y libre de simplificaciones.

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Anexo: Debate con un escéptico 

Yo no he dicho que el tema sea simple ni que esté “cerrado”; he dicho que existen explicaciones históricas plausibles, y te las expongo con base en evidencia y discusión académica:

1. Hecho histórico indiscutido. Publio Sulpicio Quirinio fue legado de Siria en el año 6 d.C. Flavio Josefo describe ese censo (Antigüedades 18.1), vinculado a una revuelta. Hasta aquí, estamos de acuerdo.

2. Evidencia de censos previos bajo Augusto. El punto que estás ignorando es este: César Augusto ordenó múltiples censos en el Imperio, no uno solo. En Egipto (documentado en papiros), se realizaban censos periódicos cada 14 años. Esto no es opinión, es evidencia documental estudiada por historiadores como William Mitchell Ramsay. Conclusión: el censo del 6 d.C. no fue único.

3. Problema real: ¿Quirinio solo gobernó en 6 d.C.? Aquí está el punto clave del debate, y donde muchos simplifican demasiado: Evidencia relevante: Existe la llamada inscripción de Tivoli (Lapis Tiburtinus), que menciona a un funcionario romano que gobernó Siria en dos ocasiones. Algunos historiadores consideran plausible que se trate de Publio Sulpicio Quirinio. Esto abre la posibilidad de una autoridad previa en Siria antes del 6 d.C. ¿Es 100% seguro? No. ¿Es plausible históricamente? Sí.

4. Evidencia lingüística (clave y casi siempre ignorada). El griego de Lucas 2:2 dice: “αὕτη ἡ ἀπογραφὴ πρώτη…”. La palabra “πρώτη” puede significar: “primera” o “anterior” (en sentido comparativo). Traducción posible: “Este censo fue antes del que ocurrió bajo Quirinio”. Esto no lo inventé yo; es una posibilidad reconocida en gramática griega.

5. Coherencia con Mateo. El Evangelio de Mateo ubica el nacimiento en tiempos de Herodes el Grande (antes del 4 a.C.). Si hubo un censo previo (c. 8–6 a.C.), como sugieren varios estudios: Coincide con Herodes. Coincide con el contexto romano. Armoniza ambos relatos.

6. Lo que dicen historiadores (sin caricaturas). Incluso críticos reconocen: No hay evidencia de que Lucas “mintiera”. Hay una dificultad histórica, no una refutación definitiva. El tema sigue siendo debatido, no resuelto de forma concluyente. 

Conclusión (sin rodeos). Me pediste evidencias, no opiniones. Aquí las tienes: (1) Censos múltiples bajo Augusto (documentados en papiros). (2) Posible doble función de Quirinio (inscripción de Tivoli). (3) Ambigüedad real del griego en Lucas 2:2. (4)  Coherencia con el marco histórico de Herodes.

Ahora, seamos honestos: Tú estás partiendo de esto: “Solo hubo un censo + Quirinio solo gobernó una vez = Lucas se equivocó”. Pero eso no es evidencia, es una premisa discutible presentada como conclusión. Yo no te estoy diciendo “ya gané 😉”. Te estoy mostrando que el caso es mucho más complejo de lo que afirmas. Si quieres seguir, perfecto. Pero entonces debatamos en este nivel: con datos, no con simplificaciones.


jueves, 10 de junio de 2021

"REINO DE DIOS" = "REINO DE LOS CIELOS" = "REINO DE JESUCRISTO"




Mateo raras veces usa la frase "reino de Dios." En vez de eso generalmente usó la frase "reino de los cielos." El evangelio de Mateo es el único libro en la Biblia que usa esta terminología. Y ambas frases significan lo mismo.

Por reverencia a Dios, los judíos a menudo evitaron usar el nombre divino — o cualquier palabra cercana al nombre — para evitar usar el nombre de Dios en vano accidentalmente. Una forma en la que ellos hicieron esto fue al reemplazar la palabra "Dios" con la palabra "cielo." Y esto es precisamente lo que Mateo hizo cuando usó la frase "reino de los cielos." Cuando comparamos pasajes paralelos en los evangelios sinópticos, vemos que donde los otros escritores de los evangelios utilizan el término "reino de Dios," Mateo usa la frase "reino de los cielos."

"Mateo usa la frase, "reino de los cielos," por lo que, en los otros evangelios, nos referimos como el "reino de Dios." Hay un par de ocasiones en donde dice, "reino de Dios," pero es porque Mateo es un escritor judío creyente en Cristo, y para los judíos el nombre de Dios era algo demasiado santo para ser usado. Usar la palabra "cielo" es otra forma de referirse a Dios. "He pecado contra el cielo y contra la tierra"; significa, "He pecado contra Dios." El peligro es que cuando escuchamos la frase, "El reino de los cielos," no lo leamos bien y pensemos que suena etéreo y anémico. Pero, él estaba hablando del reino de Dios, con la idea de que Dios se está convirtiendo en el rey de este mundo por medio de Jesucristo." Jesús está diciendo, Dios es el rey, y se está convirtiendo en rey a través de mí." [Dr. Peter Walker]


Escuchemos los que Marcos registró de la parábola de la semilla de mostaza en Marcos 4:30 y 31:
"[Jesús] decía también: ¿A qué haremos semejante el reino de Dios, o con qué parábola lo compararemos? Es como el grano de mostaza, que cuando se siembra en tierra, es la más pequeña de todas las semillas que hay en la tierra." (Marcos 4:30-31)

Aquí Marcos usó la forma normal de la frase: reino de Dios. Pero escuchemos la versión de Mateo de la parábola en Mateo 13:31:
"Otra parábola les refirió Jesús, diciendo: El reino de los cielos es semejante al grano de mostaza, que un hombre tomó y sembró en su campo." (Mateo 13:31)

Cuando Mateo relata el mismo evento, él utiliza el término "reino de los cielos", donde Marcos había utilizado el término "reino de Dios."

"Cuando comparamos lo que Mateo llama el reino de los cielos con otros lugares en donde Marcos y Lucas tienen el mismo pasaje y lo llaman reino de Dios, es una de las formas contundentes de ver que se refieren a lo mismo. Cuando leemos Mateo vemos que hay un tema principal contrastando a Dios en el cielo con la humanidad en la tierra. La forma de Dios de hacer el reino, a lo que Él llama el reino de los cielos y la forma de la humanidad de gobernar, reinar y actuar y comportarse hacia los demás lo que podemos llamar los reinos de este mundo. Para Mateo el hablar del reino de los cielos es una forma muy poderosa para que se sienta la diferencia entre las cosas de este mundo y nuestro Padre en el cielo que reina y promete venir de nuevo, así que el punto del reino de los cielos en el lenguaje de Mateo es para hacernos sentir y probar la diferencia entre el reino de Dios que todavía está por venir, y todos los reinos de esta tierra, hay un contraste entre esas dos realidades, y Mateo usando el reino de los cielos nos ayuda a sentir y esperar ese tiempo cuando viene el reino de los cielos de Dios." [Dr. Jonathan Pennington]

Muchos académicos creen que Mateo conservó la forma en que Jesús habló a las multitudes judías, y que Marcos y los otros escritores del Nuevo Testamento usaron la frase "reino de Dios" para poder hacer que el significado de Jesús fuera más claro para más audiencias. Lo importante es ver que su uso de la frase "reino de los cielos" añade peso al hecho de que su audiencia original era judía.

- Curso "Los Cuatro Evangelios", Tercer Milenium