domingo, 30 de agosto de 2015

“La mujer no vestirá pantalones jeans, pues es ropa de hombre.”


“La mujer no vestirá pantalones, pues es ropa de hombre.”
Así pretenden algunos líderes bien empoderados por su tradición religiosa que debería traducirse una Biblia a “Lenguaje Moderno” este pasaje de la Ley de Deuteronomio 22.5.

Este verso ha sido muy discutido. Para algunos teólogos liberales, el v.5 indica lo irrelevante que es la ley de Dios para la vida moderna, en la cual el uso de pantalones (especialmente jeans) ha borrado las diferencias entre los sexos. Para fundamentalistas, el v.5 indica que si una mujer usa pantalones está ofendiendo seriamente a Dios. Otra vez, el ensañamiento contra las mujeres en algunas iglesias. Antes de llegar a conclusiones acerca de la aplicación contemporánea de esta ley, tenemos que entender bien lo que la ley dice. Hay dos asuntos exegéticos que debemos considerar:

La Traducción

La Reina Valera traduce: 
“No vestirá la mujer traje de hombre, ni el hombre vestirá ropa de mujer”. 
Esto hace que una lectura sencilla entendamos que en el idioma original se usa el mismo verbo y sustantivo para ambos sexos. Pero la verdad es otra.

Lo que el texto original dice es: “No (usará) la mujer artículo (‘kely’) de hombre, ni el hombre se pondrá (‘labash’) ropa (‘simla’) de mujer”. En otras palabras, en el caso de la mujer no hay un verbo expresado; por eso hemos puesto el verbo, “usará”, entre paréntesis: (usará). El único verbo es, “labash”, que significa “envolver”. Es el verbo que se usa en textos como Génesis 3.21: que dice “los vistió”; 27.15-16 donde encontramos: “vistió…cubrió…”; y en el 38.19 que dice “se vistió”.

La diferencia más importante tiene que ver con los sustantivos: “traje”: “kely” y “ropa”: “simla”. Por un lado, la ley prohíbe que las mujeres usen “kely” (“traje”) varonil. La palabra “kely” es un término muy general, que se usa para cosas tan diversas como “alhajas” (Ver Génesis 24.53), “armas” (Ver Génesis 27.3), “cosas…enseres” (Ver Génesis 31.37), y “costales” (Ver Génesis 42.25). En Deuteronomio 1.41, la palabra “kely” es traducida como “armas de guerra”.

En cuanto a las mujeres, la ley les prohibió vestirse con “simla” (ropa) de varones. La palabra, “simla”, es el término normal para “ropa” (ver Génesis 9.23; 35.2 y 37.34). Se usa también en Deuteronomio 8.4; 10.18; 21.13; y otros pasajes.

Resaltamos el hecho de que la palabra “kely” se usa en el Antiguo Testamento cerca de 276 veces y nunca significa “ropa”; pero la palabra “simla” se usa exclusivamente para “ropa”.

La Biblia Textual lo traduce de la siguiente manera:
“No habrá sobre la mujer objeto de hombre, ni el hombre vestirá ropa de mujer."

Los términos empleados para hombre y mujer

Hay una diferencia entre “mujer” y “hombre”. A primera vista, pareciera que se tratara simplemente de dos términos equitativos para el género femenino y masculino. Sin embargo, aunque la palabra para “mujer”, es “ishsha”; (ver Génesis 2.22), la palabra para “hombre” no es “ish” que se traduce como “varón”; (ver Génesis 2.23), ni “adam” que se traduce “hombre”; (ver Génesis 1.26), sino que el término usado aquí es “geber”.

Aunque la palabra, “geber”, a veces se usa como sinónimo de “adam”, como para referirse a un “hombre”, al menos así se usa en Job 33.17 y en Proverbios 20.24; en realidad tiene el sentido de “hombre valiente o guerrero”. Viene del verbo, “gabar”, que significa “ser fuerte” o “ser poderoso”. Por eso la palabra “geber” se usa para hombres de guerra, como se traduce en el caso de Jueces 5.30, que debería ser traducido, “A cada hombre (de guerra) una doncella o dos”; también ver Jeremías 41.16, y “hombres fuertes” lo encontramos en Éxodo 12.37.

Tomando en cuenta estos dos detalles importantes, llegamos a la siguiente conclusión. Lo que la ley de Dios está diciendo es lo siguiente:

El hombre es un ser “varonil” (“geber”), y debe usar cosas (“kely”) apropiadas a su naturaleza. En relación con eso es interesante notar que la palabra “kely” muchas veces es usada para “armas de guerra” o “armadura” (Ver Deuteronomio 1.41; Jueces 18.11, 16; 1 Samuel 14.1). 

La mujer es femenina y más delicada (“ishsha”), y debe usar ropa (“simla”) apropiada a su naturaleza. Ella no debe ponerse cosas de hombres fuertes (como armas de guerra, etc.). 


¿Qué significa todo esto?

En primer lugar, no se trata simplemente de “ropa” en general. Sabemos eso, porque en la cultura del Medio Oriente Antiguo (del tiempo de Moisés) no había mucha diferencia en la ropa externa de los hombres y de las mujeres. ¡Todos usaban túnicas largas!

Se trataba, más bien, de algo un poco más complejo, que tenía que ver con no usar cosas que no eran apropiadas para su género. Por ejemplo, una mujer no debía ponerse armas de guerra, porque eso no sería apropiado a su género femenino. Por otro lado, un hombre no debía ponerse cosas que eran consideradas “femeninas” (en su contexto cultural).

En otras palabras, lo que la ley indica es que Dios, al crear al varón y a la mujer, no creó dos seres exactamente iguales. Hay una diferencia sustancial entre ellos, que viene de la mano de Dios. Lo que el ser humano debe hacer es comportarse en una manera que refleje esa diferenciación entre los géneros. No hacerlo es ser culpable de “abominación”.

Esta palabra es fuerte; apunta a algo moralmente reprensible. Se usa para la idolatría, relaciones homosexuales, y el bestialismo (ver Levítico 18.21-27; 20.13; Deuteronomio 7.25-26; 12.31). Eso indica que en los días de Moisés, si la mujer usaba cosas de hombres, o el varón se vestía en forma afeminada, era evidencia de homosexualismo o idólatra (perteneciente a algún culto pagano).




¿Cómo lo aplicamos hoy en día?

En cuanto a la aplicación de esta ley hoy en día, debemos hacer una distinción entre el uso del pantalón (por parte de una mujer), y el travestismo. Si en los tiempos de Moisés, no se consideraba pecado que un varón usara una túnica (que para nosotros sería equivalente a un vestido), no se debe considerar como pecado que una mujer use un pantalón de tallas y medidas de mujer. El asunto de los travestis es muy diferente. Ellos sí insisten en su derecho de usar cualquier ropa que quieran; insisten en usar la ropa del sexo opuesto adrede – diciendo (implícitamente), “Aunque soy varón, me siento como mujer, y voy a vestirme exactamente como una mujer”. Esa actitud es una abominación a Dios, aunque la sociedad lo tolere, y la ley humana lo ampare.

Llevándolo al seno de nuestras iglesias hoy en día. El problema no está en si es pecado o no que la mujer use pantalones, sean tipo sastre o jeans, el problema es el legalismo que trata de agradar a Dios con doctrinas de hombres, como un extra para asegurar la salvación. Los legalistas lo han llevado al extremo y se han amparado en este texto de Deuteronomio 22.5 para satanizar a las hermanas que utilizan pantalones. Mientras que por otro lado, han establecido que la falda (larga) es la “ropa de mujer” y las cristianas que no las usan están en pecado, ya que el pantalón sería la ropa del hombre. Esto simplemente es el resultado de una mala (pésima) exegesis de los textos de la Biblia, y es parte de un énfasis legalista que pretende llevar a los creyentes por un falso “camino de santidad”.

La madurez cristiana siempre se verá reflejado en una manera y estilo de vestir que demuestre modestia y pudor. Si la misma naturaleza nos muestra que una mujer que use falda ceñida, aunque larga, igual puede llegar a ser concupiscente. Así mismo un pantalón ceñido puede dejar de ser pudoroso. Y los hombres no se quedan atrás, pues los diseños actuales buscan mostrar cada vez más la anatomía de un modo sensual, por ello los pantalones se diseñan ceñidos al cuerpo.

Estos temas polémicos, no deben llevarnos a dogmatizar las formas de vestir de los creyentes como si fueran “uniformados” creando doctrinas erradas basadas en textos fuera de contexto; ni tampoco irnos al otro extremo de abusar de la libertad convirtiéndola en libertinaje. Mientras tanto no añada culpa sobre las hermanas que usan sus pantalones.

Resuelto el problema de la interpretación, solo queda la conciencia y la madurez cristiana.

¡Dios los bendiga!

----------------------------------------
(En la imagen vemos hombres usando una "falda" típica escosés)

15 comentarios:

  1. Ese es el problema, cuando usted enseña estas realidade, las mujeres cristianas se vestirán con pantalones cada día más apretados y en vez de ser un bien, traerá más mal para las iglesia y eso si es grave.
    Hay cosas que se enseñan no porque fuesen pecado, sino porque alejan al hombre de prácticas que a la final terminan parece dose al estilo de vida mundano. Y eso si lo condena Dios. Ni améis al ni las cosas que hay en el mundo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Refute haciendo uso de las Escrituras, no sea subjetivo con sus apreciaciones. Gracias!

      Eliminar
    2. Dice vestirse pudorosamente con vergüenza y ¿donde esta el pudor y la vergüenza en la moda moderna? ¡que sigan copiando la moda del mundo con sus ropas sexis y ostentosos a ver si la espiritualidad crese en las personas que profesan Fe, el nuevo nacimiento es de dentro hacia afuera y lo que se ve por afuera es lo que está adentro. Shalom

      Eliminar
  2. Ese es el problema, cuando usted enseña estas realidade, las mujeres cristianas se vestirán con pantalones cada día más apretados y en vez de ser un bien, traerá más mal para las iglesia y eso si es grave.
    Hay cosas que se enseñan no porque fuesen pecado, sino porque alejan al hombre de prácticas que a la final terminan parece dose al estilo de vida mundano. Y eso si lo condena Dios. Ni améis al ni las cosas que hay en el mundo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Amén! Que mal esta haciendo este hombre con tan terribles enseñanzas claramente sacadas de su contexto, alejadas de su sentido original. Falso maestro

      Eliminar
    2. Refute haciendo uso de las Escrituras, no sea subjetivo con sus apreciaciones.

      Eliminar
  3. Muy bien exelente y que Jesucristo mismo te fortalezca para que puedas soportar el martirio de este siglo .

    ResponderEliminar
  4. Respuestas
    1. El Espíritu dice claramente que, en los últimos tiempos, algunos abandonarán la fe para seguir a inspiraciones engañosas y doctrinas diabólicas.1 timoteo 4, 4

      Eliminar
    2. Refute haciendo uso de las Escrituras!

      Eliminar
  5. Legalista con fijaciones presupuestadas de un conocimiento "prestado".
    Tanta ignorancia por la pereza de solo escuchar y repetir. Lee y estudia,deja que el texto hable!

    ResponderEliminar
  6. 100% de acuerdo! no por ser mujer, sino q esto tambien me lo ha revelado la Escritura, d os cosas me quedo claro : El hombre no debe usar ROPA de mujer, ni la mujer ROPA de varon (Nunca dice pantalon), (Hay pantalon de hombre y pantalon de mujer , asi como en algunos paises hay falda de hombre y falda de mujer )Segundo la Escritura manda vestir con pudor y decencia, fuera de esos dos mandatos se esta siendo legalista e ignorando col. 2:20-23

    ResponderEliminar
  7. Lo terrible de todo esto y que quita mucha bendición, es leer que esas personas que usan Deuteronomio 22:5 para atacar (porque atacan, no enseñan) lo hacen con mucha ira y menospreciando a las mujeres que usan pantalón, y peor aun, prácticamente maldicen a todo aquel que enseña algo diferente a lo que sus mentes finitas y racionales ya tienen preconcebido, no quieren entender que la Biblia también tiene un contexto histórico... me entristece ver la falta de empatía en muchos que se dicen cristianos, cuando les tocan el dogma, no miden sus palabras ni sus impulsos, algunos se creen mas santos y no saludan a mujeres que entran a la iglesia con pantalones, en lugar de ser amables y mostrar el amor de Cristo, hieren con su indiferencia, sin saber que tal vez esa persona va a una iglesia con una tremenda necesidad en su corazón. Dios tenga misericordia de nosotros porque a veces, según como interpretamos la Biblia, en lugar de acercar a las personas a Dios, nos transformamos en sus piedras de tropiezo. Dios le bendiga y sobretodo lo guarde a usted que escribió este articulo.

    ResponderEliminar